Comprende una serie de pasos
sistematizados, que permiten la
administración del cuidado a partir de la
identificación de respuestas humanas.
Antecedentes
Este término aparece en los escritos de enfermería a mediados de 1955,
cuando Lidia Hall describía a la enfermería como un proceso, sin
embargo su descripción tardó varios años en tener aceptación como
parte del cuidado integral de enfermería. Posteriormente en 1967, Yura
y Walsh crearon un primer texto que describía un proceso con cuatro
fases: valoración, planeación, ejecución y evaluación.
Requerimientos
El Proceso exige del profesional habilidades y destrezas
efectivas, cognoscitivas y motrices para observar, valorar,
decidir, realizar, evaluar e interactuar con otros. Así mismo,
se hace necesario el conocimiento de las ciencias
biológicas, sociales y del comportamiento. Todo esto es
indispensable para ayudar a los sujetos de atención, a
través de la aplicación del proceso enfermero, a alcanzar
su potencial máximo de salud.
Fases
Valoración
Es la primera fase del
proceso enfermero que
consiste en recoger y
organizar los datos que
conciernen a la persona,
familia y entorno. Son la
base para las decisiones y
actuaciones posteriores.
Diagnóstico
Es el juicio o conclusión que se produce como
resultado de la valoración de enfermería. Con
frecuencia el diagnóstico enfermero se le
conoce como respuesta humana, siendo
responsabilidad de la enfermera (o)
atenderla, bajo principios éticos y científicos
adquiridos en su formación académica y
experiencia profesional.
Planificación
Se desarrollan estrategias para prevenir,
minimizar o corregir los problemas, así como
promocionar la salud. Durante esta etapa se
establecen los objetivos o resultados
esperados del plan dirigido al individuo,
familia o comunidad.
Ejecución
Es la realización o puesta en práctica de los
cuidados programados.
Evaluación
Consiste en comparar las respuestas
de la persona y determinar si se han
conseguido los objetivos o resultados
esperados.