Un ciclo biogeoquímico, término que deriva del griego bio, vida, geo, tierra y química,12 se refiere al movimiento de los elementos de nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, calcio, sodio, azufre, fósforo, potasio, carbono y otros elementos entre los seres vivos y el ambiente (atmósfera, biomasa y sistemas acuáticos) mediante una serie de procesos: producción y descomposición.
Las actividades humanas han acelerado
claramente la tasa de fijación de nitrógeno
en los suelos, duplicando efectivamente la
transferencia anual del vasto pero no
disponible reservorio atmosférico hacia
formas nitrogenadas biológicamente
asimilables. Las principales fuentes de
aumento incluyen procesos industriales para
la producción de fertilizantes, la quema de
combustibles fósiles y los cultivos de soya,
chícharo, y otros cultivos que hospedan
bacterias simbióticas fijadoras de nitrógeno.
Además, las actividades humanas están
acelerando la liberación de nitrógeno
almacenado a largo plazo en los suelos y
materia orgánica.
Ciclo del Agua
Problemática que presenta
Uno de los factores que alteran el ciclo del agua es la destrucción de los bosques. Los árboles retienen
parte del agua lluvia y permiten su evaporación antes de que llegue al suelo. También amortiguan la
caída del líquido, haciéndola más lenta y permitiendo que alguna parte de este no corra directamente a
los ríos, sino que penetre en el suelo (infiltración). Una vez allí, pasa a formar parte de los acuíferos
(reservas subterráneas de agua, que alimentan los ríos en el verano, contribuyendo a garantizar la
disponibilidad del recurso).
Ciclo del S
Problemática que presenta
El impacto del ser humano sobre el ciclo del azufre va;
desde la quema de combustibles fósiles que liberan gases
de sulfuro de hidrógeno a la atmósfera, y generando la
lluvia ácida por el dióxido de azufre; que se convierte en
ácido sulfúrico afectando los diferentes ecosistemas
acuáticos.
Ciclo del O
Problemática que presenta
Los automóviles, muchas industrias, los incendios de los bosques y las quemas de basuras, producen
enormes cantidades de gas carbónico y de sustancias toxicas que contaminan la atmósfera. Las
plantas son las únicas capaces de transformar el dióxido de carbono en el oxígeno que necesitamos los
demás seres vivos para respirar. Por eso, es muy importante sembrar plantas y árboles que absorban
este gas y purifiquen el aire. Con la incesante tala de árboles y la sobrepoblación, hemos estado
disminuyendo el nivel de oxígeno del planeta.
Ciclo del P
Problemática que presenta
El ciclo del fósforo puede verse alterado en gran medida por las
intromisiones humanas. Por un lado, la liberación de fósforo por la acción
minera puede aumentar la presencia de este material en la superficie
terrestre, dado que su extracción por vías naturales erosivas habría
tomado miles de años más. Por otro lado, la acción de los fertilizantes
empleados en la agricultura, sean de origen natural o artificial, supone la
inyección al suelo de muchos más fosfatos de los que normalmente
recibiría. Semejante exceso es lavado por las aguas de lluvia o de riego,
escurriéndose hacia los depósitos de agua, los ríos o al mar. Por el
aumento en los fosfátos y en el nitrógeno aumentan también las algas y
microorganismos que lo aprovechan (un proceso llamado eutrofización).
Así se desbalancea la dinámica trófica y a menudo las algas compiten entre
ellas hasta morir masivamente en la orilla. Al descomponerse generan
contaminación, y además aumentan las cantidades de fósforo circulantes
en el agua
Ciclo del C
Problemática que presenta
El exceso de carbono en la atmósfera calienta el planeta y ayuda
a las plantas en la tierra a crecer más. El exceso de carbono en el
océano hace el agua más ácida, poniendo en peligro la vida
marina. El aumento de las concentraciones de dióxido de
carbono ya están causando que el planeta se caliente. Al mismo
tiempo que han aumentado los gases de efecto invernadero, las
temperaturas medias globales han aumentado 0,8 grados
Celsius (1,4 grados Fahrenheit) desde 1880.