Notizen
Ejercicio de aprendizaje activo para la formación de memorias

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Instrucciones
El siguiente ejercicio tiene por
objetivo la revisión de dos estrategias para mejorar la memoria y el
aprendizaje, por un lado la lectura en sí misma les provee información sobre
las ventajas del aprendizaje espaciado y por otro la técnica que utilizaremos es
un ejercicio que facilita el aprendizaje activo para la reconstrucción de lo
aprendido. Para ello se le solicita realizar lo siguiente:
1. Leer
pausadamente el siguiente texto.
2. Al finalizar la
lectura resumirlo en 20 líneas.
3. Al finalizar el
resumen de 20 líneas, resúmalo en 3 líneas.
4. Al finalizar el
resumen de las 3 líneas, saque las 5 palabras más importantes.
5. Comentamos el
ejercicio en plenaria.
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Neuroestrategias para optimizar el aprendizaje de nuestros alumnos
AUTOR DR. ROBERTO ROSLER
Médico
Neurocirujano egresado con Diploma de Honor, Universidad de Buenos Aires.
Director Académico de Asociación Educar. Profesor Titular de Neurofisiología de
la carrera de Médico Especialista en Neurología de la Universidad de Buenos
Aires (UBA).
Artículo
de la Asociación Educar para el desarrollo humano. Disponible en:
http://asociacioneducar.com/aprendizaje4g-3
El espaciado: la
ventaja de dividir el tiempo de estudio
Una
de las técnicas de estudio más poderosas y fáciles de usar es el argumento de
frecuentes consejos maternales: “Alex, ¿no pensás que sería mejor que
estudiaras un poco hoy a la tarde y otro poco mañana, en lugar de tratar de
aprenderlo hoy todo de golpe?”.
Este
método se denomina aprendizaje distribuido o efecto de espaciado. Cuando
espaciamos nuestro tiempo de estudio, aprendemos como mínimo lo mismo, y lo
retenemos en la memoria por un lapso mayor que si lo condensamos en pocas
horas.
El
aprendizaje espaciado en muchas ocasiones puede duplicar la cantidad de cosas
que recordamos.
Si
bien el estudio nocturno intenso y reconcentrado es una estrategia que ha
mejorado la nota del examen de miles de alumnos a lo largo de la historia, la
fiabilidad de este esprín se parece a llenar en exceso una valija barata:
durante un tiempo el contenido aguanta en su sitio, pero luego todo sale
expulsado del interior.
Se
ha comprobado que los alumnos que lo practican llegan al segundo cuatrimestre y
no recuerdan nada del primero (es como si no hubieran cursado la materia).
El
efecto del espaciado es especialmente útil para memorizar datos nuevos.
Ya
en 1897 el psicólogo Adolf Jost afirmó: “Estudiar un concepto nuevo justo
después de haberlo hecho no lo afirma casi nada la memoria, estudiarlo una hora
más tarde, o al día siguiente, sí lo hace”.
En
1982 el investigador Piotr Wozniak se preguntó cuánto tiempo necesitaría para
aprender inglés. Intentó calcular los intervalos óptimos en base a dos
criterios contradictorios. Las pausas deben ser lo más largas posibles para
obtener la frecuencia mínima de repeticiones y para aprovechar al máximo el
efecto del espaciado. Por otro lado, deben ser lo suficientemente cortas como
para garantizar que aún se recuerdan los conocimientos.
Wozniak
descubrió que para adquirir y retener vocabulario extranjero, definiciones
científicas u otras informaciones factuales, es mejor repasar el material
trascurridos uno o dos días del estudio inicial, luego una semana después y,
posteriormente, un mes más tarde. Después de eso los intervalos son más largos.
Si
Wozniak contribuyó a establecer los intervalos mínimos necesarios para mantener
accesibles los datos recién aprendidos, los Bahrick (una familia de psicólogos
que se puso a estudiar francés y alemán para esta investigación) ofrecieron
información sobre los intervalos máximos para el aprendizaje de por vida: el
programa más espaciado y duradero fue de una vez cada dos meses durante 26
sesiones.
Una
buena clase debería conseguir que los contenidos se arraiguen en la memoria y
el repaso espaciado durante la clase es una forma de conseguirlo.
¿Cuál
es el mejor momento para repasar el material? En una investigación se pidió a
1400 personas que estudiaran 32 datos abstrusos: ¿Qué país europeo consume más
comida mexicana?: Noruega. ¿En qué día de la semana zarpó Cristóbal Colón del
puerto de Palos?: viernes.
Cada
participante estudió dos veces los datos en dos ocasiones diferentes. Si quiere
descubrir la distribución óptima de su tiempo de estudio, tiene que decidir
durante cuánto tiempo desea recordar algo.
Los
intervalos óptimos se pueden expresar en una tabla sencilla:

Si
el examen es dentro de una semana y quiere fraccionar su tiempo de estudio en
dos, haga una sesión hoy y otra pasado mañana. Si pretende añadir una tercera,
estudie el día antes del examen. En cambio, si falta un mes para el examen lo
mejor es hoy, dentro de una semana (para dos sesiones) y para una tercera
sesión espere otras tres semanas o hasta el día anterior al examen.
Cuanto
más distante esté nuestro objetivo (es decir cuanto más tiempo tenga para
prepararse) mayor será el intervalo óptimo entre las sesiones uno y dos.
Si
el examen es dentro de una semana, el mejor intervalo son dos días (40%). Si es
dentro de seis meses, el mejor intervalo es entre tres y cinco semanas (entre
el 10 y el 20%).
Veamos
un ejemplo. Digamos que al final del cuatrimestre, dentro de tres meses, hay un
examen de inglés. Un alumno estudioso se pasará al menos dos meses estudiando
lo que necesita aprender para el examen, dejando como mucho unos 15 días para
repasar, o menos.
Digamos
que el estudiante le dedica a este examen un tiempo total de nueve horas.
El
calendario óptimo sería el siguiente:
Tres
horas para el primer día.
Tres
horas para el octavo día.
Tres
horas para el decimocuarto día.
En
cada sesión repasará los mismos contenidos. El día 15, según el efecto de
espaciado, al alumno le irá como mínimo tan bien como en el examen, comparando
esta técnica de estudio con una sesión de nueve horas de estudiar sin
descansar. La ventaja es que retendremos ese vocabulario durante MUCHO MÁS
tiempo, en el caso de este ejemplo, muchos meses. También nos irá mejor en los
exámenes posteriores, como, por ejemplo, al principio del próximo cuatrimestre.
El
alumno habrá aprendido como mínimo lo mismo y en la misma cantidad de tiempo y
además lo conservará en su memoria. Amontonar datos en poco tiempo da resultado
cuando solo tenemos una noche para estudiar. El problema es que después lo
olvidamos. El espaciado hace que lo retengamos.
El
estudio espaciado es lo más cercano a un regalo de la ciencia del aprendizaje.
Recuerde que esta modalidad es principalmente una técnica de memorización de
nombres, lugares, fechas, geografía, etc.
Bibliografía:
Woźniak
PA, Gorzelańczyk EJ. Optimization of repetition spacing in the practice of
learning. Acta Neurobiol Exp (Wars). 1994;54(1):59-62.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8023714
Bahrick,
H. P., & Phelps, E. (1987). Retention of Spanish Vocabulary Over 8 Years.
Journal of Experimental Psychology: Learning Memory and Cognition, 13(2),
344-349.
Informationen
- Beschreibung
- Ejercicio de lectura para la formación de memorias, como un ejemplo de aprendizaje activo.
- Erstellt von
- Silvia Cruz
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