La palabra duelo viene de palabra latina dolos, que significa “sentir un profundo dolor” (Kroen, 2002, p.49.
Una consecuencia de las perdidas es el duelo, que se inicia ante conocimiento de la misma” (Viorts, 1990, p
274). El duelo “se halla en lo más profundo del corazón, en el centro espiritual y mental de la persona y no
existe magia o encantamiento que lo pueda extraer de allí. Es mucho más que un sentimiento, es el
conocimiento. Ni siquiera los narcóticos pueden impedir que vuelva a aparecer cada vez que
despertamos. De la misma manera, no hay nada que pueda deshacer esa pérdida” (Lukas, 2002, p. 12)
Las etapas del proceso del
duelo
El proceso de duelo propuesto por Kubler-Ross (1997), considera cinco etapas: Negación, Ira,
Negociación, Depresión y aceptación. Reoccatagliata (2000). Existen otros procesos de duelo integrados
por otras etapas, pero el más conocido y difundido es el de Kubler-Ross.
Reacciones generadas por una pérdida
significativa
No todos los individuos reaccionan igual ante una pérdida importante, ni tampoco dos individuos o
más reaccionan de la misma forma ante una misma perdida. Entre algunas reacciones se pueden
presentar como consecuencia de una perdida significativas esta: Sentimientos, Reacciones Físicas,
Pensamientos y Conductas.
Sentimientos
Cuando sucede una pérdida significativa, “Todos
los sentimientos son normales: A veces puede
sentir que has perdido el control, puedes sentirse
vulnerable, aturdido o asediado por emociones
conflictivas desconocidas. Recuerda que esos
sentimientos difíciles no son permanentes y que
tarde o temprano remitirán. No te está pasando
nada malo; es que estas ante una situación nueva”
(Longaker, 1988, p. 142)
Reacciones físicas
Eongaker (1988) indica, “que como resultado de
una pérdida significativa es posible que se tenga
sensaciones o reacciones físicas como:
Respiración corta, mareos, calores o fríos
repentino, sensación de pesadez y dolores
musculares.”
Conigciones
Cuando un individuo sufre una pérdida importante
es posible que centre su atención una o varias de
las siguientes cogniciones: Alucinaciones; Búsqueda
del pasado; Confusión; Incredulidad; Pensamiento
de muerte; Pérdida de la realidad; Recuerdo
obsesivo; Sentido de presencia; Sueños relacionados
con la pérdida.
Conductas
A partir de una pérdida importante; el doliente puede
llegar a cambiar algunas de sus conductas o realizar
nuevas como: Adicciones; Aislamiento social; Atesorar
objetos relacionados con la pérdida; Buscar y llamar
en voz alta; Conducta distraída; Desinterés, falta de
sentido; Evasión; Evitar recordatorios relacionados con
la pérdida, Hiperactividad; Identificación; Llanto;
Momificación; Necesidad de control; Negociación;
Suspiro; Trastornos alimenticios; Trastornos del sueño;
Visitar lugares que le recuerdan la perdida.