El traumatismo craneoencefálico (TCE) es una patología frecuente en los países industrializados, constituyendo una de las
principales causas de muerte entre la población pediátrica y adulta joven. (Richard J. Moulton, Lawrence H. Pitts. Lesión de la
cabeza e hipertensión intracraneal. Cuidados intensivos. Hall, Schmidt y Wood. Segunda edición. Nov 2000. =
Evaluación
Permeabilización de la vía aérea Considerar inmovilización de columna
Circulación y control de hemorragia 1.- Iniciamos con la impresion general
del paciente2.-Nivel de respuesta del paciente (AVDI) o Evaluación
neurológica 3.-Determina la queja principal / probables amenazas contra la
vida
La escala AVDN (AVPU en inglés) es una herramienta simple que puede usar tanto personal sanitario como no sanitario para hacer
una estimación del nivel de consciencia de una víctima mediante la observación de la respuesta del comportamiento del paciente a
diferentes estímulos. A: alerta V: reacciona al estímulo verbal D: reacciona al estímulo doloroso N: no reacciona a estímulos
(http://signosvitales20.com/la-escala-avdn-y-el-nivel-de-consciencia/)
Tambien se realiza teniendo en cuenta el nivel de conciencia medido según la “Glasgow Coma Scale” (GCS). La
GSC evalúa tres tipos de respuesta de forma independiente: ocular, verbal y motora para pacientes que han
sufrido un traumatismo craneoencefálico (TCE). De forma sencilla y rápida permite evaluar la función cerebral,
su evolución y el pronóstico del paciente. Nos aporta una referencia a partir de evaluaciones neurológicas
repetidas.
Las categorías del grado de estado del paciente son: • GCS de 13 a 15: lesión leve. • GCS de 9 a 12: lesión moderada. • GCS igual o menor de 8: lesión grave La
puntuación mínima posible es de 3 (la puntuación O no existe) y es un signo de extrema gravedad.- TCE leves : GCS 15-14 - TCE moderados : GCS 13-9 -
TCE graves : GCS < 9
(http://www.iem-emergencia.com/file/Art%C3%ADculos/2011/Art%C3%ADculo%20IEM%20E112%20N90%202011_11%20PLT%20D%20i%20E.pdf)
La comprensión de la fisiopatología de la hipertensión intracraneal está basada en la doctrina de Monro-Kellie y
con los estudios de Lundberg se inició la aplicación clínica del monitoreo de la presión intracraneana (PIC). El
único recurso existente y seguro para confirmar o excluir una hipertensión intracraneal es el monitoreo de PIC,
que puede efectuarse mediante diversos métodos y en diferentes compartimentos, con sus respectivas ventajas y
desventajas. Las complicaciones son infrecuentes en estos procedimientos. La indicación más frecuente, en
general, es en el monitoreo multimodal del traumatismo craneoencefálico
El mecanismo es la producción de lesiones cerebrales isquémicas por descenso de la presión de perfusión
cerebral (PPC). La PPC depende de la presión arterial media (PAM) y de la PIC (PPC = PAM – PIC). En cuanto al
tratamiento, comentar que aunque la reposición de fluidos puede aumentar la PIC, es mucho más peligroso el
descenso de la presión de perfusión cerebral, ya que en este último el daño neuronal está asegurado y en la
mayoría de los casos es irreversible.
la PIC produce herniación cerebral, que si no es revertida provoca isquemia cerebral
difusa por descenso de la PPC. La isquemia se considera en la actualidad la lesión
secundaria de origen intracraneal más grave ya sea provocada por aumento de la PIC o
por descenso de la presión arterial media. Los esfuerzos terapéuticos irían encaminados
ante todo a conseguir un aumento de la PPC> 70 mmHg.
La siguiente regla mnemotécnica es un recordatorio útil de las capas anatómicas en el cuero cabelludo. S - S kin C
- C perder tejido conectivo y cutáneas vasos y nervios. A - A poneurosis (aponeurosis epicraneal) L - L oose tejido
conectivo (capa de arrancar el cuero cabelludo, " Zona de peligro ") P - P ericranium (periostio de los huesos del
cráneo)
La valoración de la función circulatoria, después del trauma comprende una determinación
rápida de la frecuencia cardiaca, presión arterial, calidad de los pulsos centrales y periféricos, y llenado capilar.
La reanimación agresiva con fluidos es necesaria si se presenta hipotensión o signos de perfusión inadecuada. La
recomendación actual son 20 ml/kg de cristaloides isotónicos (Cloruro de sodio 0.9%), administrados tan pronto
como el acceso vascular sea obtenido. Los líquidos hipotónicos (SG5%, agua inyectable) no deben ser utilizados
en la reanimación inicial. La presión sistólica mínima (percentil 5) para un niño hasta los 10 años de edad se
obtiene, aproximadamente, con la siguiente fórmula: 70 + edad en años x 2. Para pacientes con más edad, la
presión sistólica aceptable debe ser 90 mmHg. Evitar hipotensión. Asegurar un acceso vascular con al menos
dos vías periféricas de gran calibre o una vía central. No se recomienda el uso
Leve GLASGOW 14-15 cefalea leve menos de 3 movimientos sin
perdida de la conciencia 2.-Moderado GLASGOW 9-13 perdida del
estado de alerta , alteracion de la conciencia cefalea intensa mas de 3
vomitos amnesia postraumatica convulsiones , sospecha de maltrato
infantil , politraumatizado o trauma facial 3.- Severo GLASGOW 8 o
menos focalizacion , lesion penetrante de craneo fractura hundida o
expuesta disminucion de la puntuacion de glasgow y deficit
neurologico
)http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/002_GPC_TCEmenor18a/SSA_002_08_GRR.pdf)
EL MANEJO DE UN TCE POR JOSE ARMANDO COYOTL ANTONIO GENERACION 45 TUM-B 6600003820