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PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LAS SESIONES DE ENTRENAMIENTO

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PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LAS SESIONES

DE ENTRENAMIENTO

A partir de la planificación de la temporada, el mesociclo y el microciclo

correspondientes, el entrenador debe organizar cada sesión de entrenamiento.

En primer lugar, debe planificar y programar la sesión considerando su duración,

la carga de trabajo físico y la carga psicológica. En concreto, debe especificar los

objetivos de la sesión, sus contenidos y sus ejercicios, y decidir el calendario de la

sesión distribuyendo todos los ejercicios en el tiempo disponible.

Fases de una Sesión de Entrenamiento

En líneas generales, una sesión de entrenamiento debe tener tres fases:

• En la primera fase, el propósito es preparar progresivamente a los jugadores

para que lleguen en las mejores condiciones físicas y mentales a la parte

central del entrenamiento. Aquí se incluyen los ejercicios de calentamiento

sin balón, tales como correr, hacer estiramientos, etc., y ejercicios con

balón sencillos (con una carga física y psicológica bajas) que, poco a poco,

vayan exigiendo un mayor esfuerzo físico y atencional.

• En la segunda fase, el entrenador debe incorporar los principales contenidos

de la sesión: es decir, los que demanden un mayor esfuerzo físico y psicoló-

gico, combinando ejercicios más y menos intensos (física y psicológicamente)

en la proporción que estime adecuada.

• En la tercera fase, debe reducir progresivamente la intensidad física y psicológica,

aunque no necesariamente ambas al mismo tiempo. Así, en un primer momento

de esta tercera fase, puede organizar un ejercicio físicamente intenso pero

con una exigencia atencional muy baja (por ejemplo: correr a lo largo del

campo para mejorar la forma física; o jugar un partidillo divertido dejando que

los jugadores actúen libremente); o bien al revés, un ejercicio psicológicamente

intenso pero con una carga de trabajo físico baja (por ejemplo: un concurso

de tiros a canasta). Después, puede finalizar con ejercicios que demanden poco

esfuerzo físico y mental (por ejemplo: ejercicios de estiramientos).

Objetivos de la Sesión de Entrenamiento

El entrenador debe decidir cuáles son los principales objetivos de la sesión de

entrenamiento y, en función de éstos, seleccionar los contenidos de la sesión y los

ejercicios más apropiados para trabajar tales contenidos, teniendo en cuenta el

tiempo disponible y las cargas física y psicológica que estime más apropiadas en

cada momento.

Los objetivos de cada sesión deben ser pocos y estar muy claros para el entrenador.

Dos graves errores son:

• pretender hacer muchas cosas en una sola sesión de entrenamiento o en un

mismo ejercicio;

• que el entrenador no sepa qué es lo que pretende conseguir en el conjunto

de la sesión y en cada ejercicio específico.

En general, los objetivos de una sesión de entrenamiento pueden agruparse

en cuatro grandes bloques:

• aprendizaje: el objetivo es que los jugadores aprendan o perfeccionen

habilidades nuevas o que no dominan suficientemente;

• ensayo repetitivo: el objetivo es que los jugadores repitan habilidades

que ya dominan con el fin de consolidarlas, ponerlas a punto o,

según los casos, favorecer cambios fisiológicos;

• exposición y ensayo en las condiciones de los partidos: el objetivo es que

los jugadores entrenen en las condiciones estresantes de los partidos

para acostumbrarse a ellas y que, en presencia de tales condiciones,

ensayen habilidades que dominan suficientemente;

• preparación específica de partidos: el objetivo es preparar al equipo

para enfrentarse a rivales concretos que plantearán dificultades

específicas.

• En los equipos de mini-basket deben predominar, mayoritariamente, los

objetivos de aprendizaje y, en menor medida, los de ensayo repetitivo. En

estos equipos, no procede dedicar tiempo de entrenamiento a los otros dos

apartados.

• En los equipos infantiles también deben predominar el aprendizaje y el

ensayo repetitivo, pero en pequeña medida conviene que los jugadores

ensayen las habilidades que ya dominan en las condiciones de los partidos,

siempre que éstas no sean muy estresantes. En estas edades tampoco

es adecuado que se dedique tiempo de entrenamiento a la preparación

específica de partidos.

• En los equipos cadetes y junior

deben combinarse adecuadamente

los objetivos de aprendizaje,

ensayo repetitivo, exposición

y ensayo en las condiciones

de los partidos y preparación

específica de partidos.

Contenidos y Ejercicios

Los contenidos de la sesión deben

corresponder a los objetivos (perfeccionar

el desplazamiento de los pies

en la defensa 1x1; repetir pases que se

dominan, etc.)

En líneas generales, es interesante que el entrenador combine objetivos y contenidos

del ataque con otros de la defensa, aunque en ocasiones organice sesiones

de entrenamiento con un énfasis mayor en aspectos ofensivos o defensivos.

Para trabajar cada contenido, el entrenador debe diseñar ejercicios específicos.

Por ejemplo, para trabajar el contenido «defensa 1x1», debe diseñar un ejercicio

específico que sea adecuado para este propósito.

Los ejercicios son clave para conseguir optimizar el tiempo de entrenamiento.

Una sesión con buenos ejercicios, bien coordinados entre sí, será más provechosa

que otra sesión con ejercicios inapropiados o mal coordinados.

Rutinas de Trabajo

El entrenador debe establecer unas rutinas de trabajo que los jugadores conozcan.

Para ello, debe decidir cuestiones como las siguientes:

• ¿con cuánta antelación deben llegar los jugadores al entrenamiento?: ¿cuándo

deben estar ya vestidos y preparados para empezar a entrenar?;

• ¿cómo empieza el entrenamiento?: ¿se reúne el entrenador con los jugadores

en el vestuario antes de salir al campo?; ¿los jugadores salen conforme

están preparados y empiezan a entrenar por su cuenta hasta que el entrenador

los llama?; ¿los jugadores llegan al campo y esperan la señal del

entrenador antes de hacer nada?;

¿quiénes son los encargados del material necesario para el entrenamiento?:

¿quién debe sacar los balones?; ¿quién los recoge después?; ¿quién se

encarga de la llave del vestuario?; ¿quién se encarga de la pizarra?, etc.

• ¿qué ocurre si un jugador se lesiona?: ¿quién le atiende?; ¿qué se debe hacer?

Así mismo, el entrenador debe establecer unas normas sencillas para poder

dirigirse a los jugadores y que éstos le presten atención.

* Por ejemplo: puede utilizar un silbato cuando quiera que los jugadores

dejen lo que están haciendo y escuchen sus comentarios; y utilizarlo

dos veces seguidas para que los jugadores acudan a donde él se

encuentra.

* También debe establecer que cuando él reúna a los jugadores para

hablar con ellos, éstos no pueden estar botando el balón, atándose las

botas, hablando entre ellos o haciendo cualquier otra cosa; sino que

deben mirarle y atender sus indicaciones.

Ahora bien, para mantener la atención de los jugadores en estos casos, el

entrenador debe plantearse que sus explicaciones en el campo deben ser muy cortas

y muy precisas.

También debe regular cuestiones como que los jugadores tengan que pedir

permiso para abandonar el entrenamiento (por ejemplo, para ir al cuarto de

baño), sobre el tipo de ropa deportiva que deben llevar, sobre si pueden o no sentarse

o beber agua entre ejercicios, sobre la relación que deben tener entre ellos

durante la sesión (por ejemplo, puede ser pertinente que prohíba comentarios

negativos entre ellos), sobre la relación con personas que asistan a ver el entrenamiento

(padres, amigos, etc.) o sobre cualquier otro aspecto que sea relevante

para el buen funcionamiento de la sesión.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS EJERCICIOS

Explicación del Objetivo del Ejercicio

Antes de cada ejercicio, el entrenador debe explicar a sus jugadores cuál es el

objetivo del ejercicio; es decir, qué es, exactamente, lo que pretende que los jugadores hagan. Así, será más probable

que los jugadores centren su atención

en lo más importante del ejercicio y

trabajen mejor. Además, si los objetivos

son atractivos y alcanzables, los

jugadores estarán más motivados y

mejorará aún más su concentración.

Las explicaciones deben ser muy breves.

Los jugadores no pueden estar

parados durante mucho tiempo escuchando

largas explicaciones. El entrenador

sólo tiene que decirles, clara y

escuetamente, en qué consiste el ejercicio

y qué es lo que ellos deben hacer.

Control de Estímulos

Antecedentes

Los estímulos antecedentes son

todos los estímulos que están presentes

en el ejercicio (lugar del campo,

jugadores que participan, balones, canastas, etc.). Para controlar la atención de

los jugadores y lograr que el ejercicio cumpla su propósito, el entrenador debe

asegurarse que están presentes todos los estímulos que sean relevantes en función del

objetivo del ejercicio, y eliminar los que sean irrelevantes. En general, cuantos menos

estímulos estén presentes, mayor será la concentración en ellos.

* Así, por ejemplo, puede ser conveniente reducir el espacio del

campo, trabajar con grupos pequeños de jugadores y limitar las acciones

que se pueden realizar en el ejercicio.

Ejercicios con una Estructura Sencilla

Los ejercicios con una estructura sencilla facilitan que los jugadores puedan

concentrarse mejor en el objetivo y el contenido del ejercicio. Al contrario, un ejercicio

con una estructura compleja propicia que los jugadores deban dedicar parte

de su atención a adaptarse a esa estructura, en detrimento de su concentración

en el objetivo y el contenido.

* Por ejemplo: si se pretende ensayar tiros a canasta, un ejercicio

sencillo facilitará que la atención de los jugadores pueda centrarse

mejor en la tarea de tirar.

Reglas de Funcionamiento Específicas

Los ejercicios sólo deben complicarse, y nunca excesivamente, con reglas de

funcionamiento que sirvan para centrar la atención de los jugadores en el objetivo

del ejercicio.

* Por ejemplo: se pretende que los jugadores boten el balón con la

mano que peor dominan. Se organizan partidos de 3x3 en una canasta,

estableciendo como objetivo botar únicamente con esa mano.

Después se establece que si un jugador bota con la otra mano (la que

mejor domina) su equipo perderá el balón (regla de funcionamiento).

De esta forma, los jugadores estarán más atentos al objetivo del ejercicio:

es decir, a botar sólo con la mano que peor dominan.

Ejercicio Práctico

• Elija un fundamento de ataque y organice un ejercicio sencillo

con una regla de funcionamiento que ayude a centrar la

atención de los jugadores en la conducta concreta que sea el

objetivo del ejercicio.

Ejercicios Variados

Al igual que los ejercicios con una estructura sencilla favorecen la concentración

de los jugadores en el objetivo, mantener siempre el mismo ejercicio provoca

que la motivación y la concentración decaigan. Por este motivo, es conveniente

variar los ejercicios, bien en su estructura, bien en sus objetivos, bien en ambos.

* Por ejemplo: se puede cambiar de ejercicio para seguir insistiendo

en el objetivo de pasar el balón en línea recta; o bien aprovechar la

misma estructura de este ejercicio, pero ahora para trabajar el bote; o

cambiar a otro tipo de ejercicio para entrenar el bote.

Ejercicios Relacionados

Si después de un ejercicio se realiza otro con una cierta relación por sus objetivos

y/o su estructura, los jugadores estarán mentalmente mejor preparados

para rendir en el segundo ejercicio; sobre todo si el nivel de exigencia atencional

aumenta progresivamente. Veamos un ejemplo:

• se puede comenzar con un ejercicio que abarque un sólo objetivo y contemple

un número muy reducido de estímulos (por parejas, en un espacio reducido,

con un solo balón por pareja; los jugadores deben moverse sin el balón

y pasarse el balón entre ellos; el jugador que recibe el balón debe mirar a la

canasta; el jugador que pasa debe moverse inmediatamente a otra posición);

• se continua con otro ejercicio que tenga el mismo objetivo pero añadiendo más

estímulos (se plantea una situación de 2 × 2, en un espacio más amplio pero

también limitado; los jugadores que atacan deben desmarcarse para recibir el

pase de su compañero; si los defensores roban el balón pasan a atacar y los atacantes

a defender; el objetivo sigue siendo que los jugadores miren a la canasta

cuando reciban el balón y se muevan a otra posición después de pasarlo);

• se pasa a otro ejercicio manteniendo una estructura parecida pero con otro

objetivo (se sigue planteando una situación de 2 × 2, pero ahora el objetivo

es conseguir canastas haciendo entradas con la mano izquierda);

• se sigue con otro ejercicio manteniendo la misma estructura y combinando

los dos objetivos anteriores (se mantiene la situación de 2 × 2; los jugadores

deben dar como mínimo tres pases antes de poder entrar a canasta;

el jugador que recibe debe mirar al aro; el jugador que pasa debe moverse inmediatamente a otra posición; sólo se puede encestar entrando a canasta

con la mano izquierda);

• se cambia a otro ejercicio (cambio de estructura) con los mismos objetivos

pero añadiendo más estímulos (se organiza un partido de 4x4 en una

canasta; los jugadores que reciben el balón deben mirar al aro; los jugadores

que pasan deben desplazarse inmediatamente a otro lugar; como mínimo

deben darse cinco pases antes de poder entrar a canasta; sólo se puede

encestar entrando a canasta con la mano izquierda).

Ejercicio Práctico

• Organice una secuencia de cuatro ejercicios relacionados,

cambiando la estructura o el objetivo de cada ejercicio.

Ejercicios Competitivos

Organizar ejercicios en los que los jugadores deben competir entre ellos o contra

sí mismos, es una buena medida para incrementar su motivación y su concentración,

siempre que tengan recursos suficientes para poder tener éxito en esa

competición. Veamos varios ejemplos:

• se puede dividir al equipo en cuatro grupos: dos en cada canasta; se organiza

una competición para ver que grupo consigue encestar más entradas

a canasta con la mano izquierda en tres minutos;

• se divide al equipo en grupos de tres jugadores; cada grupo debe hacer

pases de pecho corriendo de una canasta a la otra (al menos tres o cuatro)

y finalizar con una entrada a canasta; se conceden dos puntos por cada

enceste y se resta un punto por cada pase que no vaya en línea recta o no

llegue a su destino; el ejercicio dura cinco minutos; se trata de ver que equipo

consigue más puntos; después, en una segunda fase, se repite el mismo

ejercicio, pero ahora se trata de ver que equipos son capaces de mejorar el

resultado conseguido en la primera fase;

• dos jugadores juegan 1x1 (con unas reglas de funcionamiento específicas)

hasta que uno consigue tres canastas;

• todo el equipo dividido en todas las canastas disponibles; los jugadores se

agrupan en parejas y tiran a canasta simultáneamente (el que tira recoge el

balón y se lo pasa al compañero que espera preparado, etc.); durante tres

minutos deben conseguir el máximo número de encestes, acumulándose

los de todo el equipo; al finalizar el tiempo se registra la marca lograda;

periódicamente (una o dos veces a la semana) se puede hacer este ejercicio

planteando el reto de superar la mejor marca y establecer un nuevo record.

Si los ejercicios competitivos se plantean correctamente (con retos que verdaderamente

sean alcanzables) y no se abusa de ellos, los jugadores trabajarán

muy motivados y se incorporará al entrenamiento un elemento importante en el

proceso de formación de los jugadores jóvenes: acostumbrarse a competir.

Ejercicio Práctico

• Elija un equipo de mini, infantil, cadete o junior, y organice

dos ejercicios competitivos: uno entre jugadores diferentes y

otro en el que los jugadores compitan contra sí mismos. En

ambos casos tenga en cuenta que el objetivo de la competición

debe ser atractivo y alcanzable.

Ejercicios Divertidos

La diversión es un elemento esencial que debe cuidar el entrenador, sobre todo

en los equipos de jugadores más jóvenes. En los equipos de mini-basket, que los

niños se diviertan entrenando debe ser el objetivo principal. En los equipos infantiles,

cadetes y junior también debe ser un objetivo muy importante, porque no

es incompatible entrenar con seriedad y que los jugadores se diviertan.

Los ejercicios divertidos no deben ser ejercicios desorganizados o inútiles para

otros propósitos. Todo lo contrario, sirven para compensar la carga psicológica

del entrenamiento y pueden ayudar al proceso de formación del jugador mediante

contenidos interesantes que se desarrollarán mejor con este tipo de ejercicios.

Por tanto, hacer ejercicios divertidos no debe confundirse con que cada jugador

haga lo que quiera o sólo se esfuerce cuando le apetezca. Los ejercicios divertidos

son aquéllos que tienen ingredientes atractivos para los jugadores, con un

ambiente relajado y no estresante que permite al jugador sentirse cómodo y

pasárselo bien; pero deben ser ejercicios que tengan un objetivo y unas reglas de

funcionamiento y demanden un cierto rendimiento.

* Por ejemplo: un ejercicio divertido para un equipo de mini-basket

podría ser el siguiente: los jugadores están dentro de la zona de tres

segundos cada uno con un balón; cada jugador debe botar su balón e

intentar desviar el balón de los demás sin perder el propio; el jugador

que pierde el balón está eliminado; el último jugador es el ganador.

En este tipo de ejercicio los jugadores trabajarán en un ambiente relajado y lo

pasarán bien, pero además el ejercicio tiene un objetivo y unas reglas de funcionamiento,

y demanda un rendimiento, por lo que puede ser doblemente beneficioso:

por un lado, los jugadores se divierten y les gusta más entrenar; paralelamente, trabajan

contenidos importantes en su proceso de formación como jugadores.

Duración de los Ejercicios

Al decidir el tiempo de los ejercicios el entrenador debe tener en cuenta aspectos

como el aburrimiento y el cansancio psicológico, cuyo principal efecto es una disminución

de la concentración.

Los ejercicios deben ser lo suficientemente largos como para que los jugadores

tengan tiempo de comprender y asimilar el contenido del ejercicio, pero si se

prolongan mucho empeora la concentración de los jugadores y, a partir de ese

momento, su rentabilidad es baja. Este aspecto es especialmente importante con

los jugadores más jóvenes.

En general, los ejercicios más atractivos pueden ser más largos, mientras que

los menos atractivos y más rutinarios deben ser los más cortos.

Intensidad Atencional de los Ejercicios

En cuanto a la intensidad atencional, unos ejercicios requieren que los jugadores

estén más concentrados que otros. Si en una sesión de entrenamiento se programan

varios ejercicios seguidos con una elevada exigencia atencional, se producirá

un cansancio mental y la atención decaerá.

Por este motivo, es importante programar descansos atencionales a lo largo de

la sesión de entrenamiento, bien mediante intervalos de descanso total, bien

mediante ejercicios que no exijan un gran esfuerzo atencional.

Ejercicio Práctico

• Diseñe tres ejercicios que no exijan un gran esfuerzo atencional.

Participación de los Jugadores

El entrenador debe diseñar ejercicios

en los que participen todos los

jugadores con la asiduidad apropiada.

Por ejemplo, es frecuente observar

entrenamientos de equipos de niños en

los que se organiza una larga fila para

hacer entradas a canasta. En estos ejercicios

los niños deben esperar su turno

durante más de un minuto para hacer

una entrada en cinco segundos (a veces

el tiempo de espera es aún mayor si el

entrenador detiene el ejercicio para

corregir a algún compañero). También

es habitual observar entrenamientos en

los que algunos jugadores están sentados

durante bastante tiempo mientras

sus compañeros juegan un partido.

Aunque disponga de medios muy limitados (por ejemplo, un solo balón y

una sola canasta), el entrenador debe tener imaginación para que sus jugadores

estén activamente involucrados durante todo el entrenamiento (con la intensidad

que estime apropiada en cada caso). La falta de medios no debe ser una excusa,

sólo una dificultad que el entrenador debe subsanar lo mejor posible.

* Por ejemplo: es apropiado que el entrenador divida a los jugadores

en grupos pequeños y establezca objetivos concretos para cada grupo; si

no dispone de suficientes balones o canastas, tendrá que organizar distintos

turnos; así, algunos grupos realizarán ejercicios sin balón y sin

canasta (desplazamientos defensivos, fintas sin balón, juegos sin balón,

etc.) mientras otros hacen ejercicios con balón, y después será al revés.

En ningún caso deben estar los jugadores parados, salvo que se trate de un

descanso corto para recuperarse de un esfuerzo intenso o el número de jugadores

obligue necesariamente a ello.

Cuando el número de jugadores impida que todos participen al mismo

tiempo (por ejemplo, hay once jugadores y se pretende jugar un partido de 5x5)

los jugadores excluidos deberán ser los menos (en este caso un jugador) y estar

parados por muy poco tiempo, estableciéndose rotaciones frecuentes entre jugadores.

Ejercicios Prácticos

• Organice un ejercicio en el que los trece jugadores de minibasket

que han asistido al entrenamiento estén activamente

involucrados; sólo dispone de tres balones y una canasta.

• Organice un ejercicio en el que los siete jugadores infantiles

que han asistido al entrenamiento estén activamente involucrados;

sólo dispone de un balón y dos canastas.

• Organice un ejercicio en el que los doce jugadores cadetes

que han asistido al entrenamiento estén activamente involucrados

aprovechando al máximo todos los medios disponibles:

cinco balones y tres canastas.

Ejercicios Test

Cuando el objetivo del entrenamiento sea el aprendizaje de habilidades técnicas

o tácticas, es interesante que el entrenador incluya breves ejercicios test que

le permitan saber hasta qué punto han asimilado los jugadores el trabajo realizado.

Básicamente, estos ejercicios consisten en incorporar más estímulos que en el

ejercicio de aprendizaje, de forma que los jugadores tengan que atender a más

demandas. Si ante esta situación más compleja, los jugadores no aplican las habilidades

que estaban aprendiendo, será señal de que estas habilidades todavía no

están lo suficientemente consolidadas y, por tanto, siguen necesitando un trabajo

muy específico en un ámbito de estímulos restringido.

* Por ejemplo: pensemos que en el ejercicio de aprendizaje los jugadores

trabajaban en una canasta con el objetivo de aprender la decisión

de entrar a canasta con la mano izquierda, disputando un partido

de 2 × 2 en el que sólo podían encestar si entraban con esa mano.

* Ahora, en el ejercicio test, el entrenador organiza un ejercicio de

4 × 4 en todo el campo (con más estímulos que en el ejercicio anterior

y, por tanto, más demandas) y observa si los jugadores entran a canasta

con la mano izquierda cuando se presenta la oportunidad de hacerlo

o siguen utilizando la derecha. Si sucede esto último, el entrenador

podrá concluir que el objetivo de aprender a entrar a canasta usando

la mano izquierda todavía necesita un entrenamiento específico que

favorezca tal aprendizaje.

Ejercicio Práctico

• Organice un ejercicio sencillo para mejorar un fundamento y,

posteriormente, organice un ejercicio test para comprobar

hasta qué punto se ha consolidado el aprendizaje pretendido.

Al finalizar cada sesión, es conveniente que el entrenador realice una pequeña evaluación de lo sucedido con el fin de controlar mejor el proceso del entrenamiento

de su equipo.

Para ello, puede utilizar un instrumento sencillo como el que se presenta en

la tabla-9. Este tipo de instrumento le permitirá comparar el plan que tenía para

la sesión con lo que realmente ha realizado, y registrar sus observaciones más

relevantes sobre la sesión. De esta forma, nada más finalizar la sesión, antes de

que se le olvide algo, puede evaluar lo ocurrido y reflejarlo por escrito en tan solo

cinco o diez minutos.

Es evidente que existen otros procedimientos más sofisticados para evaluar lo

sucedido en una sesión de entrenamiento, pero no sirven si, por ser complejos, el

entrenador se olvida de utilizarlos o los abandona tras varias semanas. Por tanto,

lo más realista es que el entrenador use un procedimiento muy sencillo que pueda

incorporar con facilidad a sus quehaceres diarios.

El procedimiento anterior puede completarse con una reflexión un poco más

amplia al finalizar cada semana. En este

caso, el entrenador puede emplear un

instrumento como el de la tabla-10 para

recopilar el trabajo realizado en los días

de entrenamiento de esa semana, distribuyéndolo

en tres categorías: defensa, ataque

y otros. Esta información le ayudará

a controlar mejor lo sucedido durante la

semana y a preparar mejor el plan de

entrenamiento de la siguiente semana.

Libro de texto: "Baloncesto para jugadores jóvenes" Guía práctica para entrenadores FIBA.

Este es el texto de lectura para el Ciclo II A del Curso de Entrenadores Nivel I

Esperamos que con este material puedas tener un conocimiento mayor en la noble tarea de enseñar a tus jugadores de una forma fácil y sencilla.

Federación Nacional de Baloncesto de Guatemala

Informationen

Beschreibung
Ciclo II Curso de Entrenadores Nivel I Ciclo II Notiz am PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LAS SESIONES DE ENTRENAMIENTO , erstellt von Federacion Nacional de Baloncesto de Guatemala am 08/02/2016.
Aktualisiert
10 Jan 2017
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