LA PERCEPCIÓN DE PERSONAS: Es el
proceso mediante el cual los humanos
llegamos a conocer a los demás y a
concebir sus características,
cualidades y estados interiores.
Reconocimiento emocional
De que tanto nuestras
expresiones verbales como las no
verbales comunican nuestro
estado de ánimo.
Formación de impresiones
proceso mediante el cual nos
formamos imágenes
relativamente coherentes de los
otros a partir de la multiplicidad
informativa recibida
Atribuciones causales
mecanismo mediante el cual explicamos
la causa de las conductas que observamos
en los demás a partir de la información
que nos proporciona el contexto, el
conocimiento de la persona percibida y
nuestra propia experiencia
FORMACIÓN DE PRIMERAS IMPRESIONES
La formación de las primeras impresiones
es el proceso perceptivo más simple y
ircunstancial que existe en las situaciones
sociales (Grau y Agut, 2002), pero de
mucha relevancia, puesto que éstas nos
van a ayudar a guiar nuestro
comportamiento en interacciones futuras.
Concepción gestáltica
la impresión final es el resultado de
una relación dinámica entre los
rasgos de un sujeto, y la variación de
uno de ellos influye en los demás
(Asch, 1951).
Concepción aditiva
parte del supuesto de que la impresión final
formada acerca de una persona es el
resultado de la suma de las impresiones
parciales o de los diferentes rasgos de
personalidad, contribuyendo de igual
manera a la impresión final.
Factor de impresión general «G»
frente a la concepción aditiva, supone
que creamos una impresión general del
otro que modifica todos los rasgos que
habíamos percibido anteriormente.
PERCEPCIÓN DE LA PERSONALIDAD
Desarrollar una idea sobre la personalidad
global de un individuo es una forma de
percepción mucho más compleja y
estructurada que la de formarse una
impresión.
Caracterización
Es una etapa relativamente
automática, en la cual se
describe más a la persona y a los
comportamientos sobre la base
de lo directamente observado.
Corrección
Se caracteriza por modificar, en función del
contexto, de las circunstancias, etc., esa
percepción inicial mediante el proceso de
carácter deductivo que Gilbert llama
negociación cognitiva.
El efecto halo: consiste en presuponer algunas
características en las personas a partir de otra que ya
conocemos. Por ejemplo, si por la calle vemos comer a una
persona obesa, pensamos que es glotona y comilona.
La analogía proyectiva: se produce cuando
tendemos a percibir como semejantes a
dos personas parecidas en algún aspecto
concreto, aunque estos rasgos no estén
contrastados.
Los estereotipos: tendencia
a percibir a una persona
basándose en rasgos que
caracterizan a un
determinado grupo social.
Por ejemplo, podemos
percibir a una persona
como juerguista por el mero
hecho de ser andaluz o
tacaño por ser catalán.
Teorías implícitas de la personalidad: es la suma de
las hipótesis y expectativas acumuladas sobre cómo
se organizan los atributos y rasgos de la otra persona
(Echebarría y Villarreal, 1991).
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA PERCEPCIÓN DE
PERSONAS Los procesos de percepción de personas
y de objetos están sujetos a variables de caracteres
biológicos y sociales. Como muestra de esto, un
reciente estudio (Waggoner, Smith y Collins, 2009)
El perceptor
Respecto al perceptor, destacamos en
primer lugar las metas, objetivos o
motivaciones que posee (Fiske y
Neuberg, 1990; Hilton y Darley, 1991;
Jones y Thibaut, 1958).
La persona percibida
Ésta intentará manejar la impresión que
nos formemos de ella para que el
resultado de la percepción le sea
favorable (Schlenker y Weigold, 1992).
El contenido de la percepción
Es importante tener en cuenta estas
variables, ya que tanto la forma de
interactuar como de percibir varía en
función de los objetivos y de la
situación.
CONSECUENCIAS DE LA FORMACIÓN DE
IMPRESIONES Y DE LA PERCEPCIÓN DE
PERSONAS Las impresiones que nos
formamos de los demás tienen
implicaciones para la forma en que éstos
actúan, Rosenthal y Jacobson (1968).
Juicios sobre el individuo
Una vez que nos hemos formado una
impresión sobre un individuo, emitimos
un juicio sobre éste, bien sea simple o
complejo.
La búsqueda de información coherente
Los estudios evidencian que muchas veces
ignoramos la información general disponible
sobre alguien y prestamos atención a casos
concretos.
La profecía autocumplida
es el proceso por el cual las expectativas que una
persona tiene acerca de otra se hacen realidad, al
observar conductas que las confirman (Smith y
Mackie, 1997).
PERCEPCIÓN DE CAUSALIDAD: LA ATRIBUCIÓN
CAUSAL Además de percibir e interpretar las
características y conductas de los otros,
usualmente queremos ir más allá, conocer sus
rasgos permanentes, comprender las causas de
su conducta y por qué actúan como lo hacen
Teorías sobre atribución causal
Teoría de la inferencia correspondiente de Jones y
Davis: Estos autores se preguntan cómo tomamos
decisiones sobre la base de las acciones
manifiestas por otros, cuando observamos un
comportamiento, también observemos las
múltiples consecuencias que puede tener ese
comportamiento.
Modelo de covariación de Kelley (1967) Para
Kelley, la causa de conducta o acción será
atribuida a la persona que realiza la acción,
sobre el objeto que recae la acción o a las
circunstancias que la rodean, dependiendo de
tres factores fundamentales (Distintividad,
Consensualidad, Consistencia).
Errores y sesgos atribucionales
Falso consenso o sesgo egocéntrico: Hace referencia a la
tendencia a sobrestimar el grado en que las propias
expectativas y juicios son compartidos por las otras personas.
Al predecir qué harían otros en una determinada situación,
muchas veces los individuos hacen una predicción egocéntrica,
basada en su propia experiencia, asumiendo que los otros son
más similares a sí mismo de lo que realmente son.
Sesgo a favor de uno mismo (self-serving): Hace
referencia a la tendencia a atribuir los resultados
positivos propios a causas internas y los resultados
negativos a causas externas. Las personas pueden
verse a sí mismas como responsables del éxito,
pero no del fracaso, debido a factores
primariamente cognitivos.
El error fundamental de la atribución:
Consiste en atribuir la conducta de otra
persona a sus propias características o
cualidades, prestando muy poca
atención a los diversos factores
situacionales que podrían haber
influido en su conducta.
Las diferencias actor-observador: Cuando somos
actores, tendemos a hacer atribuciones en
términos de factores externos o ambientales,
mientras que cuando nos comportamos como
observadores tendemos a realizar atribuciones
internas, disposicionales.