Zusammenfassung der Ressource
Los cambios semánticos y sus causas
- Causas históricas
- Sucede a veces que un referente, un objeto de la
realidad, evoluciona y se transforma totalmente,
mientras que, por el contrario, la palabra que lo
designa sigue siendo la misma.
- Por ejemplo, la palabra pluma no
designa hoy el mismo objeto para
escribir que antiguamente;
- Causas lingüísticas: elipsis / contagio:
- si la denominación de un objeto no es
una sola palabra sino un sintagma,
puede ser que una de las palabras
absorba todo el significado de la
expresión entera por contagio
semántico.
- el término puro, que significaba “limpio, sin
tacha”, amplía su significado y se aplica a un
tipo de tabaco
- Causas psicológicas
- Las causas más frecuentes de los
cambios semánticos son las
asociaciones de ideas de los hablantes,
basadas en relaciones de semejanza,
proximidad o cualquier otra conexión
mental
- Metáfora: puede ocurrir que un
objeto reciba el nombre de otro
porque el hablante advierte una
relación de semejanza entre ellos.
- raton de ordenador y raton de animal
- asigna a una palabra el significado de otra, sobre
la base, en este caso, de una relación de
proximidad lógica, de vínculo establecido por la
mente a partir de diferentes tipos de conexión.
- tomar una copa no es que te vallas a
comer la copa sino que te tomas lo que
esta de dentro de la copa
- Antonomasia : nace de un proceso psicológico de
generalización, pues consiste en darle a una persona
que tiene cierta cualidad el nombre de otra a quien se
considera el máximo exponente,
- un hombre es un nerón si es extremadamente cruel;
- Etimología popular o desconocimiento del origen
del término: en ocasiones, los hablantes
establecen una asociación mental incorrecta entre
una palabra y su supuesto origen
- Así, por ejemplo, la palabra “destornillarse” de risa
se genera equivocadamente por entenderse que
procede de tornillo, en lugar de “ternilla” (la
correcta es desternillarse);
- Causas sociales.
- Cuando se evita utilizar una palabra porque
socialmente resulta de mal gusto, bien sea por
pudor, por razones religiosas o porque nombra
realidades desagradables, la llamamos tabú.
- Para evitar tener que usar un tabú, se busca un
eufemismo, otra palabra o expresión que sea
equivalente, pero que resulte socialmente aceptable