Es la disciplina que se encarga del estudio de las colecciones, del conocimiento y/o la creación artística
reunidos en el museo, a través de su identificación, clasificación, documentación, catalogación,
investigación, selección y ordenamiento, para la conceptualización y desarrollo de contenidos que serán
la base de las exposiciones y todos sus programas derivados, con un sentido de
comunicación-divulgación dirigida a los públicos, por medio de la interpretación de sus valores y
significados.
Presenta mucha mayor complejidad que
los conceptos de museología y
museografía pues se trata de un término
que no nace propiamente en el museo, ni
se aplica sólo en su contexto
La Real Academia Española define curaduría solo como
“cargo de curador”, y si nos remitimos a curador, lo
define como “aquel que está a cargo de un menor”, “el
que cuida o cura algo”; o “quien cura lienzos, carnes,
pescados”, (rae, 2018).
Esto se debe a que La Real academia Española en su
diccionario no lo asocia o abarca con el campo museográfico
si no mas bien con el cuidado de una persona.
Larrauri define que el curador es el
investigador que conoce y estudia los temas
y los materiales que dan motivo a la
existencia y determinan las funciones de un
museo. Para esto aplica los conocimientos
de su especialidad y contribuye de esta
manera a la conservación y divulgación de
estos temas y materiales. (Larrauri, 2007:
92).
Llegar a eso no le resulto fácil ya que no
fueron aceptados con facilidad ni con
simpatía porque sus significados más
conocidos están asociados a actividades
ajenas a la labor de los museos, como son la
medicina y el sacerdocio católico; el cura
cuida las almas de los pecadores, el médico la
salud física de éstos y sus semejantes.
Como podemos ver el curador, es aquel
que es responsable de conceptualizar los
contenidos de cada una de sus
exposiciones, desarrollando así una
buena y mejor experiencia para los
oyentes o visitantes de los museos
Jane Kessler, en su artículo “The Role of the
Curator”, para ella curador es “algún tipo de
académico que cuida los objetos y las ideas
que contienen las colecciones especiales
para así orientar la estructura y el
establecimiento de dichas colecciones”.
Afirma que para que un curador se
pueda considerar en verdad
curador, “necesita enfrentarse con
la realización de una idea de la
misma manera como un artista
lucha con la realización de una obra
de arte. De lo contrario, no se
llamará curador sino exhibicionista”
(Kessler, 1995)
Cuauhtémoc Medina, crítico mexicano de arte moderno y
contemporáneo, apunta una visión de la curaduría que se
alinea con lo anteriormente postulado, respecto a que el
curador es:
"organizador de exhibiciones de la galería pública o el
agente intelectual/decorativo de la galería privada, y el
promotor ya no de la institución estatal, sino del mundo
del arte y su mercado. Como nueva profesión, el curador es
fruto de la división del trabajo y del mapa epistemológico.
A la vez es el amalgamamiento de una serie de funciones
anteriormente diversificadas en un territorio vago,
cambiante, móvil y multifuncional. En tanto el universo
conceptual del crítico de arte, historiador, museógrafo,
artista, comisario de exhibiciones, pseudo-connoisseur,
diseñador de exhibiciones, administrador, galerista,
publicista, directorio telefónico, guerrillero y activista
cultural, cajuelera y pensador nos plantea el campo
ordenado de subdivisiones disciplinarias de la modernidad,
la ambigüedad y plurifuncionalidad de la noción “curador”
nos lanza de lleno en el mélange postmoderno de la
confusión disciplinaria (Medina, 2001: 7-8)".
Como se puede ver existe un curador menos
ortodoxo que no se centra en un solo estudio de
colección si no sus conocimientos se expanden en
varias disciplinas como la física o la química,
exponiendo fenómenos o conceptos abstractos.