1. Números grandes y probabilidades pequeñas; La tendencia a la personalización es una característica
de muchas personas que padecen anumerismo, por ejemplo; una persona al enfrentarse a grandes
números y a las correspondientes pequeñas probabilidades, la persona anumérica respondería con «Sí, pero ¿y si te toca a ti?»
2. Sangre, montañas y hamburguesas; Para hacerse una idea de la magnitud de los números grandes es útil practicar haciendo
estimaciones de cualquier cantidad que pueda picarnos la curiosidad: ¿Cuántas pizzas se consumen anualmente en los Estados
Unidos? ¿Cuántas palabras lleva uno dichas a lo largo de su vida?
3. Los números colosales y los 400 de Forbes; El tema de los cambios de escala ha sido uno de los pilares de la literatura mundial. Algo importante es recoger información
de los puros datos numéricos, y refutar afirmaciones, basándose sólo en las cifras que las acompañan. De hecho si la gente estuviera más capacitada para hacer estimaciones y
cálculos sencillos, se sacarían (o no) muchas conclusiones obvias, y no se tendrían en consideración tantas opiniones ridículas.
4. Arquímedes y los números prácticamente infinitos. La arquimedianidad es una propiedad fundamental de los números (llamada así por el
matemático griego Arquímedes), según la cual se puede rebasar cualquier número, por grande que sea, agregando repetidas veces cualquier
número menor, por pequeño que este sea.
Anumerismo, o incapacidad de manejar cómodamente los conceptos fundamentales de número y azar.
Este libro examina muchos casos de anumerismo que se dan en la vida real: elección de pareja, las
revistas de parapsicología, declaraciones de medicina y dietética, el riesgo de atentados terroristas...