Con frecuencia surgen menciones al bajo impacto que tienen los programas de prevención y de promoción de la salud en
nuestro medio. Es frecuente escuchar alusiones al incremento en los índices de embarazo no deseado en adolescentes, de las
tasas de enfermedades de transmisión sexual, de los indicadores de consumo de sustancias psicoactivas
1 capitulo caracterización en términos
psicológicos de la prevención misma y de
la promoción, como dos caras de una
misma moneda
La prevención se analiza
como actividad humana de
modificación de los factores de
riesgo, reforzada
negativamente por la
reducción de las amenazas; la
promoción de la salud se
analiza como actividad
humana de fomento de los
factores de protección,
reforzada positivamente por
la presencia de los beneficios
que conlleva
capítulo 2, se hace un análisis teórico extenso
las variables psicológicas que entran en juego
para determinar la probabilidad de que la
persona se involucre en modificaciones de los
factores de riesgo o de protección
es decir
, en modificaciones del estilo de vida.
Para esto, se recurre a los modelos
conceptuales que, desde la psicología,
se han propuesto plantear factores
responsables del cambio conductual
Esos modelos han orientado la planificación y
el diseño de las acciones incluidas en los
programas y son los que señalan, desde el
punto de vista psicológico, los blancos o metas
a las que debe dirigirse la acción
preventiva/promotora, con el fin de que su
implementación se transforme en fomento
significativo de los estilos de vida saludables
de la población
El Proceso de Adopción de
Precauciones (PAP):
Neil Weinstein la propuesta inicial del modelo
(Weinstein, 1988)es que la adquisición de una conducta
saludable se da a través de cinco etapas determinadas
por la percepción que el sujeto tiene acerca de la
severidad de un riesgo y de su vulnerabilidad personal
frente al mismo:
Etapa 1 o de Susceptibilidad,
Etapa 2 o de Severidad,
Etapa 3 o de Efectividad
Etapa 4 o de Decisión personal para
llevar a cabo la acción
a Etapa 5 o de Acción, en la que la
persona efectúa la conducta saludable
capítulo 3, se trata de una aplicación al campo de la
promoción de la salud, a través del programa de escuela
saludable denominado TIPICA
capítulo 4, es una aplicación al campo de la prevención
primaria del consumo excesivo de alcohol en estudiantes
de bachillerato, a través del programa denominado
CEMA-PEMA-P
capítulo 5 en el que, a manera de gran
conclusión, se plantea la contradicción “hacer o
no hacer” como aspecto esencial de la DPPP.
El Modelo
Transteórico (MTT):
El MTT hace una propuesta
de secuenciación de etapas
fundamentada en la
prospección temporal o
plazos que la persona se
fija para iniciar el proceso
de cambio, plazos que se
fijaron a partir del análisis
del proceso que sigue la
reducción del tabaquismo
en fumadores (Prochaska &
DiClemente, 1983;
DiClemente, Prochaska, &
Cols., 1991). Esa secuencia
de etapas es la siguiente
(Prochaska & Prochaska,
1993):
Cuando la persona no se propone el cambio en un
plazo inferior a 6 meses, se la ubica en una etapa de
precontemplación; cuando se propone cambiar en
algún momento dentro de los próximos seis meses,
se la ubica en etapa de contemplación; cuando se
propone hacerlo en el próximo mes, y ya ha realizado
algunos intentos fallidos de cambio que han durado
24 horas o más, se la ubica en la etapa de
preparación
La Aproximación de Procesos a la
Acción Saludable (HAPA)
Es evidente en la terminología que se asume dentro de la DPPP,
para caracterizar a las fases o etapas en el desarrollo del
comportamiento saludable, el acuerdo con la propuesta de la
HAPA, la cual distingue entre una fase motivacional del cambio
(metaintención)
Las actitudes normativas
Los determinantes del comportamiento individual no se ubican
exclusivamente en el nivel personal interno de las expectativas; también se
ubican en el plano social que influye sobre la persona; como se señaló
antes, las creencias normativas generan una percepción de presión social
que determina una propensión a hacer o no hacer algo