En el Tahuantinsuyo hubo un código moral que regulaba la convivencia humana y permitía tanto en las ciudades y los ayllus relaciones armónicas entre ciudadanos del imperio, estas basadas en la ayuda mutua y la colaboración.
Los incas practicaban valores propios de sociedades civilizadas y altamente organizadas. Entre ellos tres regían de manera primordial:
- Ama Sua (no seas ladrón)
- Ama Llulla (no seas mentiroso)
- Ama Quella (no seas ocioso)