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Jose Rosas Español 1 página

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La comunicación oral PeriodismoLa comunicación es un acto de relación. LA COMUNICACIÓN ORAL Vamos a conocer cómo se genera el fenómeno de la comunicación. De esa forma desarrollaremos un criterio personal que nos ayudará a gestionar e interpretar la comunicación. Nos ayudará en definitiva a comunicar mejor. 2.1. Principios de la comunicación, y de la comunicación oral. Los principios son verdades generales. Nosotros vamos a contemplar siete principios generales de la comunicación y más tarde estudiaremos una serie de principios más ajustados a la realidad de la comunicación oral. 2.1.1. Principios de la comunicación a. La comunicación tiene un propósito. Cuando las personas se comunican con los demás tienen un propósito para hacerlo. El propósito de una comunicación determinada puede ser serio o trivial, pero una forma de evaluar el éxito de la comunicación es preguntarse si ha logrado su objetivo. b. La comunicación es continua: Debido a que la comunicación es tanto verbal como no verbal, siempre enviamos mensajes conductuales a partir de los cuales los demás sacarán alguna deducción o significado. Aun el silencio, o su ausencia, son comportamientos de comunicación si otra persona deduce algún significado a partir de ellos. c. Los mensajes de la comunicación varían en un código consciente. Muchos de nuestros mensajes son expresiones espontáneas, dichas sin mucha reflexión consciente; el quemazo de un dedo “- Auuuu”, la sonrisa que nos produce una buena noticia, etc. En otras ocasiones nuestros mensajes son escriturados, frases que aprendimos de nuestros encuentros pasados y que juzgamos apropiadas para la situación actual. Por último, nuestros mensajes puede construirse para cumplir con los requisitos de una situación particular. Los mensajes construidos son aquellos que codificamos después de una seria reflexión. d. La comunicación es de relación. En cualquier escenario de comunicación, aparte de compartir un mensaje de contenido, nuestros mensajes reflejan dos aspectos importantes de nuestras relaciones: la proximidad y el control (dominio /sumisión)  Proximidad. Es el grado de simpatía o atracción en la relación. Una palmada o darse las manos puede considerarse como signos de afecto.  Control. Es el grado en el que una persona es considerada como la más dominante o poderosa. Por medio de las palabras y el tono de la voz podemos dar una apariencia de seguridad a nuestro interlocutor: “-Yo me encargo de alquilar la furgoneta.” e. La comunicación está influida por la cultura. La manera en que los mensaje son formados e interpretados depende de los antecedentes culturales de los participantes. La diversidad cultural o nivel de variaciones entre la gente, afecta a todos los aspectos de la comunicación. Aunque todos nosotros hablemos español, nuestras diferencias culturales influirán en los significados que compartimos. 2.1.2. Principios de la comunicación oral Los principios generales que acabamos de ver ofrecen una mirada global del fenómeno de la comunicación. Para adentrarnos en la comunicación oral tenemos que dar un paso más y establecer algunas ideas paradigmáticas que nos orientarán a la hora de afrontar esta actividad con éxito. 1. Selección del tema. Es uno de los puntos esenciales de cualquier orador: aunque en ocasiones nos vienen impuestos los contenidos de la exposición, cuando debemos elegir un tema de discurso, debemos adecuarlo a los intereses, las necesidades y la propia curiosidad del público. Para acertar con este proceso de selección hay tres factores fundamentales: hablar de lo que se conoce o de lo que se ha preparado bien, sentir un vivo deseo de comunicar y fundamentar nuestras reflexiones en nuestra propia experiencia, es decir, valorar nuestros propios pensamientos y trasladarlos a la audiencia. 2. Limitar los contenidos. Es necesario ajustarse al tema específico. Una vez que hemos decidido a qué nos vamos a enfrentar, debemos centrarnos en esa cuestión. No es recomendable que nos dejemos llevar por argumentos superficiales, o de diferentes temáticas, que, como mucho, provocarán la desorientación del público. Debemos ajustarnos a los contenidos. 3. Ajustarse al tiempo de exposición. Hay un tiempo de exposición pactado. Un orador debe asumir que el tiempo de su público no le pertenece y que debe respetarlo totalmente. Muchos discursos han sido un fracaso por parecer demasiado cortos o ser excesivamente largos. 4. Marcar nuestros objetivos. Un comunicador debe tener en mente, en todo momento, el objetivo general que se ha marcado previamente. Puede ser qué su objetivo sea convencer al público de las bondades de un producto, o informar sobre un servicio, o persuadirles sobre la necesidad de hacer o no hacer algo; o simplemente el orador tan sólo desea entretener a las personas que le escuchan… Sea lo que sea, siempre debemos tener claros los objetivos de nuestra comunicación para asegurarnos de que los hemos cumplido y para no separarnos un ápice del camino trazado de antemano. 5. Conocer el auditorio. Aunque suene extraño, el comunicador debe saber a qué público se enfrenta, qué interés demuestra, qué nivel cultural posee, cuál es su nivel profesional. En el proceso de conocimiento del auditorio, debemos captar las circunstancias particulares que les afectan, sus necesidades, sus problemas, sus aspiraciones, sus deseos. Para comunicarse es imprescindible tener un objetivo. No es posible hablar por hablar.Debemos hacernos comprender por la audiencia. Es importante mantener una relación de empatía con el público y que encontremos los puntos que conecten el interés de nuestros interlocutores con los contenidos de la exposición. 6. Adaptar el lenguaje de exposición. Nos esforzaremos por hacernos comprender por la audiencia. No debemos huir de los tecnicismos, debemos explicarlos. 7. Ofrecer nuestros conocimientos. Tenemos que acrecentar los conocimientos de nuestro público, enseñar. Demos a conocer nuestras reflexiones, nuestra sabiduría, nuestras experiencias personales. 8. Recopilar los materiales necesarios para el discurso. Es muy importante partir de la idea de que son las ideas el pilar sobre el que descansa el mensaje comunicativo. Las ideas parten de nosotros mismos, aunque la comunicación oral ha evolucionado y para comunicar con facilidad esas ideas es muy posible que precisemos de materiales que apoyen la intelección del mensaje. Elementos que potencien la fuerza de la puesta en escena y que ayuden al público a visualizar el objetivo central. 9. Apoyarse en la documentación, sin depender enteramente de ella. La documentación debe ser otro complemento de nuestra comunicación. Según nuestra experiencia, decidiremos si confiar más en nuestra preparación personal o en la documentación. A pesar de todo aunque la experiencia sea dilatada, nunca estará de más que preparemos unos apoyos documentales para desarrollar nuestros contenidos en público. 10. Establecer un esquema. Esos apoyos documentales pueden traducirse en la elaboración de un esquema. Pondremos orden a nuestra intervención. No es conveniente escribir totalmente una charla. Tampoco aprenderla de memoria. Es imprescindible expresar las ideas de forma estructurada, para ello, debemos hacer un esquema previo donde señalemos los puntos más importantes que debemos abordar. Antes de realizar cualquier exposición, deberíamos formularnos las siguientes preguntas:  Presentación: ¿Cómo debo hacerlo y de qué forma? ¿Cómo debo iniciar la exposición?  Asunto: ¿Conozco el tema o tengo lagunas? ¿Qué deseo transmitir? ¿Cómo pretendo transmitirlo? ¿Cuál es el orden más correcto para que el interlocutor no pierda el hilo? ¿Cuáles son las preguntas que me pueden formular? ¿Cómo realizaré el feedback? ¿Cuánto tiempo máximo debería durar la exposición para no perder la atención del interlocutor?  Cierre: ¿Cómo debo resumir lo expuesto? ¿Qué ideas me interesa más destacar en el cierre y como las destacaré? ¿Cómo debo de formular la despedida? 11. Unificar los contenidos. El discurso debe adoptar siempre una forma unitaria. Si hemos comentado en el principio número dos que un comunicador debe limitarse a los objetivos y ajustarse al tema específico, parece lógico que insistamos en la necesidad de unificar los Es importante que despertemos el interés de nuestro interlocutor para fijar el mensaje.En su comunicación podemos observar que transmitían fuerza. contenidos. Para ello seleccionaremos diferentes nexos de unión entre las partes discursivas, las continuidades, de tal forma que siempre esté presente el objetivo general. 12. Arrancar con fuerza. Para captar la atención del auditorio es preciso dar comienzo a nuestra comunicación oral con elementos que apelen a su curiosidad. Puede ser una pregunta retórica, o una imagen impactante, o una frase famosa, o un elemento teatral, o el mismísimo silencio. Pero debe despertar el interés y ser consecuente, es decir, que tenga una razón de ser unida al objetivo que perseguimos con nuestra intervención. 13. Terminar con fuerza. Prepararemos siempre el final de nuestra intervención. Los discursos, unidades comunicativas, están construidos sobre bases simples pero robustas: un discurso tiene tres partes, pues bien, si hemos dicho que la primera parte, la introducción del discurso, debe llamar el interés del público, el final de ese discurso debe fortalecer la memoria de las personas que nos escuchan. Estrategias hay muchas: podemos retomar la idea de comienzo, cerrar una frase abierta, responder una pregunta que dejamos en el aire, hacer un resumen del contenido para fijar el objetivo final, etc.No llegaba a todas las personas pero no por ello dejaba de ser un buen comunicador. 2.2. Aprender a hablar en público. Decálogo del buen comunicador. Podríamos destacar mil ideas de mejora de la comunicación para que las tuviera en cuenta cualquier orador, pero hemos preferido utilizar el formato que nos ofrece el decálogo para ganar en concreción y en simplicidad, y de esa manera favorecer su comprensión. Decálogo del buen comunicador: 1. Tenemos que entender que la comunicación es una competencia imprescindible en cualquier faceta, profesional o no, de nuestras vidas. Todo es comunicación. 2. Debemos asumir que en la actualidad la comunicación se encuentra en todos los órdenes de nuestras vidas. Necesitamos las herramientas de la comunicación para transmitir nuestras iniciativas a los públicos interiores y exteriores de la empresa; a cualquier tipo de público. 3. El buen comunicador debe conocer en profundidad la materia que desea compartir con el público; esto refuerza y mejora la confianza del receptor y logra una buena imagen. Ejemplo: Los clientes saben qué vendedores conocen el producto o el servicio y cuáles no. Un vendedor con escasa formación no tendrá argumentos que favorezcan la compra y será muy probable no venda o tenga serias dificultades. 4 Hablar no es sinónimo de comunicar, de hecho, cuánto más hablemos más posibilidades tenemos de cometer errores. La idea es hablar lo necesario para transmitir el mensaje de una forma correcta. 5. Tener claro el objetivo de comunicación. Es mejor insistir en dos o tres ideas con fuerza que intentar comunicar ocho o diez. La capacidad del ser humano es limitada y, por tanto, conviene reiterar pocos mensajes clave que ofrecer muchos y difusos. Ejemplo: El contacto profesional con el periodista hay que prepararlo previamente. El directivo debe dedicarle un cuarto de hora o media hora, al menos, para escribir en una hoja sus dos o tres mensajes esenciales dando respuesta hipotética a las preguntas siempre surgirán en una conversación periodística. 6. Ser naturales. Las personas naturales son más cercanas, influyen más porque son más creíbles. No podemos mostrar ni mantener una idea diferente a como somos habitualmente. Además con el paso del tiempo sería imposible mantener inalterable el mismo rol, el mismo personaje. Nunca dejemos de ser naturales, así seremos más cercanos y comunicaremos efectivamente.7. Un buen comunicador suele apoyar sus exposiciones con documentos (informes, reportes, tesis, gráficos, etc.) para tratar de reforzar aquello que se desea transmitir. 8. Es necesario añadir elementos de retroalimentación o feedback en nuestro discurso; así facilitaremos las intervenciones del público, favoreceremos el intercambio de información entre el emisor y el receptor y, en definitiva, sabremos si la información transmitida ha sido comprendida por nuestro interlocutor. Cuando existe feedback, nuestro interlocutor interactúa en el proceso comunicativo y, por lo tanto, se involucra en la conversación. Por eso es importante ejercer una escucha activa cuando éste exprese algo significativo; mostrar nuestro interés por su intervención. 9. Es necesario que cualquier proceso comunicativo se desarrolle en un tiempo no demasiado largo, de lo contrario, se convertirá en un mal aliado ya que el receptor termina por aburrirse o cansarse y no prestando atención a aquello que tratamos de comunicar. 10. Si queremos comunicar debemos convencer, por ello, es necesario que además de cuidar todos los elementos anteriormente citados prestemos especial atención a la comunicación no verbal: gestos, contacto visual, ademanes, etc. 2.3. La escucha activa. Cómo mejorar nuestra capacidad para escuchar. Escuchar es el proceso de recibir, asignar significado y responder a mensajes hablados y no verbales. Dentro de esta definición se incluyen los procesos de atender, comprender, evaluar, recordar y responder. 2.3.1. Atender. Es el proceso perceptivo de seleccionar y centrar nuestra atención en algunos estímulos específicos de los innumerables que llegan a nuestros sentidos. Para ser buenos oyentes debemos entrenarnos para prestar atención de manera consciente en cualquier información, no sólo en la que satisface nuestro interés. Técnicas para enfocar mejor nuestra atención: 1. Prepárate de forma física y mental para escuchar: Los buenos oyentes adoptan una postura física para escuchar: se enderezan en sus asientos, se inclinan hacia su interlocutor, detienen movimientos físicos superfluos y observan de manera directa a su interlocutor. Además bloquean los pensamientos que puedan desconcentrarlos. 2. Permite que el cambio de orador a oyente sea completo. No es tan fácil porque con frecuencia en lugar de escuchar ensayamos lo que vamos a decir en cuanto tengamos oportunidad. 3. Escucha con atención a la persona antes de reaccionar. Con frecuencia dejamos de escuchar antes de que nuestro La escucha activa es mucho más que una técnica de comunicación; es un gesto solidario que denota interés por el otrointerlocutor haya dejado de hablar, porque creemos saber lo que va a decir o porque rechazamos las ideas que defiende, las palabras que utiliza o sus modismos verbales. 2.3.2. Comprender. Puede que no entendamos ciertos tecnicismos, pero lo habitual es que nuestros malos entendidos se deban a que mostramos una audición pasiva. La audición activa requiere que utilicemos la empatía, las interrogaciones y la paráfrasis para entender tanto el contenido del mensaje como la intención del orador. 1. Empatía. Es identificarse de manera intelectual o experimentar de forma indirecta los sentimientos o actitudes de otro. Es dejar que las personas sepan que han sido comprendidas desde su propio marco de referencia y podemos ver el mundo de la misma forma que ellas. Los tres acercamientos que la gente utiliza en el proceso de establecer empatía son:  La sensibilidad empática, cuando se experimenta una respuesta emocional paralela. Es decir, podemos interiorizar un sentimiento muy similar al que siente la persona que vive un hecho real (Por ejemplo, la pérdida de un ser querido.)  La toma de perspectiva, es decir, imaginarse a uno mismo en la posición de la otra persona.  La sensibilidad compasiva. Sentir interés, compasión o tristeza por otra persona, debido a la situación por la que está pasando. 2. Preguntar. Las personas que saben escuchar activamente están dispuestas a preguntar con el fin de obtener la información que necesitan comprender más claramente. Para preguntar correctamente, conseguir toda la información que precisamos y no provocar recelos o reacciones indeseadas en nuestro interlocutor debemos tener en cuenta:  Debemos reconocer la clase de información que necesitamos para aumentar nuestra compresión, para satisfacer nuestras necesidades informativas. Para obtener más detalles, para aclarar el sentido de las palabras, o para aclarar los sentimientos.  Formularemos las preguntas como si fuesen frases completas. Las preguntas de una o dos palabras pueden considerarse bruscas por nuestro interlocutor, que puede sentir que lo estamos desafiando, en vez de demostrarle que le hemos escuchado.  Analizaremos nuestras señales no verbales para que en realidad puedan transmitir interés y preocupación. Haremos las preguntas con un tono de voz sincero; la forma en que empleamos el tono de nuestra voz puede ser más significativa que las propias palabras.  Colocaremos la carga de ignorancia sobre nosotros con el fin de minimizar las reacciones de defensa de la La empatía nos ayuda a identificarnos con los demás. De esa forma la comunicación es más cercana.Escuchar el mensaje con atención: la escucha activa. otra persona, sobre todo cuando está sometida a presión. 3. Parafrasear. Además de preguntar, lo oyentes activos también elaboran paráfrasis, o sea, poner en otras palabras, las ideas o sentimientos que han percibido en el mensaje. Por ejemplo, si en una reunión para ver la nota de un examen, Carlos le dice a su profesora: “-No ha ido nada bien. Tenía muchas cosas en la cabeza y no me he centrado. Para el próximo examen estudiaré más.” La profesora puede parafrasearle de la siguiente manera: “-Te entiendo, estás diciendo que para el siguiente examen vas a hacer un resumen delos capítulos y revisar tus apuntes después de cada clase.” La paráfrasis puede centrar su atención en los contenidos del mensaje, en los sentimientos, o en ambos. Al parafrasear le damos la oportunidad al orador de verificar nuestra comprensión. Para que la paráfrasis sea eficaz debemos escuchar el mensaje con atención, descubrir qué imágenes y sentimientos experimentamos con el mensaje, determinar lo que el mensaje significa para nosotros y crear un mensaje que transmita esas imágenes o sentimientos. 4. Recordar. Tener la capacidad de retener la información y utilizarla cuando sea necesario. 5. Analizar con sentido crítico. Es analizar de manera crítica lo que se ha dicho, lo que hemos oído. Una habilidad importante en el análisis crítico es saber separar las declaraciones objetivas de las declaraciones basadas en la inferencia. Las declaraciones objetivas son aquellas cuya precisión puede verificarse o comprobarse: “Estás leyendo un libro”. Por su parte, las declaraciones inferidas o inferencias son declaraciones subjetivas, basadas en hechos u observaciones: “Estás disfrutando mucho de la lectura del libro.”Actividad 1 Utiliza la teoría de los principios de la comunicación oral para encontrar en internet una persona, un orador, que los haya llevado a cabo en un discurso o exposición. Solución Discurso de Steve Jobs en Standford: https://www.youtube.com/watch?v=6zlHAiddNUYActividad 2 Lee atentamente el decálogo del comunicador y elige cinco elementos que no podrían faltar nunca en un comunicador altamente efectivo. Solución 1. Conocimiento profundo de la materia objeto del discurso. 2. Hablar lo necesario para transmitir el mensaje de forma correcta: comunicar pocas ideas en poco tiempo, pero importantes. 3. Tener siempre claro el objetivo de la comunicación. 4. Desarrollar la comunicación con naturalidad. Nos hace ser más creíbles y cercanos con nuestros interlocutores. 5. Prestar mucha atención a la comunicación no verbalVídeo: Sobre la escucha activa, en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=Slos6Y0cPhw

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Apunte sobre Sin título, creado por Jose Rosas el 13/11/2014.
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