Busca fortalecer la responsabilidad en las
ideas propias, la tolerancia a las de los
otros y el intercambio libre de ideas.
Se destaca que este
proceso cuenta con tres
fases o grados de lectura:
"Leer las Líneas" o Lectura
Literal
Comprensión literal; se
entiende lo que el autor desea
expresar de manera explícita o
textual.
Interpretación
general del texto.
Reconoce el
vocabulario,
expresiones, dialecto,
entre otros.
Comprensión de los elementos
del texto (palabras, oraciones,
párrafos.
"Leer entre Líneas" o Lectura
Inferencial
La capacidad de recuperar la
información implícita en el escrito, es
decir, aquellas características no
diferenciables a simple vista que le
dan un significado.
Se trata de reconocer las
pistas que da el autor
sobre ideas que no
aparecen en el texto para
inferir las ideas que el
autor quiso comunicar.
El lector identifica la forma en que se
construyen las oraciones, lo que
significan ciertas expresiones, o el uso
del tipo de texto y su estructura, entre
otros.
"Leer detrás de las líneas" o
Lectura crítica
la capacidad de comprender el
propósito del escrito y a partir de
ello poder establecer una opinión
personal acerca de las ideas que se
presentan en el mismo.
Un lector crítico valora y juzga el contenido que el autor
plantea, tomando una posición (A favor o en contra)
argumentando sus pensamientos con respecto al tema
Según Klooster (2001) el pensamiento
crítico posee cinco rasgos principales.
Es
independiente.
Requiere
conocimientos
previos
Comienza con
preguntas que captan
la atención del lector.
Busca
argumentos
válidos
Compara, contrasta
y comparte ideas
con otros.
Es un proceso para leer y comprender
correctamente un mensaje por medio
de la decodificación linguístifca
En este proceso el lector debe
conextualizar, resumir y ampliar la
información obtenida de la lectura