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Diagrama de flujo

Sin título

Carlos Comsille Cerda Español

Contenido del diagrama

  1. La Misión Diplomática

  2. Estructura de la Misión

  3. Bilateral o Embajada

  4. La Embajada es la misión diplomática, representativa y permanente que un estado acredita ante otro estado y que está a cargo de un embajador.

    Hasta ahora, la Embajada ha servido de útil intermediario para los asuntos de toda índole que se presentan entre dos países.

    Cada estado tiene el derecho de estructurar unilateralmente su embajada ante otro estado, lo que hará atendiendo al grado e intensidad de las relaciones bilaterales, los aspectos relevantes de las mismas así como el rango y características

    del personal que en ella presta servicios.

    La actividad de la misión se desarrolla en la denominada cancillería, órgano principal de la misma, que es la oficina donde se elaboran los distintos trabajos y se mantienen los registros, documentos, archivos y claves.

  5. Sección Política:

    Es la parte más tradicional de una Embajada y, que en estrecho contacto con las máximas autoridades de la misión, se de la observación, análisis e información de los aspectos relacionados con la política interna y externa del estado receptor así como de las relaciones políticas bilaterales.

    Debe trabajar sobre la base de un permanente intercambio de informaciones y de opiniones entre sus miembros.

  6. Sección Económica y Comercial:

    Se trata de uno de los sectores más importantes de una embajada, cuyo origen se encuentra en el creciente desarrollo de los vínculos comerciales internacionales y la progresiva interdependencia de los distintos estados entre

    sí.

    En la práctica, la actividad de esta sección da origen a un tipo de funciones muy especializadas, que pudiera denominarse diplomacia económica o diplomacia comercial, con normas "sui generis” de negociación, diferentes interlocutores y objetivos muy particulares.

    Los países tienden a crear oficinas comerciales, pero mientras ello no ocurre son las embajadas las que deben asumir tales responsabilidades.

    Su labor no puede limitarse a poner en contacto a los presuntos compradores o vendedores, sino que debe continuar su relación con ambos, prestando la colaboración que considere necesaria, de uno y otro lado, hasta que la operación comercial se concrete.

    Además de los asuntos económicos y comerciales, esta sección debe preocuparse de otros dos aspectos: los asuntos financieros, entre los cuales sobresalen la inversión de capitales y los asuntos bancarios y de crédito; y los aspectos técnicos, relativos a materias industriales, agrícolas, cooperación y asistencia técnica.

  7. Sección de Prensa y Difusión:

    La orientación moderna de este sector es altamente técnica y proviene de la evolución en el campo de la información que ha incurrido este último tiempo.

    Persigue dar a conocer en el país lo que a su gobierno interesa que se sepa del suyo o atender las consultas que se formulen sobre su país, y simultáneamente, informarle acerca de lo que se

    dice de su país en el Estado receptor.

    Hacia el exterior, debe estar al corriente de lo que ocurra en los medios de comunicación para mantener informado al jefe de la misión y en casos extremos, que deben ser estudiados acuciosamente, proceder a la rectificación pública de informaciones locales equivocadas o tendenciosas.

    La tarea de la Embajada en esta materia es obtener la colaboración de la prensa a través de la creación de relaciones personales inteligentes.

    La Misión diplomática requiere dar a conocer noticias, mientras que el periodista justamente está a la búsqueda de ellas.

  8. Sección Cultural:

    La cultura debe constituir un aspecto relevante de la actividad diplomática de un Estado. La cultura une a los pueblos por encima de sus intereses políticos y sus Estados, separados por barreras ideológicas insoslayables, pueden encontrar en la cultura el puente para comprenderse y respetarse.

    Esta área se caracteriza por su gran variedad, ya que se desarrolla en los más diversos sectores.

    No sólo hay que limitarse a difundir lo nacional en el exterior, sino que también debe actuarse como puente para difundir lo foráneo en su propio país,

    Bien orientada, la actividad cultural en el exterior puede prestar una ayuda muy útil al plano político. Por lo demás, son muchos los países que emplean inteligente y exitosamente a la cultura con objetivos políticos.

  9. Sección Defensa:

    Esta área de la Misión está a cargo de personal militar,perteneciente a las Fuerzas Armadas de su país. Sus miembros toman el nombre del Agregado de Defensa Militar, Naval o Aérea, según si representan a todas las ramas de las Fuerzas Armadas o bien a una de ellas en especial.

    El Agregado Militar desempeña varias importantes funciones, la principal de las cuales es la de observación.

    Su labor se concreta a través de la información, la que realizan directamente para su respectiva institución, lo cual determina en la práctica la existencia de un doble

    canal de información desde la Misión diplomática al país.

  10. Sección Consular:

    Cuando no existe una representación consular en la capital del Estado receptor, el Estado que envía tiene el derecho a que en su Misión diplomática se pueda desempeñar simultáneamente funciones consulares.

    Relaciones Diplomáticas, proviene del derecho de un Estado de proteger a sus nacionales, donde quiera que

    residan y de la paradoja que se presentaría en caso de que ello no pudiera cumplirse justamente donde tiene su sede una Misión diplomática.

    Independientemente de que exista o no esta sección, corresponde desempeñar en una misión diversas tareas diplomático-consulares, como son el otorgamiento de pasaportes diplomáticos y oficiales, la prórroga de su vigencia, conceder visas diplomáticas y oficiales, etc.

  11. Sección Administrativa y Contable:

    El funcionamiento de una Embajada exige una preocupación especial por los asuntos administrativos y contables de la misma.

    Las Misiones cuentan con fondos para asumir su funcionamiento normal, para pagar el personal local, para gastos de representación, para sus compromisos culturales, de difusión u otros específicos.

    Esta Sección debe atender todo lo relacionado con el personal contratado localmente, la preparación de material informativo para todo el personal de la Misión respecto del país sede (médicos, dentistas, facilidades para viajes y

    práctica de deportes, clima, habitación, ayuda doméstica, colegios, iglesias, etc), con los bienes fiscales tanto inmuebles como muebles de la Misión, los inventarios y sus modificaciones, con los medios de transporte oficial y muchos otros aspectos similares, incluyendo los relativos a la residencia oficial de la Embajada.

  12. Sección Ceremonial y Protocolo:

    Una Misión debe atender innumerables compromisos de

    carácter oficial, como condecoraciones, conmemoraciones, celebraciones, etc., o bien sociales. Estas funciones deben

    ser atendidas por personal diplomático el que, sin perjuicio

    de sus demás responsabilidades, debe ser afectado a tal fin. Sólo así puede darse cumplimiento cabal a este tipo de actividades, donde está en juego la imagen de la Misión frente al país y el correcto desarrollo de actividades muchas veces de una importancia trascendental para las buenas relaciones entre los Estados.

  13. Acreditada ante una Organización Internacional

  14. La Misión diplomática ante las Organizaciones Internacionales, que toma el nombre de Representación Permanente, presenta características propias no sólo respecto de su estructura, sino que por la orientación misma de la función que les corresponde desempeñar.

  15. Orientación de la actividad diplomática. Esta Misión desarrolla sus funciones, en forma simultánea, ante la entidad ante la cual está acreditada así como respecto de las

    Representaciones Permanentes, de los demás Estados

    miembros de la Organización respectiva. Esto es, se actúa

    ante ésta y todas las demás Representaciones Permanentes,

    a diferencia de lo que ocurre en la Embajada, que tiene siempre un solo interlocutor.

  16. Reglamentación Internacional. La actividad de estas Misiones carece hasta ahora de una reglamentación internacional imperativa, como ocurre con la diplomacia bilateral.

    El funcionamiento de estas Misiones, así como las características de su acción, se rigen por diversos tipos de normas, entre las cuales figuran la legislación interna de cada Estado, los Tratados Internacionales que reglamentan la estructura de las respectivas Organizaciones Internacionales, los acuerdos de sede, la

    costumbre internacional.

  17. Estructura. Cualquiera sea el rango del Jefe de la Misión

    y su número, las Misiones son iguales entre sí y no hay entre ellas diferencias de categoría.

    Al igual que la Misión diplomática bilateral, la Representación Permanente está dividida en secciones especializadas, pero en este caso, de acuerdo con las materias de la competencia de

    la respectiva Organización, así como de los aspectos administrativos de apoyo. Estas secciones pueden estar estructuradas atendiendo entre otros a los siguientes tres aspectos básicos: Por materias, en asuntos políticos, económicos, etc. En función de los órganos de la entidad. Por comisiones de trabajo, asuntos políticos, sociales, humanitarios, económicos, administrativos, jurídicos, etc.

  18. Comunicaciones

  19. La Misión diplomática debe estar en contacto permanente con su Ministerio de Relaciones Exteriores. Es imperativo para ella hacerlo, desde el momento que la información constituye una de sus principales funciones y no podría cumplir con ella si no contara al respecto con los medios necesarios.

    Los medios que requiere una Misión para contactarse con su país son muy variadas, y dependen de diversos factores como son la urgencia, la eficacia, la seguridad y el valor, así como de los medios técnicos de que esté dotada.

    En términos generales, los medios de comunicación de que puede valerse una Misión diplomática pueden ser orales, como el teléfono, las emisoras de radio, los llamados a consultas o a informar, y escritos, como el télex, el telégrafo, los telefascímil y la correspondencia diplomática en todas sus formas.

    Las nuevas aplicaciones de la informática están permitiendo el uso de un correo electrónico para que la información llegue con un máximo de rapidez a su destinatario.

  20. Seguridad y Violencia Internacional

  21. A través de los tiempos, y en especial luego de la Convención de Viena de 1961, la comunidad internacional ha ido

    determinando sus derechos y responsabilidades en el ámbito diplomático. El gobierno local debe proteger los locales de la Misión, los miembros del personal diplomático y los miembros de su familia; sus residencias particulares y sus vehículos particulares.

    En general, las Embajadas adoptan un mecanismo de seguridad constituido por una serie de anillos concéntricos.

    El diplomático sabe que los gobiernos no están dispuestos a transar políticas o acciones por la vida de un rehén. En consecuencia, deben adoptar permanentemente las medidas adecuadas para impedir verse involucrados en este tipo de hechos.

  22. SEDES

  23. La sede de una Misión puede estar determinada en el acuerdo mediante el cual se establecen las relaciones diplomáticas entre dos Estados y se autorizan la apertura de las respectivas Misiones.

    La sede de la Misión determina el lugar donde deben funcionar las Cancillería, la residencia del Jefe de Misión y las del personal de la misma.

    Una vez establecida la sede de una Misión, esta no puede

    ser cambiada unilateralmente.

    Suele confundirse la sede de la Misión con los locales de la misma. Técnicamente, sin embargo, son dos cosas diferentes, ya que éstos son los "edificios o las partes de estos edificios, sea cual fuere su propietario, utilizados para los objetivos de la Misión, incluyendo a la residencia del Jefe de Misión, así como el terreno destinado al servicio de esos edificios o de parte de ellos.

  24. Deberes de la Misión Diplomática

  25. La Misión diplomática y sus miembros tienen ciertos deberes fundamentales que cumplir con respecto al Estado receptor, respetar las leyes y reglamentos, no intervenir en sus asuntos internos, así como abstenerse de desémpeñar actividades profesionales y comerciales.

  26. Respetar la legislación interna del Estado receptor.

    El diplomático no está sometido a la jurisdicción del Estado Receptor, pero ello no significa que no deba respetar sus leyes y reglamentos. Muy por el contrario, está obligado a someterse a su legislación interna, tanto en sus actividades oficiales como en su vida privada. Igual cosa ocurre con la Misión Diplomática misma.

  27. No intervenir en los asuntos internos del Estado receptor.

    El principio universalmente aceptado y reconocido por la comunidad internacional es que la Misión diplomática y sus agentes no pueden intervenir en los asuntos privativos del

    Estado donde están acreditados.

  28. Abstenerse de desempeñar actividades profesionales

    o comerciales.

    Para que pueda cumplir adecuadamente con sus funciones,

    el agente diplomático goza de ciertos derechos e inmunidades, que le colocan en una situación de privilegio en el Estado receptor. Simultáneamente, el Estado acreditante exige de él el cumplimiento cabal de esas funciones, lo que constituye el motivo de su permanencia en el Estado receptor. De ahí entonces que se espere de él una dedicación completa, exclusiva y profesional a esas tareas.

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Diagrama sobre Sin título, creado por Carlos Comsille Cerda el 29/09/2020.
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