Identificando nuestras
fortalezas, debilidades y
hábitos podemos trazar un
plan para mejorar en la
tarea de la escritura.
Compulsivo
Idealista
Fragmentario
Caótico
1) ¿Qué voy a escribir?
a. Elección del
tema
b. Consideración
del receptor
c. Objetivo del
texto
d. Estructura
general del texto
2) Leer y hablar para escribir
a. Lectura de otros
textos que puedan
servirnos de modelo
b. Conversación con
personas de mayor
experiencia que nos
orienten a la hora de
planificar y abordar el
trabajo
3) Generar ideas
Lluvia de ideas
Generación de
escritura libre
Expansión de
palabras clave
Generación de
preguntas
4) Relacionar ideas
Escribir y clasificar
IDEAS PRINCIPALES e
IDEAS SECUNDARIAS
Definir cuál es el
hilo conductor del
texto
Annotations:
“Tras la generación de ideas llega la hora de la reflexión: hay que realizar una valoración inicial de las mismas, así como de la información disponible, pues se trata de tomar y descartar, de relacionar conceptos. El fruto de esta segunda actividad intelectual dependerá en gran medida de nuestra habilidad como escritores, del tipo de texto y de nuestro dominio del tema.”
(Hortal, Rivero y Torres, 2015)
Realizar un esquema,
diagrama, red o mapa
conceptual que
muestre las relaciones
Annotations:
“... resulta muy práctico organizar toda esa materia por medio de esquemas, cuadros o representaciones gráficas en los cuales se ponga de manifiesto dicha clase de vínculos […] En
este punto, es muy orientativo el conocimiento de algunas estructuras típicas de la escritura académica, pues empleándolas como referente evitaremos que nuestro
texto resulte caótico, confuso o incoherente, y facilitaremos, por el contrario, que progrese temáticamente de un modo adecuado.” (Hortal, Rivero y Torres, 2015)
5) Organizar la información
Generar el primer borrador
Pensar en qué autores
podrían ayudar a
sustentar las ideas
Preguntarnos si es claro el
objetivo y las conexiones
de las ideas
Pedir revisión de pares
académicos
Complementar el texto con
las sugerencias recibidas