10 principios de la economía.

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Flowchart on 10 principios de la economía., created by Juana valentina Ibarra on 26/09/2020.
Juana valentina Ibarra
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  • Los 10 principios de la economía
  • Primer principio: Los individuos se enfrentan a disyuntivas.
  • Segundo principio: El coste de una cosa es aquello a lo que se renuncia para conseguirla.
  • Tercer principio: las personas racionales piensan en términos marginales.
  • Cuarto principio: Los individuos responden a los incentivos.
  • Quinto principio: el comercio puede generar el bien de todo el mundo.
  • Sexto principio: los mercados normalmente constituyen un buen mecanismo para organizar la actividad económica.
  • Séptimo principio: El estado puede mejorar a veces los resultados del mercado.
  • Octavo principio: El nivel de vida de un país depende de su capacidad para producir bienes y servicios.
  • Noveno principio: Los precios suben cuando el gobierno imprime demasiado dinero.
  • Décimo principio: la sociedad se enfrenta a una disyuntiva acorto plazo entre la inflación y el desempleo.
  • Capítulo en el cual Mankiw nos demuestra cómo todo ser humano social se enfrentará, durante toda la vida, a la toma de decisiones y, según Mankiw, decidir no es más que elegir entre que las cosas perderemos para obtener otras. Las decisiones de todas las sociedades del mundo, de todas las familias, de todos los gobiernos, tienen que ver con cuestiones económicas, en como administraremos y gastaremos tiempo dinero y esfuerzo para lograr nuestros objetivos. “El que algo quiere, algo le cuesta”, para conseguir una cosa, normalmente tenemos que renunciar a otra que también nos gusta. En la mayoría de las guerras que ha habido, en sus últimas etapas, una vez acabado el alimento que mantenía a los ejércitos en pie, se ha tenido que elegir entre alimentarles o conseguir más armamento (cañones vérsus mantequilla). Para conseguir lo que nos gusta, normalmente tenemos que renunciar a otra cosa que también nos gusta. Tomar decisiones es elegir entre dos objetivos. Cuando los individuos se agrupan en sociedades, se enfrentan a diferentes tipos de disyuntivas. La clásica es la disyuntiva entre “los cañones y la mantequilla”. Cuanto más gastemos en defensa nacional para proteger nuestras costas de los agresores extranjeros (cañones), menos podremos gastar en bienes personales para mejorar el nivel de vida de nuestro país (mantequilla). La sociedad también se enfrenta a una disyuntiva entre la eficiencia y la equidad. La eficiencia significa que la sociedad está sacando el mayor provecho posible a sus recursos escasos. La equidad significa que está distribuyendo equitativamente los beneficios de esos recursos entre sus miembros. En otras palabras, la eficiencia se refiere al tamaño de la tarta económica y la equidad a cómo se reparte ésta. Cuando el Estado distribuye la renta de los ricos a favor de los pobres, reduce la retribución que se obtiene cuando se trabaja arduamente, por lo que los individuos trabajan menos y producen menos bienes y servicios. Es importante reconocer las disyuntivas que hay en la vida porque probablemente los individuos sólo tomarán buenas decisiones si comprenden cuáles son las opciones que tienen.
  • Mankiw nos introduce un nuevo término para denominar a esas decisiones que conllevan en sí mismas un coste y un beneficio: los costes de oportunidades. Dicho término se refiere a aquellas cosas que el hombre está dispuesto a sacrificar con el objetivo de obtener otras; mejor dicho, las cosas que está dispuesto a no obtener. Un ejemplo sería el ahorro de cada semana que un estudiante tendría que hacer para comprase un nuevo libro; dicho ahorro estaría evitando que el estudiante salga con amigos, se compre ropa nueva, etc. Más sin en cambio, gracias a esas cosas que no consiguió ayudaran a que el obtuviera su nuevo libro. Basándonos en las disyuntivas del primer principio, el individuo tiene que comparar los costes y los beneficios de las diferentes opciones posibles para tomar decisiones. Muchas veces el coste de una cosa es el renuncio de la otra cosa. Mientras que estudiabas en el instituto, perdías el dinero que podrías haber conseguido trabajando en vez de formarte; y al revés podrías haber perdido la formación y mejor empleo y sueldo por un trabajo que no exigía estudios. Como los individuos se enfrentan a disyuntivas, para tomar decisiones deben comparar los costes y los beneficios de los diferentes cursos de acción posibles.  Implica que toda decisión tiene un costo de oportunidad: siempre se deja de ganar algo o se pierde algo, por lo que es importante comparar costos y beneficios de las diferentes alternativas.
  • Según Mankiw, toda persona debería pensar en lo que en la economía se denomina Cambios marginales, estos son, pequeñas modificaciones imprevistas en nuestros trabajos ya planeados. De este término se derivan otros dos: costes y beneficios marginales, los cuales, se refieren a los costes que producen dichas modificaciones imprevistas y los beneficios que podemos llegar a obtener de ellos. El análisis marginal supone que las personas toman sus decisiones sopesando los beneficios adicionales, frente a los costes adicionales, momento en el que toma la decisión. Una persona emprende una acción solo si el beneficio marginal de éste es mayor que su coste marginal. Una compañía aérea está siempre dispuesta a vender un billete a precio inferior si el avión está a punto de despegar, ya que se beneficia más de llevar un pasajero a menor coste, que de hacer el viaje con ese asiento vacío. Muchas decisiones que se toman en la vida obligan a realizar pequeños ajustes adicionales en un plan de acción que ya existía. Los economistas los llaman cambios marginales. En muchas situaciones, los individuos toman las mejores decisiones posibles pensando en términos marginales. Una persona toma una decisión racional si y sólo si el beneficio marginal es superior al coste marginal.  
  • Esto quiere decir que la influencia de los precios en los compradores y vendedores del mercado afecta significativamente la economía. Estos incentivos parecen ser principalmente determinados por el gobierno a manera de impuestos. Estos incentivos modifican de manera directa o indirectamente las acciones que toman los individuos económicamente. Un incentivo en el alza de un precio de cualquier producto incentivará a la gente a inclinarse por otros bienes o servicios. Un incentivo es algo que induce a una persona a actuar. El cambio del precio de la fruta en el mercado, si el precio baja, las personas comprarán más, porque tienen el incentivo de que por menos dinero, se llevan mayor cantidad de fruta. Como los individuos toman las decisiones comparando los costes y los beneficios, su conducta puede cambiar cuando cambian los costes o los beneficios. El papel fundamental que desempeñan los incentivos en la determinación de la conducta es importante para las medidas que han de tomar los poderes públicos. Éstas suelen alterar los costes o los beneficios de las acciones privadas. Cuando los poderes públicos no tienen en cuenta la forma en que podría cambiar la conducta como consecuencia, sus medidas pueden producir unos efectos que no pretendían. Si la medida altera los incentivos, llevará a los individuos a cambiar de conducta. El esquema de coste-beneficio define las relaciones entre los individuos y la economía y ello provoca que cualquier incentivo tenga un poder inusitado para cambiar decisiones o voluntades. Al fin y al cabo, se trata de destruir el esquema previo en el que los individuos articulaban sus relaciones, incentivando una determinada decisión sobre el resto. Los incentivos pueden ser positivos (mayores beneficios económicos) o negativos (perspectiva de sanciones o castigos).
  • El comercio puede generar el bien de todo el mundo. Aquí se demuestra que el comercio entre países, sociedades o naciones más que ser una competencia es una solidaridad entre los individuos, debido a que el simple hecho de que ninguna persona puede ser autosuficiente la conlleva a necesitar de los bienes y servicios de los demás. Hablando más generalmente, lo mismo ocurre con las naciones: ninguna nación puede abastecerse de todos los requerimientos que su población necesita. El comercio ayuda a la humanidad a distribuir efectivamente los recursos de planeta entre la población mundial. Hoy nadie produce todos los bienes que necesita para satisfacer sus necesidades. Nos especializamos como agricultores, médicos, etc. y cada uno de nosotros ofrecemos bienes y servicios que, mediante el intercambio, sirven para cubrir las necesidades de otros miembros de la sociedad. Si alguien se aislara del resto, ¿qué necesitaría? cultivar sus alimentos, confeccionar su ropa, etc. Es evidente que al individuo le interesa especializarse en la actividad que mejor sabe hacer y aprovechar las VENTAJAS DEL COMERCIO para comprar una mayor cantidad y variedad de bienes, y a un menor coste. El comercio permite a cada país especializarse en lo que hace mejor y así obtener lo que mejor hacen otros países, consiguiendo así que todos se beneficien. Tú eres más rápido cocinando que tu hermano, y tu hermano es más eficiente haciendo la colada. Lo más razonable es que cada uno haga lo que mejor sabe desempeñar y así todos se puedan beneficiar; tú de obtener tu ropa limpia y planchada y él de tener su plato de comida en condiciones. Cuando halamos de competencia entre países desde el punto económico, no es una competencia en que uno de los países pierde y el otro gana, sino que es una competencia en laque los países ganan, ya que esa competencia promueve el comercio entre ellos y con el bienestar de sus ciudadanos. En el campo de la economía no se tiene más bienestar aislándome, sino relacionándose con los demás. Es una de las sentencias con mayores implicaciones prácticas porque supone aceptar que los intercambios comerciales son siempre beneficiosos. En este sentido, podrían apuntarse una larga lista de matizaciones (cobertura legal, garantías jurídicas, libre asociación…) pero ninguna de ellas modifica el sentido original de este principio.
  • Se explica en este capítulo que hay una fuerza en las relaciones económicas que rige todo con respecto a ellas: la mano invisible. Este famoso término acuñado por el legendario economista Adam Smith sugiere que para que haya un buen funcionamiento de los mercados el gobierno no debe interferir. Un claro ejemplo de que Smith tenía razón es la desintegración de la URSS, el cual tenía un sistema económico que era regido por el estado centralizado. Así, el estado al imponer precios a los productos evitaba que estos fueran tomando forma naturalmente mediante la oferta y la demanda. Adam Smith también observo que el egoísmo de las personas era solidario: una persona al trabajar para sí mismo para obtener los bienes y servicios que necesita en realidad también está trabajando para los demás generando bienes o servicios que otros necesitan. Nadie se especializaría si no estuviera seguro de poder obtener lo que necesita a cambio de lo que produce: una cirujana o un camarero que no obtuvieran comida suficiente a cambio de sus servicios, abandonarían sus trabajos especializados y se dedicarían a cultivar su huerto para sobrevivir. Pero ambos saben que todo lo que necesitan pueden encontrarlo en el mercado. Cada día salimos de casa con la seguridad de que encontraremos los alimentos que necesitamos en el supermercado, y de que el autobús vendrá a la hora prevista, y así con todos los bienes que consumimos. Las empresas, decidiendo QUÉ PRODUCIR, y las familias decidiendo QUÉ COMPRAR, interactúan en el mercado, guiadas por los precios y sus intereses personales. Así, millones de decisiones independientes (adoptadas por familias y empresas en sus compras y ventas) no conducen al caos, sino que facilitan nuestra vida. “La mano invisible del mercado”, es un mecanismo de autoregulación que permite que el mercado se mantenga eficiente. Tú cuando no compras al frutero porque la fruta está en mal estado, estás indirectamente beneficiando al mercado, ya que el frutero terminará dándose cuenta del estado de sus productos y los cambiará, haciendo así como los engranajes de un reloj, que el frutero pida a proveedores, los proveedores a minoristas, estos a mayoristas étc. Consiguiendo que en cadena haya productividad y beneficio.  
  • Hay veces en las que la mano invisible no logra administrar los recursos equitativamente, es ahí donde el estado puede modificar ciertas leyes o imponer ciertos límites a empresas monopolistas que equiparan todo el mercado de cierto producto o sancionando a empresas contaminantes del medio ambiente. También, cuando hay episodios de escases o sobreproducción en una nación el gobierno puede evitar el aprovechamiento de los ofertantes o demandantes imponiendo precios mínimos y máximos a los productos. Las normativas que pueda poner el Estado evitan el fallo de mercado, que es una situación en la que el mercado no asigna eficientemente los recursos por si solo. Si en un pueblo, el agua solo sale de un pozo de la que es dueño un individuo que no quiere compartir, puede intervenir el Estado por el beneficio de todos. Hay dos grandes razones por las que el Estado interviene en la economía: para fomentar la eficiencia y la equidad. Es decir, la mayoría de las medidas aspiran a aumentar la tarta económica o a cambiar la forma en que se reparte. Un objetivo de muchas de las medidas que toman los poderes públicos, como el impuesto sobre la renta y el sistema de asistencia social, es conseguir una distribución más equitativa del bienestar económico. Parece algo así como la segunda parte o la coletilla del sexto principio. Efectivamente, los mercados agilizan la economía pero el Estado puede adquirir un rol de vigilante para prevenir situaciones de abuso. Evidentemente, el propio Estado debe sostenerse sobre un sistema transparente y que delimite sus funciones para evitar que sea él quien abuse.  
  • Contrario a lo que la mayoría de los pobladores piensan de algunos países como México, no es el gobierno quien decide la calidad de vida de sus habitantes completamente. Son las mismas personas las que deciden el nivel de vida al que puede aspirar no sólo ellos, sino la nación entera. Entre más bienes y servicios genere la población de un país mayor calidad de vida tendrán sus habitantes. Dependiendo del tamaño de un país y su cantidad de población, se produce una cantidad de bienes y servicios ya que los productores fabrican de acuerdo al consumo de las personas. La calidad de vida se mide en los países dependiendo de la cantidad de producción. Cuanto más productivo sea un país, mayor será su nivel de vida. La productividad es la cantidad de bienes y servicios producidos con cada unidad de trabajo. Tiene sentido, ya que si un país no puede producir, tampoco puede abastecer de bienes y servicios a sus habitantes, por lo cual el nivel de vida será mínimo y no prosperarán hasta que encuentren la forma de producir. Casi todas las diferencias entre los niveles de vida son atribuibles a las diferencias existentes entre los niveles de productividad de los países, que es la cantidad de bienes y servicios producidos con cada hora de trabajo. Se considera que los déficit presupuestarios reducen el crecimiento de los niveles de vida. Aunque la riqueza acumulada y la ubicación geográfica pueden ser variables muy relevantes, la capacidad productiva de un país es la que acaba definiendo el bienestar social de la población. Es un principio antideterminista.  
  • Algo muy extraño que me pareció, fue el hecho de saber y enterarme que la principal causa de la inflación es una mayor producción de dinero impreso; cuando una nación imprime mayores cantidades de dinero su valor disminuye, lo que produce el alza generalizada de los precios. La inflación es el aumento generalizado y sostenido del nivel de precios existentes en el mercado durante un período de tiempo, frecuentemente un año. Cuando el nivel general de precios sube, con cada unidad de moneda se adquieren menos bienes y servicios. Cuanto más dinero se imprima, el valor de este disminuye proporcionalmente. El ejemplo más chocante que conocemos acerca de éste fenómeno, es de Alemania. En 1921 un periódico valía 0,30 marcos, en noviembre de 1922, ese mismo costaba 70.000.000 marcos. Esto se debe a la inflación (aumento general de los precios), en la Alemania de esa época los precios se triplicaban y la solución del Estado fue imprimir más dinero. Por lo cual cada vez tenía menor valor. ¿A qué se debe la inflación? En la mayoría de los casos en los que es alta o persistente, el culpable resulta ser siempre el mismo: el crecimiento de la cantidad de dinero. Cuando un gobierno crea grandes cantidades de dinero su valor disminuye. El decálogo también incluye una pequeña crítica a la política monetaria. En este caso, vincula la inflación con las políticas de estímulo o de expansión monetaria, que provocan una reducción del valor del dinero.
  • Una forma aparente de solucionar el problema de la inflación sería reduciendo la cantidad de dinero impreso y, de cierta forma es una solución que a la vez provoca otro problema: desempleo. Según la llamada Curva de Phillips cada vez que hay una reducción en la inflación también hay un alza en el desempleo debido a que al tener altos precios los productos o servicios de las empresas y poca dinero para gastar por parte del consumidor, las empresas ya no tiene con qué pagar salarios a sus trabajadores provocando desempleo hasta que los precios se ajusten. Para comprender la relación entre ambos conceptos y en qué momento se cruzan en la economía de mercado decimos que: INFLACIÓN: Se entiende como el crecimiento continuo y generalizado de los precios de bienes y servicios de la economía; y por lo tanto, este fenómeno presenta una relativa disminución en el poder adquisitivo del dinero. DESEMPLEO: Se dice que es la desocupación o paro en el mercado del trabajo, hace referencia a la situación del trabajador que carece de empleo y por tanto de salario. Por extensión es la parte de la población que estando en edad, condiciones y disposición de trabajar (población activa) carece de un puesto de trabajo. Teniendo claro estos conceptos y su factor común denominador que es la economía de mercado, la pregunta sería ¿cómo influye el comportamiento del uno con respecto al otro dentro de la economía de un país? La explicación reside en que a medida que aumenta la demanda agregada, la tensión sobre los precios es mayor y comienzan a subir, mientras que el paro disminuye. Entonces a corto plazo, cuando aumentan los precios bajan los salarios reales y su efecto es el abaratamiento en el costo de la mano de obra y por consiguiente, las empresas demandan más trabajo. La inflación conviene que esté baja para evitar lo ocurrido en Alemania en 1922, pero muchas veces un aumento de la cantidad de dinero estimula el nivel total del gasto, por lo cual la demanda de bienes y servicios. El incremento de la demanda desemboca en una futura subida de precios por parte de las empresas, pero esto también las estimula a contratar trabajadores, disminuyendo así el desempleo. Estos diez principios podrían resumirse simplemente al primero. Los individuos, las empresas, el Estado, están continuamente enfrentando disyuntivas, qué elegir y qué rechazar. Y de eso trata la economía principalmente, de elegir. Habrás podido observar que los principios han ido aumentando de categoría según avanzaba, comenzaron con el individuo, continuaron con los mercados y finalmente desemboraron en el Estado. Para comprender la economía, es importante saber que todos los individuos están a diario llevándola a cabo en todas sus acciones.
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