FACTORES DETERMINANTES DE LA AUTOESTIMA
Según va creciendo, tu hijo sabe que puede actuar sobre el medio que le rodea, y cada vez surgen a su alrededor más actividades en las que poner a prueba su inteligencia, su memoria, sus habilidades...
¿Y cómo sabe el niño que ha hecho las cosas bien?
Pues entre otras cosas porque tú y otras personas significativas se lo hacéis ver así. La autoestima, el valor que el niño se da a sí mismo, va a depender entonces de:
Los comentarios, actitudes y sentimientos que los padres le transmiten. Sabes el papel fundamental que juegas en la autoestima de tu hijo, en cómo se siente y se relaciona con los demás. Si confías en él, si le haces ver sus progresos, si le apoyas en las dificultades, si le ayudas a limar defectos... entonces su autoestima será alta y se sentirá seguro y confiado.
Las posibilidades de efectuar con éxito las actividades que realiza. Tu hijo necesita comprobar por sí mismo que es capaz de hacer ciertas cosas, y para ello precisa acción. En este sentido, no cabe protegerle por miedo a que se haga daño, se caiga o se haga mal. Aprenderá a realizar muchas actividades si se lo permites. Pero si no hace nada, nunca tendrá la oportunidad de comprobar por sí mismo que lo puede hacer o mejorar.
Muchas veces nos precipitamos al juzgar de antemano la habilidad de nuestros hijos. Suelen ser frecuentes comentarios como los siguientes:
"eso es muy difícil para ti"
"mejor ni lo intentes, ya ves lo que te pasó el otro día"
¿Qué conseguimos con ello? La principal consecuencia es que limitamos las posibilidades de acción de nuestros hijos. Al decirle que no puede hacerlo, que nunca lo hará bien, que no merece ni siquiera la pena que lo intente, obstaculizamos que pueda desarrollarse en una faceta determinada.