En 1885 Freud obtuvo una beca para estudiar en París. Estudió con Charcot, un famoso hipnotizador, maestro y autoridad en cuestiones de histeria. De vuelta a Viena, informó a sus colegas de lo que había visto y aprendido sobre la histeria y la hipnosis. Su informe no fue recibido como una revelación por la Asociación Médica de Viena, y el joven pionero se sintió amargado. Quizás el hito más importante en la carrera de Freud haya sido la publicación de La interpretación de los sueños, en 1900, dos años después de la muerte de su padre.
Poco después de esa publicación comenzó a ser reconocido, y pronto reunió en su torno a un grupo de colaboradores. Su papel comenzó a ser el de padre, no ya el de hijo. Jung, Adler, Rank y Ferenczi fueron primero discípulos y luego rebeldes. En determinado momento se formó un comité de los fieles compuesto por Abraham, Eitingon, Ferenczi, Rank, Jones y Sachs. Su misión consistía en promover el trabajo analítico.
Por mediación del comité y de un cuerpo de publicaciones cada vez mayor, Freud alcanzó el éxito y fue ampliamente conocido.
El reconocimiento y el éxito de Freud continuaron en aumento, pero sus problemas estaban lejos de haber sido superados. Tuvo que hacer frente a discusiones casi continuas en las filas analíticas y que mantener a su esposa, sus seis hijos y una cuñada, además de él mismo.