Es el estado deseable del entorno natural
que se caracteriza por ser saludable.
O también se define como la estabilidad
biológica de los seres vivos y el medio
ambiente, cuyo estado permite el
sustento propicio de la vida y el desarrollo
armónico de la naturaleza.
¿Cuándo se produce?
Se produce cuando hay armonía y estabilidad
entre los seres vivos y el medio en el que
habitan.
¿Cómo influye el ser humano?
Influye a través de la relación que establece con el medio ambiente,
repercute de forma beneficiosa o perjudicial sobre el mantenimiento
de ese equilibro que es tan necesario para la vida de las especies
animales y vegetales.
¿Qué factores afectan al
equilibrio ecológico?
1. El enorme crecimiento a nivel tecnológico e industrial de la
sociedad ha conllevado graves deterioros sobre recursos
renovables naturales como pueden ser el agua, la flora o la
fauna.
2. La deforestación supone la desaparición de especies animales y
vegetales.
3. La contaminación produce la desaparición de
los hábitats naturales de muchas especies.
Características
1. El equilibrio ecológico es vital para la vida y, por lo tanto, para la salud del planeta.
2. La energía que dispone un entorno natural, está determinada por los organismos
productores (organismos autótrofos), que son aquellos capaces de transformar la materia
inorgánica en materia orgánica, como, por ejemplo, las plantas.
3. Los cambios en la estabilidad ecológica no siempre es producto de la intervención
humana, si no que puede deberse también por otros fenómenos naturales. Aunque
hay que tener especial cuidado, y confirmar si dichos fenómenos naturales no son
producidos por alguna acción humana.
¿Cuál es su importancia?
La importancia de mantener el equilibrio ecológico
radica en asegurar la estabilidad de las especies y la
vegetación.
¿Qué condiciones ayudan al equilibrio?
Que las circunstancias del ambiente sean estables y que por caso
faciliten que los seres vivos interaccionen de modo satisfactorio con el
ambiente; que la cantidad de seres vivos de una especie dada se
pueda mantener a través del tiempo; y que factores como la
contaminación o cualquier otra acción que atente directamente
contra el ambiente o los seres vivos no alteren el equilibrio.