El Complejo de Edipo. Dos modelos
teóricos: Freud, Lacan (1)
Introducción
Historización del concepto:
Freud acuña por primera
vez la expresión “complejo
de Edipo”.
esta conceptualización
subyace una teoría del
funcionamiento psíquico y de
la asociación de ideas:
la teoría del
determinismo
psíquico
la primacía está
dada por lo
pre-existente
el término complejo es que hay algo que existe en el sujeto
frente a lo cual un elemento externo actúa como
disparador y permite no sólo la manifestación de aquello
que lo pre-existía, sino también una retranscripción de las
experiencias del primer tiempo de la sexualidad humana a
través de la retroacción, un tiempo de reordenamiento en
el cual algo nuevo ha de producirse en este segundo
tiempo que se inaugura con la pubertad, con el
advenimiento de la tensión sexual.
el principio de retroacción
o retroactividad,
Este concepto fractura la
idea de una temporalidad
cronológica y formula que
la elaboración retroactiva
se desencadena por la
aparición de nuevos
acontecimientos, o por
una maduración orgánica
que permite reelaborar
experiencias anteriores.
en los textos freudianos podemos
discriminar tres elaboraciones sucesivas.
En la primera formulación freudiana lo biológico es
la condición de posibilidad para que actúe el
campo edípico. La sexualidad, biológicamente
determinada, orienta al niño en el campo de la
relación con sus padres.
Sin embargo, esta formulación
que no es estructural en un
sentido riguroso, es
estructurante del sujeto en el
sentido de la primera tópica.
Esta sexualidad que se desarrolla en el seno de la situación edípica,
genera en el niño el rechazo tanto de los sentimientos incestuosos como
hostiles y trae como consecuencia el deseo de desconocerlos. Y es acá
cuando Freud formula el concepto de represión como el mecanismo que
coloca fuera de la conciencia aquello que produce malestar.
Sin embargo, también
otorgaba participación a
los padres.
Es decir que la conducta de
los padres provoca alguna
reacción en los niños.
La influencia de
los padres es
comprendida
en el marco de
la interacción.
La segunda formulación
Freudiana del Edipo se plantea
el Edipo completo (hetero y
homosexual-positivo y negativo):
amor y odio (ambivalencia) hacia
ambos progenitores y la salida
del Edipo a través de las
identificaciones que conlleva a:
la formación del superyo, a la
organización del carácter, a una
identidad sexual y a la elección
de objeto.
Hay un cambio sustancial con
respecto a la primera formulación: la
identidad sexual se debe asumir y
puede ocurrir en una dirección
distinta de lo biológicamente
determinado, como es la
homosexualidad.
En el tercer planteo
teórico Freud formula que
el Edipo es diferente en el
hombre que en la mujer,
convierte a la castración
en el centro del Edipo y a
partir de ciertas
precisiones conceptuales
sobre el complejo de
Edipo y el complejo de
castración se puede
diferenciar el recorrido en
ambos sexos.
Un concepto
nuclear en la
formulación
Freudiana sobre el
Edipo y la
castración es el
concepto de falo.
En Freud con el
término falo se
designa una teoría
infantil, la que supone
que todos los seres
animados e
inanimados tienen
pene, lo que se conoce
como la premisa
universal del falo.
Freud sostiene que el complejo
de castración es angustia de
castración en el varón y envidia
del pene en la mujer, es decir
sentimiento de inferioridad
frente al hombre.
Postula Freud una sexualidad humana en dos tiempos e
introduce la idea de pubertad.
El segundo tiempo de la sexualidad con las metamorfosis
de la pubertad genera una serie de reestructuraciones
psíquicas, que se asientan en el primer momento pero que,
como todo segundo tiempo en la concepción freudiana,
actúan retroactivamente resignificando aquel primer
momento y fundamentalmente, inauguran otro tiempo.
Freud propone la expresión “desasimiento parental”
para la reedición de la conflictiva Edípica que contendrá
algo diferente y que, según su desenlace generará la
asunción de una posición sexual, ahora conjugada con la
confrontación real con el otro sexo;
como así también confrontación con lo real del propio
cuerpo que ha sufrido los avatares de la metamorfosis
puberal.
La formulación freudiana sobre el Edipo, temática central
en la teoría psicoanalítica, plantea lo que en su época
significó una verdadera revolución:
el deseo amoroso hacia el progenitor del sexo opuesto y
el deseo hostil hacia el progenitor del mismo sexo, deseo
hostil que culmina con el deseo de muerte,
tal como lo formulara inicialmente, hasta llegar a una
teorización más compleja en la que plantea los deseos
incestuosos y hostiles hacia ambos progenitores:
complejo de Edipo y complejo de castración.
El trauma de la fase fálica-
Diferentes desenlaces.
Freud considera una doble oleada en el
desarrollo sexual humano:
el primer tiempo, breve, de una
fase genital infantil, alrededor de
los cinco años , en que el niño se
siente sexualmente atraído por el
progenitor del sexo opuesto y
rivaliza con el progenitor del mismo
sexo por el amor del objeto.
En la niña el recorrido es diferente.
la niña entra en la problemática
edípica positiva, porque para ella la
castración es un hecho: no tiene pene,
se decepciona de la madre (primer
objeto de amor y causa de su falta), y
esto la impulsa a buscar en el padre el
hijo que el padre le podría dar, un
equivalente del falo ( por ecuación
simbólica: heces- pene- niño).
En “El sepultamiento del
complejo de Edipo” (1924)
destaca que el niño renuncia
a este complejo conjunto de
fantasías y deseos edípicos
por tres causas:
1) porque implica la amenaza de castración
2) por no poder llevarlos a cabo por insuficiencia
psíquica y biológica,
3) por un imperativo filogenético que conduce a
una nueva fase del desarrollo.
Este complejo se
reprime y el niño
entra en la
latencia.