Las habilidades, conocimientos y actitudes, que el estudiante debe poner en práctica para identificar lo que
necesita saber sobre un tema específico en un momento dado, buscar efectivamente la información que esto
requiere, determinar si esta información es pertinente para responder a sus necesidades y convertirla en
conocimiento útil aplicable en contextos variados y reales.
El estudiante tiene que tener la capacidad de:
Formular preguntas que expresen su
necesidad
Elabore un plan que oriente la
búsqueda, el análisis y la síntesis
de la información
Identificar y localizar
fuentes de información
Evaluar la calidad de la
información
Clasificar, organizar y analizar la información.
Sintetizar y comunicar la información efectivamente.
Los alumnos que alcanzan
esta competencia son
aquellos que:
Adquirieron los conocimientos y desarrollaron las habilidades que deben poner en práctica
para afrontar sus necesidades de información; y además, exhiben una serie de actitudes que
demuestran que, siempre que deban hacerlo, están dispuestos a utilizar sus conocimientos y a
realizar de la mejor manera las tareas requeridas.
El "saber" se define como:
Encontrar y utilizar la información (Simon, 1996).
La escuela debe tener como objetivo
Desarrollar los conocimientos, habilidades y actitudes
y las estrategias de aprendizaje requeridas para
formular preguntas significativas sobre un tema de
estudio, acceder a diversas fuentes de información que
lo atiendan, comprender lo que estas les aportan y
seleccionar las más adecuadas