Se puede simplificar la planeación
de recursos a través de la
medición de la productividad,
tanto a corto como a largo plazo.
La empresa puede evaluar la eficiencia
de la conversión de sus recursos de
manera que se produzcan más bienes
o servicios con una cierta cantidad de
recursos consumidos.
La negociación salarial colectiva
puede lograr en forma más racional
una vez que se dispone de
estimaciones de productividad.
La medición crea una
acción competitiva.
Los objetivos económicos y no económicos
de la organización pueden reorganizarse por
prioridades a la luz de los resultados de la
medición de la productividad.
Los valores de productividad
generados después de una medida
pueden ser útiles en la planeación
de los niveles de utilidades de una
empresa.
Se pueden modificar en forma realista las metas
de los niveles de productividad planeadas para el
futuro, con base en los niveles actuales medidos.
La medición de la productividad
puede ayudar a la comparación de
los niveles de productividad entre
las empresas de una categoría
específica, ya sea a nivel del sector
o nacional.
Es posible determinar estrategias para
mejorar la productividad según la
diferencia que exista entre el nivel
planeado y el nivel medido de la
productividad.