la farmacología cardiovascular y realizará un cuadro esquematico donde se evidencie las diferencias entre los diferentes grupos farmacológicos que participan en la regulación de la tensión arterial.
BIBLIOGRAFIA: Alzina, A. Medicina para el cuerpo y el alma. Madrid:
Editorial N. A., 2007.
Prevención farmacológica Existen numerosas enfermedades que pueden afectar al sistema
cardiovascular, tanto al corazón como a las arterias y venas que transportan la sangre.
Consideraciones generales Los fármacos cardiovasculares actúan sobre el funcionamiento del
corazón y de la circulación sanguínea.
Frecuencia y forma de administración Algunos fármacos deben ser utilizados únicamente cuando
aparecen los síntomas, como, por ejemplo, al producirse una angina de pecho. No obstante, la
mayoría deben tomarse a diario (habitualmente, una o dos veces y, en ocasiones, incluso con mayor
frecuencia) para lograr un efecto continuado en el organismo.
Efectos secundarios Todos los fármacos pueden producir efectos secundarios (también llamados
indeseables o adversos), que se manifiestan por la aparición de síntomas nuevos, cardiovasculares o
no, tras iniciar la toma de la medicación
Diferentes formas de administración de los
fármacos cardiovasculares
Oral La mayoría de los fármacos cardiovasculares se toman por vía oral en forma de comprimidos,
cápsulas, grageas o polvo; deben ser tragados directamente o disueltos en agua
Sublingual La medicación se coloca debajo de la lengua, donde se disuelve y se absorbe rápidamente
por las venas del suelo de la boca
Aerosol Se aplica directamente debajo de la lengua. Una vez administrado, hay que apretar la lengua
contra el suelo de la boca y no tragar saliva durante unos segundos
Parches autoadhesivos Se coloca en la piel un parche que contiene el fármaco, de manera que se
permiten su liberación y absorción progresiva durante horas
Intravenosa El fármaco se administra directamente (administración en bolo) o de forma diluida en una
vena
Intramuscular La medicación se inyecta directamente en un músculo, como el glúteo (en las nalgas) o
en el muslo
Tratamiento de las enfermedades cardiovasculares más frecuentes Existen muchos tipos de fármacos
cardiovasculares; algunos de ellos son beneficiosos simultáneamente para varias enfermedades.
Arritmias Para su tratamiento se utilizan los llamados fármacos antiarrítmicos. Algunas arritmias
favorecen la aparición de trombos dentro del corazón, por lo que a menudo también es necesario el
uso de antiagregantes o anticoagulantes.
Hipertensión arterial Cuando la tensión arterial está elevada durante períodos prolongados de tiempo
produce un daño progresivo en diversos órganos importantes del cuerpo, como el corazón, la retina,
los riñones o las propias arterias.
Por ello, la hipertensión arterial es una enfermedad cardiovascular en sí misma que, al mismo tiempo,
favorece la aparición de otras, como el infarto de miocardio o cerebral, la insuficiencia cardíaca o las
arritmias cardíacas.
Insuficiencia cardíaca Se produce cuando el corazón no es
capaz de bombear adecuadamente la sangre para que
ésta llegue en las cantidades necesarias a todas las partes
del organismo.
Angina de pecho Es un dolor característico, habitualmente en el centro del pecho, desencadenado por
el estrés físico o psíquico.
Las arterias coronarias, encargadas de llevar la sangre al músculo cardíaco, se van estrechando con el
paso del tiempo debido a acúmulos de grasa en el interior de sus paredes.
Infarto de miocardio Habitualmente se produce cuando un coágulo sanguíneo obstruye
completamente el paso de la sangre por alguna de las arterias coronarias, ocasionando la muerte de
una parte del corazón al no llegarle el oxígeno necesario para su supervivencia.