Los problemas psicológicos y sociales, en particular los relacionados con la conducta y la escuela, son
más frecuentes durante la adolescencia que en cualquier otro momento durante la infancia.
Los adolescentes son más independientes, tienen mayor capacidad de desplazarse por sí mismos y
suelen quedar fuera del control directo de los adultos.
Cuando la mala conducta se convierte en grave y frecuente, los adolescentes deben ser evaluados por
un profesional de la salud mental para descartar la presencia de un trastorno psicosocial.
En particular, la depresión, la ansiedad y los trastornos de la conducta alimentaria son frecuentes
durante la adolescencia.
La depresión es frecuente entre los adolescentes y los médicos hacen pruebas de detección sistemática
durante las exploraciones.
El suicidio es muy poco frecuente, pero los pensamientos sobre el suicidio (llamados ideación suicida)
son más frecuentes. La ideación suicida requiere una valoración inmediata de la salud mental; no cabe
esperar que los padres determinen por sí mismos cuál es la gravedad del problema.
La ansiedad se manifiesta a menudo en la adolescencia, al igual que los trastornos del estado de ánimo
y los trastornos disruptivos del comportamiento, como el trastorno negativista desafiante y el trastorno
disocial.
Los adolescentes con ansiedad o trastornos del estado de ánimo pueden presentar síntomas físicos
como fatiga o fatiga crónica, mareos, dolor de cabeza, dolor abdominal y dolor torácico.
Los trastornos del pensamiento
En los que el afectado tiene dificultad para distinguir entre fantasía y realidad (lo que también se
denomina psicosis) suelen comenzar durante la adolescencia o la edad adulta temprana.
El primer episodio de psicosis se denomina brote psicótico.
Los períodos de psicosis pueden estar relacionados con el consumo de drogas. En estos casos, la psicosis
puede remitir transcurrido un tiempo.
Los episodios psicóticos pueden aparecer con marihuana, particularmente con productos comestibles.
Algunos adolescentes que sufren un episodio psicótico causado por el consumo de marihuana
desarrollan un trastorno psicótico crónico.
Los trastornos de la conducta alimentaria
Especialmente en chicas, son frecuentes y potencialmente mortales
Algunos adolescentes realizan esfuerzos extraordinarios para ocultar los síntomas de un trastorno de
la conducta alimentaria, que puede consistir en reducciones sustanciales en la ingesta de alimentos,
purga después de comer, consumo de laxantes o práctica intensiva de ejercicio físico.
Anorexia
Se caracteriza por el peso corporal anormalmente bajo, el temor intenso a
aumentar de peso y la percepción distorsionada del peso.
Bulimia
Se caracteriza por atracones de comida (comer en exceso) y después tartar de compensarlo con medidas drásticas, como por ejemplo el vómito inducido o ejercicio físico excesivo para evitar subir de peso.
Obesidad
Infiere de varias maneras en los adolescentes, pudiendo incluso acelerar la maduración sexual y el curso del crecimiento. Entre sus efectos
psicológicos destaca.
Ansiedad
Los adolescentes con altos niveles de ansiedad suelen mostrarse inseguros, perfeccionistas y con gran necesidad de recibir la
aprobación de los demás. Por lo general confían poco en sí mismos y son temerosos de muchas situaciones.
Aparece de forma brusca y suele ser de corta duración, aunque muy intensas: da la
sensación de muerte inminente.
Síntomas destacados
Las palpitaciones, sudoración, temblores y sensación de ahogo, así como dolor en el
pecho y molestias alrededor del corazón.