Cuando dos personas interactúan en una conversación y tienen puntos de vista diferentes, se
pueden dar varios tipos de situaciones, muchas veces se llega a puntos clave en los que la
confrontación de ideas es inevitable.
Una persona con ideas flexibles:
- Respeta las normas.
- Escucha las opinión de otros.
- No tienen dificultad para hacer cambios en sus planes.
- Es capaz de modificar sus criterios, aceptar que se ha equivocado.
Una persona con ideas rígidas:
- No pone en consideración sus ideas.
- No tiene tolerancia.
- No está dispuesta a aceptar a quien piensa de distinta
manera.