Las hormonas con secreciones relacionadas con la sexualidad.
La agresion y la violencia son conductas complejas, que pueden tener una funcion adaptiva en
entornos exigentes en la supervivencia del individuo.Diversos factores psicobiologicos
interactuan en las causas y consecuencias de la agresion y la violencia como las bases
geneticas (genes o herencia), la neuroquimica del cerebro (neurotransmisores y hormonas)- La
interaccion de los factores mencionados con la interracion e inluencia de los factores
ambientales, psicosociales y culturales en la manifestacion de los actos violentos del
individuo.
Este tipo de agresión está invariablemente acompañada de hostilidad, ira o rabia y su objetivo básico
sería compensar o mitigar el estado afectivo desagradable que siente el sujeto.
Agresion Psicoactiva.
La Serotonia, neurotransmisor de la agresividad.
Los niveles de presencia de este neurotransmisor son inversamente proporcionales a los niveles de
agresión impulsiva, así pues, la reducción mediante dieta de dicho neurotransmisor, está asociada
con la conducta agresiva e impulsiva que se manifiesta ante estímulos nocivos, amenazantes o
provocadores.
Hormonas relacionadas con el comportamiento violento:Existen otras sustancias cerebrales que
influyen los comportamientos violentos y las conductas agresivas, como el gas óxido nítrico y las
hormonas vasopresina y oxitocina, también involucradas en procesos básicos de homeostasis y
supervivencia, como el hambre y la sed o la motivación sexual.
Consumo de Sustancias Psicoactiva:Los individuos quienes habitualmente no controlan sus
impulsos son también los más vulnerables a los efectos del consumo de alcohol y otras drogas
adictivas sobre la violencia (Morgado, 2007, citado en García Molina, Tirapu Ustárroz, Luna Lario,
Ibáñez, & Duque, 2010). Las sustancias psicoactivas no sólo predisponen a quienes las consumen a
una mayor violencia por parte de, sino que también aumentan su vulnerabilidad.
De esta forma la adicción crónica no solo supone fuertes memorias emocionales, sino también
trastornos como depresión, ansiedad, irritabilidad, conductas agresivas, miedo y en general
problemas de regulación emocional.
Conclusiones: A pesar que los seres humanos heredamos, a través de nuestros genes, predisposiciones que
interactúan con las influencias del entorno a lo largo de la vida, dicha interacción determina el tipo de cerebro
emocional de cada persona y, así, el comportamiento en situaciones conflictivas y peligrosas. Si abordamos el
tema de la agresividad y la violencia no podemos dejar de lado el fenómeno social del consumo de sustancias
psicoactivas legales o ilegales, ya que las personas adictas sufren, como consecuencia, alteraciones
emocionales como depresión, ansiedad, desesperanza, hostilidad y rechazo social, problemas en la regulación
de la conducta, impulsividad.Finalmente abordamos el contexto cultural. Culturalmente nos encontramos en
una sociedad machista, lo que tristemente pone en un mayor riesgo a las mujeres de ser víctimas de actos
violentos, debido al imaginario social de inferioridad que se les atribuye y al utilitarismo.