El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de
las vías respiratorias, en cuya patogenia
intervienen diversas células y mediadores de la
inflamación, condicionada en parte por factores
genéticos y que cursa con hiperrespuesta
bronquial y una obstrucción variable al flujo aéreo
Etiología
Factores predisponentes
Asociaciones genéticas, que participan en la interacción de los
estímulos del medio ambiente y la respuesta inmunológica.
Factores desencadenantes
Exacerban los síntomas, tales como alérgenos,
infecciones respiratorias, contaminantes
ambientales, ejercicio, emociones, obesidad,
tabaquismo activo y pasivo, entre otros.
Fisiopatología
Factores que contribuyen al
estrechamiento de la vía aérea
La broncoconstricción de la musculatura lisa bronquial,
que ocurre en respuesta a múltiples mediadores y
neurotransmisores, es, en gran medida, reversible
mediante la acción de fármacos broncodilatadores.
Edema de las vías aéreas, debido al aumento
de la extravasación microvascular en
respuesta a los mediadores de la
inflamación. Puede ser especialmente
importante durante un episodio agudo.
El engrosamiento de las paredes de los
bronquios, que ocurre por los cambios
estructurales que denominamos
“remodelamiento”, puede ser importante cuando
la enfermedad es más grave y no regresa
totalmente mediante el tratamiento habitual.
Hipersecreción mucosa, que ocasiona
obstrucción de la luz bronquial
debido al aumento de la secreción y a
exudados inflamatorios.
Diagnóstico
Interrogatorio
Tiempo de inicio de los síntomas.
Gravedad. Velocidad del deterioro
respiratorio. Tratamiento actual.
Hospitalizaciones previas
Exploración física
Apariencia general.
Signos vitales. Uso de
músculos accesorios
Oximetría de pulso continua: no sólo al ingreso del
paciente, sino el tiempo que permanezca en urgencias.
Gasometría: en pacientes en los que la SpO2 no se
incrementa y para identificar la presencia de hipercapnia.
Medición de la obstrucción
mediante espirometría.
Estudios de laboratorio: electrolitos séricos o biometría hemática
cuando es necesario descartar infección y desequilibrio
hidroelectrolítico que complican el tratamiento del asma aguda.
Manifestaciones clínicas
Tos, sibilancias,
dificultad
respiratoria y
opresión torácica
Tratamiento
Crisis leves
Salbutamol 5mg (1ml),
diluidos en 4 ml de solución y
administrar por vía
inhalatoria ? 6 – 8L/min
Salbutamol mediante cartucho
presurizado con cámara
espadadora, en dosis de 200-400
μg (2-4 pulsaciones), cada 20 min
durante la primera hora, seguidos
de 200-400 μg cada 3-4 h hasta la
remisión de la exacerbación.
Prednisona en dosis de 0,5-1
mg/kg/24 h en una sola toma al
día, durante 5-10 días,
suspendiendo posteriormente sin
descenso gradual de la dosis
Crisis Moderada-severa
Salbutamol nebulizado. Salbutamol
en cartucho presurizado: la dosis se
incrementa a 400-800 μg (4-8
pulsaciones) cada 10-15 min.
Bromuro de ipratropio en dosis de 1 mL de la
solución de 500 μg, diluido en 3 mL de suero
fisiológico cada 20 min. Ó 4-8 pulsaciones
cada 10-15 min con cámara espaciadora.