Los niños pequeños ejercen su dominio sobre
el mundo explorando y construyendo
significados. Viven la mayor parte del tiempo
en esa zona intermedia, una zona construida
con elementos del mundo interno y del mundo
externo, de lo que recibe del medio y también
de sus propias vivencias, de sus ansiedades, de
sus imágenes mentales, de sus experiencias
nacientes. El
Percepción e imaginación
La percepción amodal es, desde ese
punto de vista, una gran riqueza de
esos primeros años, porque implica la
posibilidad de una multiplicidad de
registros en funcionamiento,
interrelacionados, aunque luego
algunos irán soterrándose en beneficio
del lenguaje, que deberá organizar la
experiencia, volverla nombrable,
representable, etc.
El arte, como el juego, es la ruptura
con lo habitual, con lo sabido. La
percepción estética modifica a
quien percibe.
Apertura, diálogo, disponibilidad, escucha: dimensiones
propiciantes de una experiencia artística hermenéutica con los
niños
Hermenéutica remite a interpretación, a interpelación
de lo sensible, a un espectador que como tal se
convierte en co-jugador. Hermenéutico es el actuar
espontáneo de los niños, en tanto viven traduciendo e
interpretando los hechos del mundo y poniéndolos a
jugar en sus vidas cotidianas.
La percepción es un ejercicio
hermenéutico.
¿Cómo viven y cómo se relacionan los niños con
las distintas expresiones artísticas?
Todo niño que se sumerge en el arte es así un intérprete-traductor de
sentidos más o menos explícitos, más o menos “inventados” (y siempre
legítimamente) desde sus emociones y saberes en juego. Podríamos
diferenciar tres momentos, que no ocurren necesariamente uno detrás
de otro, pero que sí son importantes para alimentar las operaciones
que dan lugar a la experiencia:
Observación
Mediante la observación se
producen los primeros
reconocimientos del objeto, de
sus cualidades, y se lo califica
dentro del repertorio conocido o
no. Observar permite crear
imágenes mentales y almacenar
en la percepción informaciones
que permitirán inferir en otras
circunstancias propiedades de
las cosas, sentimientos, etc.
Apreciación
La apreciación suma a lo
observado la sensibilidad del
que observa. El niño que
aprecia una canción o una
pintura ya ha incorporado los
elementos a observar o a
escuchar, y ahora los hace
pasar por su sensibilidad, por
su manera de ver la vida, por
sus preferencias y sus
emociones.
La apreciación es un hecho
subjetivo.
Expresión
Mediante la expresión los niños hacen
sus propias manifestaciones artísticas:
dibujar, cantar, bailar, inventar
historias, hacer obra, entre otras. La
expresión es la fusión de lo observado,
lo apreciado y lo inventado.