Evolucionar a úlceras longitudinales y transversales profundas, con edema de la mucosa interpuesta.
Aspecto de empedrado típico del intestino.
La propagación transmural de la inflamación causa linfedema y engrosamiento de la pared intestinal y el mesenterio.
Se observa agrandamiento de los ganglios linfáticos mesentéricos.
La inflamación causa hipertrofia de la muscular de la mucosa, fibrosis y formación de estenosis.
Pueden provocar obstrucción intestinal.
Abscesos comunes, las fístulas penetrar hasta estructuras contiguas: asas intestinales, vejiga o músculo psoas.
Se observan fístulas y abscesos perianales en el 25-33% de los casos; son aspectos más problemáticos de la enfermedad.
Se forman granulomas no caseosos en ganglios linfáticos, peritoneo, hígado y todas las capas de la pared intestinal.
No se detectan granulomas en alrededor de la mitad de los pacientes con enfermedad de Crohn.
Hay una delimitación entre segmentos de intestino patológico y de intestino normal adyacente (zonas preservadas), de lo que deriva el nombre de enteritis regional.
Alrededor del 35% de los casos de enfermedad de Crohn solo compromete el íleon (ileítis).
Aproximadamente el 45% involucra el íleon y el colon (ileocolitis), con una predilección por el lado derecho del colon.
Alrededor del 20% involucra solo el colon (colitis granulomatosa), la mayor parte de las cuales, a diferencia de la colitis ulcerosa (UC), no afectan el recto.
Afectado todo el intestino delgado (yeyunoileítis).
Sólo rara vez se observa compromiso clínico del estómago, el duodeno o el esófago, aunque a menudo hay evidencia microscópica de enfermedad en el antro gástrico, sobre todo en pacientes más jóvenes.
En ausencia de intervención quirúrgica, la enfermedad casi nunca se extiende a regiones de intestino delgado no afectadas en el momento del diagnóstico inicial.
Dieta y Nutrición
Una vez que la enfermedad se ha desarrollado, sus síntomas pueden disminuir si presta atención a su dieta, le podrá ayudar a reducir sus síntomas, reemplazar nutrientes perdidos y promover la curación.
Las recomendaciones dietéticas deben ser formuladas únicas para cada paciente.
Dependerá de la parte del intestino afectada y sus síntomas.
Los planes alimenticios serán modificados según los requerimentos de cada paciente.
Dieta baja en sodio: Usada durante terapia con corticosteroides para reducir la retención de agua.
Dieta baja en fibra: Usada para evitar las obstrucciones en los pacientes de la enfermedad de Crohn con estrechuras y evitar la estimulación del movimiento intestinal.
Dieta baja en grasas: Recomendada durante un brote en la enfermedad, cuando la absorción de grasas pudiera convertirse en un problema.
Dieta libre de lactosa : Para aquellos que tienen intolerancia a los productos lácteos.
Dieta alta en calorías: Para aquellos que sufren de pérdida de peso o retraso en el crecimiento.
Suplementación Recomendada
Probióticos para fortalecer la flora intestinal y mejorar el estado general del intestino.
Enzima lactasa para digerir mejor los lácteos.
Fibra soluble: se puede tomar antes de las comidas para evitar el efecto laxante que produce la bilis.
Germen de trigo por su aporte en zinc.
Equinacea para mejorar el sistema inmunitario.
Polen por su contenido en betacarotenos.
Omega-3, aceite de onagra y aceite de borraja por sus efectos antiinflamatorios.
Glutamina para mejorar las digestiones, nutrir las células del colon, reparar tejidos musculares y disminuir diarrea y dolor abdominal.