En las sociedades democráticas es esencial que los temas controversiales o conflictivos se dialoguen, se discutan y en el mejor de los casos, se busque un consenso o un compromiso acerca de ellos. Por su parte, en una sociedad autoritaria, los temas controversiales suelen reprimirse u ocultarse. En aquellas sociedades que están en transición de ser totalitarias a democráticas suele haber silencio, negación o subestimación de temas importantes pero controversiales.