Son cinco las partes de un argumento: Introducción,
Relato, antítesis, Refutación y Conclusión.
Las premisas implican la conclusión, pero esto no
es necesario para que una proposición sea una
premisa: lo único relevante es su lugar en el
argumento.
El silogismo es una forma de razonamiento que consta de
dos proposiciones que actúan como premisas y una tercera
considerada conclusión.
La sofisma es un argumento aparente con
que se quiere defender o persuadir lo que es
falso
Falacias
Una falacia es un argumento que parece
válido, pero no lo es.
Un argumentum ad verecundiam, defendiende algo como
verdadero porque quien es citado en el argumento tiene
autoridad en la materia.
Argumento ad baculum, implica sostener la validez
de un argumento basándose en la fuerza, en la
amenaza o en el abuso de la posición propia.
Argumento ad ignoratiam, consiste en
sostener la verdad (o falsedad) de una
proposición alegando que no existe
prueba de lo contrario
Argumento ad misericordiam, manipula los
sentimientos para sostener un argumento como
válido.
Tipos de Argumentos
Inductivo, todos aquellos procesos de inferencia que amplían el
conocimiento con incertidumbre.
Abductivo, opera con una especie de silogismo en
donde la premisa mayor es considerada cierta
mientras que la premisa menor es solo probable
Analogía, se basan en afirmar una noción, en base
a la comparación de sus circunstancias con otra
Conductivo, es un argumento en el que se ofrecen
varias razones para creer algo.
Autoridad, toma como premisa la opinión de quien
es considerado una «autoridad» en el asunto
Probabilístico. combinar la capacidad de
teoría de probabilidad para manejar la
incertidumbre con la capacidad de lógica
deductiva para explotar la estructura.
Actos de Emisión
Los actos locucionarios son la idea o el
concepto de la frase en sí, es decir,
aquello que se dice.
El acto ilocucionario es la intención
o la finalidad por la que se dice la
frase.
Los actos perlocutivos son el efecto que produce el enunciado
en el receptor.
Tipos de Actos Ilocucionarios
Representativos, el hablante niega o
afirma algo.
Expresivos, la intención del
hablante es expresar su estado
anímico.
Comisivos, el hablante realiza a beneficio del oyente la
acción descrita por el contenido proposicional.
Directivos, la intención del hablante es mover al
oyente a ejecutar una acción.
Declarativos, la intención del hablante es
camabiar el estado en que se encuentra
alguna cosa.