El riesgo es la probabilidad de que una amenaza se convierta en
un desastre. La vulnerabilidad o las amenazas, por separado, no
representan un peligro. Pero si se juntan, se convierten en un
riesgo, o sea, en la probabilidad de que ocurra un desastre
Sin embargo los riesgos pueden reducirse o manejarse. Si somos
cuidadosos en nuestra relación con el ambiente, y si estamos
conscientes de nuestras debilidades y vulnerabilidades frente a las
amenazas existentes, podemos tomar medidas para asegurarnos
de que las amenazas no se conviertan en desastres.
La gestión del riesgo no solo nos permite prevenir desastres.
También nos ayuda a practicar lo que se conoce como desarrollo
sostenible. El desarrollo es sostenible cuando la gente puede vivir
bien, con salud y felicidad, sin dañar el ambiente o a otras
personas a largo plazo. Por ejemplo, se puede ganar la vida por
un tiempo cortando árboles y vendiendo la madera, pero si no se
siembran más árboles de los que se corta, pronto ya no habrá
árboles y el sustento se habrá acabado. Entonces no es
sostenible
La prevención y
mitigación
comienzan por:
! Conocer cuáles son las amenazas y riesgos a los que estamos
expuestos en nuestra comunidad. ! Reunirnos con nuestra familia y
los vecinos y hacer planes para reducir esas amenazas y riesgos o
evitar que nos hagan daño. ! Realizar lo que planeamos para reducir
nuestra vulnerabilidad. No es suficiente hablar sobre el asunto, hay
que tomar acciones