Modul 3 von 4 · Mindmap
2. El triunfo del capitalismo industrial
Apartado 2.
El triunfo del capitalismo industrial.
A finales del s. XIX, el mundo entró en una nueva fase del proceso de industrialización. Es la llamada Segunda Revolución Industrial. Europa Occidental y Estados Unidos se convirtieron en economías industrializadas.
La Segunda Revolución Industrial (1880-1914).
A finales del s. XIX aparecen nuevas fuentes de energía. Con la invención de la dinamo industrial se pudo producir electricidad en centrales hidroeléctricas, mientras el alternador y el transformador permitieron transportar esa electricidad. La corriente eléctrica tuvo múltiples aplicaciones como:
- En la industria.
- En los transportes.
- En los sistemas de comunicación.
- En el ocio.
- En la iluminación.
Con la creación del motor de explosión se pudo emplear el petróleo que se había comenzado a extraer en Estados Unidos a mediados del s. XIX, permitiendo la creación del automóvil, el medio de transporte fundamental en el s. XX.
A nivel industrial, las industrias tradicionales se siguieron desarrollando y surgieron, a la vez, nuevas industrias como:
- La industria química, que se dedica a la creación de tintes y de medicinas.
- La industria metalúrgica del aluminio.
- La industria automovilística, que se dedica a la creación de automóviles.
- La industria aeronáutica.
- Un gran aumento de la producción de bienes corrientes, como los muebles o los aparatos para el hogar.
El enorme salto tecnológico de finales del s. XIX se debió a la unión entre la investigación científica y la industria, creando laboratorios financiados por empresas industriales, el Estado o por diversas fundaciones.
Se revolucionó la vida cotidiana gracias a la aplicación de estos descubrimientos científicos a la técnica y a diversos instrumentos como la bombilla o la aspirina, inventos que han permitido a la gente progresar.
El taylorismo, una nueva organización de la producción.
El taylorismo es una forma de producción creada por Frederick Taylor en Estados Unidos en 1903 orientada hacia la producción en serie. Se basa en la cadena de producción, en la que un empleado realiza solamente una tarea en la que se especializa. Los objetivos de esta forma de producción eran aumentar la productividad, disminuir el tiempo empleado en producir un producto y reducir los costes de fabricación. Fue aplicada por primera vez en la fábrica de automóviles Ford y, como resultado, dio una producción estandarizada y masiva con unos costes reducidos, permitiendo así extender el consumo a sectores más amplios de la población. Por haber sido aplicado en la fábrica Ford, recibe también el nombre de Fordismo.