Dependiendo del tipo de negocio, cada empresa tendrá el mayor porcentaje de la inversión en activos en los renglones que estén relacionados con su operación.
Lo ideal es que dichos rubros representen por lo menos el 80% total de los activos y que los demás renglones representen unos valores marginales.
Teniendo en cuenta las diferentes actividades y sectores empresariales, se debe recordar que la participación de los activos es diferente en cada caso.