1. Forma y dimensión de las
coanas, imperforaciones
2. Tumores, pólipos, quistes,
angiofibromas en niños
3. Evidencia y tipo de
secreciones
4. Forma y tamaño de la cola de
cornete tanto inferior como medio
5. Morfología del orificio tubárico y
de la fosita de Rosenmüller
La rinoscopia posterior sirve para explorar la
región posterior de las fosas nasales así como
las coanas, colas de los cornetes y borde
posterior del tabique), el cavum o rinofaringe y
los rodetes tubáricos
MATERIALES:
Depresor de lenguas
espejo bucal frontal
luz
externa
Telelaringoscopio
RINOSCOPIA POSTERIOR
CON ESPEJILLO DE
BRUNINGS:
Después de ordenarle al paciente que
abra la boca y que se mantenga relajado
respirando suavemente
Con la mano izquierda tomaremos un espejo de
rinoscopia posterior (unos 10 ó 12 mm de diámetro) y lo
pasaremos por detrás de la úvula para de esta manera
observar la imagen reflejada de la nasofaringe,
En ocasiones el examen rinoscópico posterior
resulta imposible por las dificultades antes
mencionadas,
Aplicaremos un depresor sobre los dos tercios
anteriores de la lengua, con el cual haremos
firme presión hacia abajo cuidando de no
bascular la punta de ésta hasta lograr
visualizar completamente la úvula
Es recomendable atomizar sobre la pared
posterior de la faringe una o dos dosis de
spray de Xilocaina para reducir los reflejos
Entonces se impone el uso de la llamada rinoscopia
posterior forzada, cuyo proceder básico es el mismo
que el descrito anteriormente; pero para levantar el
velo debemos de pasar una fina sonda Nélaton calibre:
8 por la nariz, la pinzaremos cuando llegue a la faringe
y al sacarla por la boca la anudaremos sobre el labio
superior
COLOCACION DEL PACIENTE:
Cabeza recta, un poco adelante
Respiración relajada y suave
Brazos colgando relajados
Boca abierta
Lengua relajada dentro de la boca
RINOSCOPIA POSTERIOR
CON FIBRA ÓPTICA
(endoscopia de cavum)
A través de las fosas nasales_
Después de haber aplicado una solución tópica
con vasoconstrictor y anestesia, se introduce a
través de la fosa nasal un endoscopio rígido de 4
mm de diámetro y visión de 0 o 30º, hasta llegar a
la rinofaringe, o bien un fibroscopio (flexible) < 4
mm de diámetro y punta con capacidad de flexión
desde 90 a 180º
A través de la cavidad oral
Se lleva a cabo mediante un laringoscopio rígido, con visión
de 90º y girado hacia arriba. La maniobra es similar a la
explicada para la rinoscopia posterior con el espejillo.
También puede utilizarse el fibroscopio flexible.