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Contenido del apunte (3)
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La poesía del Renacimiento (s. XVI)
Garcilaso de la Vega
Nació en Toledo en 1501 y pasó buena parte de su vida fuera del territorio ibérico por su profesión militar y cortesana. Perteneciente a una influyente familia castellana, ingresó en la Corte de Castilla en 1510 y fue partícipe y testigo de múltiples intrigas políticas y cortesanas. De hecho, tomó parte en numerosas batallas a las órdenes del rey Carlos I y fue nombrado Caballero de Santiago en 1523 tras participar en la expedición de Rodas junto a Juan Boscán, buen amigo que sería una figura importante en su vida.
Junto con Carlos I se desplaza en 1530 a Bolonia, cuando este es coronado emperador. Allí permanecería hasta que es desterrado a la isla de Schut en el Danubio, por cuestiones personales. Luego recalaría en Nápoles y sería trasladado a Niza tras sufrir una herida de muerte en combate en un asalto a la fortaleza de Muy, en la Provenza francesa, donde fallecería en 1536 sin haber alcanzado ni siquiera los 40 años de edad.
Obras
Si Garcilaso de la Vega no es más célebre y reconocido hoy en día, sin duda se debe a lo escaso de su obra poética, pues murió muy joven y con apenas nueve años de trayectoria literaria. Además, debido a que no era su profesión principal, tampoco se publicó jamás.
Muerto el gran poeta, fue su amigo Juan Boscán quien publicó su obra en 1543 bajo el título Las obras de Boscán con algunas de Garcilaso de la Vega. Se considera que esta obra inauguró el Renacimiento literario hispano a mediados del siglo XVI.
Garcilaso y su amigo Juan Boscán adaptaron el endecasílabo a la métrica castellana, logrando una acentuación bastante acertada para su idioma natal. Usaron con mucho tino el tono neoplatónico adoptado de los renacentistas del país italiano.
Aunque es poco lo que nos ha llegado de las obras de Garcilaso de la Vega, se observa en lo que tenemos su pasión por una dama portuguesa fallecida en 1533 y que tenía por nombre Isabel Freyre. Su muerte le afectó mucho, y eso se nota en la evolución de su obra.
En total, se conservan de Garcilaso 40 sonetos y 3 églogas en los que se observan un dilema entre la razón y la pasión, y se nota una gran influencia del poeta Petrarca, recurriendo al paisaje natural para relatar sus sentimientos, empleando un rico léxico.
Además, también encontramos en su obra 2 elegías, 3 odas latinas de inspiración clásica en Virgilio y Horacio, 1 epístola a su amigo Boscán, 5 canciones, 8 coplas castellanas y 1 oda en liras.
También se pueden dilucidar diversas épocas en la poesía de Garcilaso:
En la primera etapa se muestra influenciado por su estancia en Nápoles. Los rasgos petrarquistas aún no se denotan en sus versos,
Luego, tras su paso por Italia, se observa que la lírica italiana tiene mucho peso en sus escritos.
Aprendió de los humanistas castellanos de la corte castellana, pero también de los clasicistas tras descubrir a los poetas antiguos, como Ovidio, Horacio o Virgilio. Todo ello le convirtió en una referencia en su época para los poetas renacentistas.
LA POESÍA RELIGIOSA DEL SIGLO XVI: LA ASCÉTICA Y LA MÍSTICALA
ASCÉTICA:Fray Luis de León (1527-1591)
Luis de León nació en Belmonte, provincia de Cuenca (España), de familia rica e influyente; su padre ejerció como abogado y más tarde como juez, siendo tíos suyos catedrático de derecho canónico el uno y abogado en la corte real el otro. Entre sus antepasados había algunos conversos, es decir, judíos que se habían convertido al cristianismo. Hacia 1541 Luis ingresa en la orden de los agustinos, doctorándose más tarde en teología. En 1561 compite por una cátedra vacante de teología en Salamanca, ganando el puesto al desplegar su enorme talento.
En marzo de 1572 fue detenido por la Inquisición y encarcelado en los calabozos de Valladolid. Durante cinco años fray Luis permanece aislado en una celda de la Inquisición sin saber quién le acusa y, durante algún tiempo, de qué se le acusa. No obstante, será en la cárcel donde escribirá algunos de sus mejores y más famosos poemas.
En 1576 sale libre del proceso con más vigor y energía moral que antes, si bien su salud queda quebrantada. Famosa se ha hecho la frase de su vuelta a la cátedra de Salamanca con aquel: 'Decíamos ayer...' que indica su triunfo interior contra la maldad de sus enemigos.Tras obtener la cátedra de Sagrada Escritura en 1580 y ser elegido provincial de su orden en Castilla muere en Madrigal de las Altas Torres en 1591.
Obras de Fray Luis de León
Entre sus obras en prosa, se conservan algunas traducciones, como la del Cantar de los cantares o el libro de Job y La perfecta casada o De los nombres de Cristo.
Su obra poética
Fray Luis de León no vio publicada su obra durante su vida: la primera edición que tenemos de su obra es la que hizo Quevedo en 1631, cuarenta años después de la muerte de Fray Luis.
La poesía de Fray Luis presenta tres fuentes principales: la Biblia, el humanismo renacentista y el clasicismo. La obra más influyente de Horacio fue el Beatus ille (Feliz aquel). Su oda más conocida es "Vida retirada," que parece evocar el Beatus ille horaciano. En la oda hay un deseo de soledad y retiro para alejarse del negotium de la vida. Más que un alejamiento físico de los asuntos temporales y materiales, Fray Luis busca la senda espiritual del misticismo.
LA MÍSTICA:
Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
Nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515, en la casa señorial de Don Alonso Sánchez de Cepeda y Doña Beatriz Dávila de Ahumada. Eran 10 los hermanos de Teresa y 2 los hermanastros, pues su padre tuvo dos hijos en un matrimonio anterior. Desde muy pequeña manifestó interés por las vidas de los santos y las gestas de caballería. A los 6 años llegó a iniciar una fuga con su hermano Rodrigo para convertirse en mártir en tierra de moros, pero fue frustrada por su tío que los descubre aún a vista de las murallas.
Su madre muere en 1528 contando ella 13 años, y pide entonces a la Virgen que la adopte como hija suya. A medida que se hace mayor, la vocación religiosa se le va planteando como una alternativa, aunque en lucha con el atractivo del mundo. Su hermano Rodrigo parte a América, su hermana María, al matrimonio, y una amiga suya ingresa en La Encarnación. Con ella mantendrá largas conversaciones que la llevan al convencimiento de su vocación, ingresando, con la oposición de su padre, en 1535.
Dos años después, en 1537, sufre una dura enfermedad, que provoca que su padre la saque de la Encarnación para darle cuidados médicos, pero no mejora y llega a estar 4 días inconsciente. Todo el mundo la da por muerta. Finalmente se recupera y puede volver a La Encarnación dos años después, en 1539, aunque, tullida por las secuelas, tardará en valerse por sí misma alrededor de 3 años. Muere su padre en 1544.
La vida conventual era entonces muy relajada con cerca de 200 monjas en el monasterio y gran libertad para salir y recibir visitantes. Teresa tenía un vago descontento con este régimen tan abierto, pero estaba muy cómoda en su amplia celda con bonitas vistas, y con la vida social que le permitían las salidas y las visitas en el locutorio.
En la cuaresma del año 1554, contando ella 39 años y 19 como religiosa, llora ante un Cristo llagado pidiéndole fuerzas para no ofenderle. Desde este momento, su oración mental se llena de visiones y estados sobrenaturales, aunque alternados siempre con periodos de sequedad.
Aunque recibe muchas visiones y experiencias místicas elevadas, es una visión muy viva y terrible del infierno la que le produce el anhelo de querer vivir su entrega religiosa con todo su rigor y perfección, llevándola a la reforma del Carmelo y la primera fundación. Comienza aquí una intensa actividad de Santa Teresa que solo termina con su muerte, en la que compaginará el gobierno de su orden con las fundaciones de nuevos conventos y la redacción de sus libros.
Fundó 17 conventos femeninos en total y el primero del Carmelo masculino que funda con San Juan de la Cruz en Duruelo (1567). Santa Teresa conoció a San Juan de la Cruz en Medina del Campo contando ella 52 años y él, 24. Le convenció para unirse a la reforma, olvidando sus planes de retirarse a la cartuja de El Paular.
Muere sin haber publicado ninguna de sus obras, sin haber logrado fundar en Madrid (a pesar de su ilusión), sin haber separado la orden de descalzos de la de calzados y con dudas sobre si sus monasterios se podrían mantener con el espíritu que ella infundió.
Teresa escribió muy poco por iniciativa suya, muchas cartas, alguna poesía y anotaciones. Pero sus obras maestras son fruto de la obediencia a sus superiores, que veían el interés de que escribiera sus experiencias y enseñanzas. Y así comienza todos sus escritos mayores aceptando su encargo con obediencia, pero con notable esfuerzo por su parte.
La Inquisición vigiló muy de cerca sus escritos temiendo textos que incitaran a seguir el cisma iniciado en Europa, o se alejaran en algún punto de la recta doctrina.
Obras de Santa Teresa
Las obras más importantes de Santa Teresa son: El libro de la vida, Las Moradas o Castillo interior, Camino de perfección y el libro de Las fundaciones.
San Juan de la Cruz
San Juan de la Cruz (1542-1591) es un prototipo de escritor místico, de una persona que experimenta unas intensas vivencias religiosas y pretende comunicarlas a un círculo de compañeros con inquietudes similares, entre los que destacan varias figuras femeninas, como Santa Teresa de Jesús. En tal empeño creativo se ve abocado a asumir las corrientes espirituales, estéticas y literarias de su época -finales del Renacimiento- y a llevar al extremo los recursos del lenguaje poético, especialmente en lo relativo al uso de los símbolos. Sus poemas han influido en los principales poetas españoles de todos los tiempos.
Obras
Entre las obras más importantes de San Juan de la Cruz, podemos citar las siguientes:
Subida del monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva y Cántico espiritual, conjunto de poemas entre el alma y Dios.
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La poesía del Renacimiento (s. XVI)
Garcilaso de la Vega
Nació en Toledo en 1501 y pasó buena parte de su vida fuera del territorio ibérico por su profesión militar y cortesana. Perteneciente a una influyente familia castellana, ingresó en la Corte de Castilla en 1510 y fue partícipe y testigo de múltiples intrigas políticas y cortesanas. De hecho, tomó parte en numerosas batallas a las órdenes del rey Carlos I y fue nombrado Caballero de Santiago en 1523 tras participar en la expedición de Rodas junto a Juan Boscán, buen amigo que sería una figura importante en su vida.
Junto con Carlos I se desplaza en 1530 a Bolonia, cuando este es coronado emperador. Allí permanecería hasta que es desterrado a la isla de Schut en el Danubio, por cuestiones personales. Luego recalaría en Nápoles y sería trasladado a Niza tras sufrir una herida de muerte en combate en un asalto a la fortaleza de Muy, en la Provenza francesa, donde fallecería en 1536 sin haber alcanzado ni siquiera los 40 años de edad.
Obras
Si Garcilaso de la Vega no es más célebre y reconocido hoy en día, sin duda se debe a lo escaso de su obra poética, pues murió muy joven y con apenas nueve años de trayectoria literaria. Además, debido a que no era su profesión principal, tampoco se publicó jamás.
Muerto el gran poeta, fue su amigo Juan Boscán quien publicó su obra en 1543 bajo el título Las obras de Boscán con algunas de Garcilaso de la Vega. Se considera que esta obra inauguró el Renacimiento literario hispano a mediados del siglo XVI.
Garcilaso y su amigo Juan Boscán adaptaron el endecasílabo a la métrica castellana, logrando una acentuación bastante acertada para su idioma natal. Usaron con mucho tino el tono neoplatónico adoptado de los renacentistas del país italiano.
Aunque es poco lo que nos ha llegado de las obras de Garcilaso de la Vega, se observa en lo que tenemos su pasión por una dama portuguesa fallecida en 1533 y que tenía por nombre Isabel Freyre. Su muerte le afectó mucho, y eso se nota en la evolución de su obra.
En total, se conservan de Garcilaso 40 sonetos y 3 églogas en los que se observan un dilema entre la razón y la pasión, y se nota una gran influencia del poeta Petrarca, recurriendo al paisaje natural para relatar sus sentimientos, empleando un rico léxico.
Además, también encontramos en su obra 2 elegías, 3 odas latinas de inspiración clásica en Virgilio y Horacio, 1 epístola a su amigo Boscán, 5 canciones, 8 coplas castellanas y 1 oda en liras.
También se pueden dilucidar diversas épocas en la poesía de Garcilaso:
En la primera etapa se muestra influenciado por su estancia en Nápoles. Los rasgos petrarquistas aún no se denotan en sus versos,
Luego, tras su paso por Italia, se observa que la lírica italiana tiene mucho peso en sus escritos.
Aprendió de los humanistas castellanos de la corte castellana, pero también de los clasicistas tras descubrir a los poetas antiguos, como Ovidio, Horacio o Virgilio. Todo ello le convirtió en una referencia en su época para los poetas renacentistas.
LA POESÍA RELIGIOSA DEL SIGLO XVI: LA ASCÉTICA Y LA MÍSTICA
LA ASCÉTICA:
Fray Luis de León (1527-1591)
Luis de León nació en Belmonte, provincia de Cuenca (España), de familia rica e influyente; su padre ejerció como abogado y más tarde como juez, siendo tíos suyos catedrático de derecho canónico el uno y abogado en la corte real el otro. Entre sus antepasados había algunos conversos, es decir, judíos que se habían convertido al cristianismo. Hacia 1541 Luis ingresa en la orden de los agustinos, doctorándose más tarde en teología. En 1561 compite por una cátedra vacante de teología en Salamanca, ganando el puesto al desplegar su enorme talento.
En marzo de 1572 fue detenido por la Inquisición y encarcelado en los calabozos de Valladolid. Durante cinco años fray Luis permanece aislado en una celda de la Inquisición sin saber quién le acusa y, durante algún tiempo, de qué se le acusa. No obstante, será en la cárcel donde escribirá algunos de sus mejores y más famosos poemas.
En 1576 sale libre del proceso con más vigor y energía moral que antes, si bien su salud queda quebrantada. Famosa se ha hecho la frase de su vuelta a la cátedra de Salamanca con aquel: 'Decíamos ayer...' que indica su triunfo interior contra la maldad de sus enemigos.Tras obtener la cátedra de Sagrada Escritura en 1580 y ser elegido provincial de su orden en Castilla muere en Madrigal de las Altas Torres en 1591.
Obras de Fray Luis de León
Entre sus obras en prosa, se conservan algunas traducciones, como la del Cantar de los cantares o el libro de Job y La perfecta casada o De los nombres de Cristo.
Su obra poética
Fray Luis de León no vio publicada su obra durante su vida: la primera edición que tenemos de su obra es la que hizo Quevedo en 1631, cuarenta años después de la muerte de Fray Luis.
La poesía de Fray Luis presenta tres fuentes principales: la Biblia, el humanismo renacentista y el clasicismo. La obra más influyente de Horacio fue el Beatus ille (Feliz aquel). Su oda más conocida es "Vida retirada," que parece evocar el Beatus ille horaciano. En la oda hay un deseo de soledad y retiro para alejarse del negotium de la vida. Más que un alejamiento físico de los asuntos temporales y materiales, Fray Luis busca la senda espiritual del misticismo.
LA MÍSTICA:
Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
Nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515, en la casa señorial de Don Alonso Sánchez de Cepeda y Doña Beatriz Dávila de Ahumada. Eran 10 los hermanos de Teresa y 2 los hermanastros, pues su padre tuvo dos hijos en un matrimonio anterior. Desde muy pequeña manifestó interés por las vidas de los santos y las gestas de caballería. A los 6 años llegó a iniciar una fuga con su hermano Rodrigo para convertirse en mártir en tierra de moros, pero fue frustrada por su tío que los descubre aún a vista de las murallas.
Su madre muere en 1528 contando ella 13 años, y pide entonces a la Virgen que la adopte como hija suya. A medida que se hace mayor, la vocación religiosa se le va planteando como una alternativa, aunque en lucha con el atractivo del mundo. Su hermano Rodrigo parte a América, su hermana María, al matrimonio, y una amiga suya ingresa en La Encarnación. Con ella mantendrá largas conversaciones que la llevan al convencimiento de su vocación, ingresando, con la oposición de su padre, en 1535.
Dos años después, en 1537, sufre una dura enfermedad, que provoca que su padre la saque de la Encarnación para darle cuidados médicos, pero no mejora y llega a estar 4 días inconsciente. Todo el mundo la da por muerta. Finalmente se recupera y puede volver a La Encarnación dos años después, en 1539, aunque, tullida por las secuelas, tardará en valerse por sí misma alrededor de 3 años. Muere su padre en 1544.
La vida conventual era entonces muy relajada con cerca de 200 monjas en el monasterio y gran libertad para salir y recibir visitantes. Teresa tenía un vago descontento con este régimen tan abierto, pero estaba muy cómoda en su amplia celda con bonitas vistas, y con la vida social que le permitían las salidas y las visitas en el locutorio.
En la cuaresma del año 1554, contando ella 39 años y 19 como religiosa, llora ante un Cristo llagado pidiéndole fuerzas para no ofenderle. Desde este momento, su oración mental se llena de visiones y estados sobrenaturales, aunque alternados siempre con periodos de sequedad.
Aunque recibe muchas visiones y experiencias místicas elevadas, es una visión muy viva y terrible del infierno la que le produce el anhelo de querer vivir su entrega religiosa con todo su rigor y perfección, llevándola a la reforma del Carmelo y la primera fundación. Comienza aquí una intensa actividad de Santa Teresa que solo termina con su muerte, en la que compaginará el gobierno de su orden con las fundaciones de nuevos conventos y la redacción de sus libros.
Fundó 17 conventos femeninos en total y el primero del Carmelo masculino que funda con San Juan de la Cruz en Duruelo (1567). Santa Teresa conoció a San Juan de la Cruz en Medina del Campo contando ella 52 años y él, 24. Le convenció para unirse a la reforma, olvidando sus planes de retirarse a la cartuja de El Paular.
Muere sin haber publicado ninguna de sus obras, sin haber logrado fundar en Madrid (a pesar de su ilusión), sin haber separado la orden de descalzos de la de calzados y con dudas sobre si sus monasterios se podrían mantener con el espíritu que ella infundió.
Teresa escribió muy poco por iniciativa suya, muchas cartas, alguna poesía y anotaciones. Pero sus obras maestras son fruto de la obediencia a sus superiores, que veían el interés de que escribiera sus experiencias y enseñanzas. Y así comienza todos sus escritos mayores aceptando su encargo con obediencia, pero con notable esfuerzo por su parte.
La Inquisición vigiló muy de cerca sus escritos temiendo textos que incitaran a seguir el cisma iniciado en Europa, o se alejaran en algún punto de la recta doctrina.
Obras de Santa Teresa
Las obras más importantes de Santa Teresa son: El libro de la vida, Las Moradas o Castillo interior, Camino de perfección y el libro de Las fundaciones.
San Juan de la Cruz
San Juan de la Cruz (1542-1591) es un prototipo de escritor místico, de una persona que experimenta unas intensas vivencias religiosas y pretende comunicarlas a un círculo de compañeros con inquietudes similares, entre los que destacan varias figuras femeninas, como Santa Teresa de Jesús. En tal empeño creativo se ve abocado a asumir las corrientes espirituales, estéticas y literarias de su época -finales del Renacimiento- y a llevar al extremo los recursos del lenguaje poético, especialmente en lo relativo al uso de los símbolos. Sus poemas han influido en los principales poetas españoles de todos los tiempos.
Obras
Entre las obras más importantes de San Juan de la Cruz, podemos citar las siguientes:
Subida del monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva y Cántico espiritual, conjunto de poemas entre el alma y Dios.
Información
- Descripción
- Apunte sobre ast, creado por Victoria RAMIS NADAL el 14/02/2021.
- Creado por
- Victoria RAMIS NADAL
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