El ADN fue aislado por primera vez en 1869 por el
biólogo suizo Johan Friedrich Miescher.
Realizó investigaciones y descubrimientos preliminares sobre
el ADN aislando moléculas ricas en fosfato a partir de
núcleos de glóbulos blancos.
En 1889 Richard Altmann, patólogo alemán que había sido discípulo de
Miescher, redefinió esta sustancia con el término “ácido nucleico”.
Entre 1885 y 1901, la composición química del
ADN empezó a definirse.
El siglo XX empezó con grandes avances en la investigación del ADN.
Durante la década de 1920, el bioquímico ruso-estadounidense Phoebus Levene
determinó la existencia del ARN, otro ácido nucleico necesario para la transmisión de
información genética.
Durante los años siguientes se llevaron a cabo varios experimentos que concluyeron que el
ADN era la molécula responsable de la herencia:
los estudios del microbiólogo Frederick Griffith
Los hallazgos de Oswald Avery en 1944
los experimentos de Alfred Hershey y Martha Chase en 1952.