El estado de sitio le permite al poder ejecutivo obtener
algunos poderes excepcionales con el propósito de
enfrentar problemas de orden público
Los gobiernos latinoamericanos se han
valido del poder legitimador del estado de
sitio para crear realidades políticas
próximas al régimen autoritario.
El uso del estado de excepción se convirtió en un
instrumento ordinario de la política
gubernamental. Esta incidencia social e
institucional no ha sido la misma a lo largo de la
historia de Colombia
El estado de sitio fue ineficaz, el poder
ejecutivo y el militar no obtuvieron una
mayor eficacia en el control de los grupos
armados en contra del estado.
El derecho de excepción permite la
coexistencia de dos lógicas: la lógica
jurídico-formal de la democracia
constitucional con la lógica política de
las necesidades gubernamentales.