Apuntes
LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1808-1833)
Contenido del apunte (1)
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Esta etapa se circunscribe a los reinados de Carlos IV y Fernando VII y es una etapa
especialmente trascendental y convulsa en la Historia de España.
En el primer reinado se producen los intentos de impedir la penetración de las ideas
revolucionarias francesas en la Península, así como un posterior acercamiento a
Francia por parte de Godoy, primer ministro de Carlos IV. Fruto de ese acercamiento
es la derrota de Trafalgar frente a los ingleses y la caída del propio Godoy y de
Carlos IV tras un motín popular. Entre tanto, las fuerzas francesas entran en España
con la intención de invadir Portugal, pero ocupando de hecho España. Tanto Carlos
IV como su hijo Fernando se someten al arbitrio de Napoleón en la lucha que les
enfrentaba por la corona, Napoleón les arrebata el trono y se lo entrega a su
hermano José (llamado José I).
Ante esta situación el pueblo inicia una lucha contra el invasor que durará cinco
años, conocida con el nombre de Guerra de la Independencia.
Mientras, en Cádiz, ciudad sitiada y protegida por la flota inglesa, se reúnen las
cortes del reino y elaboran la Constitución de 1812, que acababa con el Antiguo
Régimen en España y proclamaba la monarquía parlamentaria.
Tras la derrota de Napoleón llega a España Fernando VII y anula todos los decretos
de las Cortes, gobernando de manera despótica siguiendo el más puro
absolutismo. Salvo un periodo de tres años, el Antiguo Régimen restaurado estará
vigente hasta su muerte en 1833. Es en esta época cuando se produce la
independencia de las colonias americanas, convirtiéndose España en una potencia
de segundo orden. Por último, la muerte Fernando VII sin heredero varón y con su
hija Isabel de sólo tres años de edad, abrió la puerta a una guerra civil (Guerras
Carlistas) entre los partidarios de su hija y los que no la reconocían como reina, que
se agruparon en torno a Carlos María Isidro, hermano de Fernando.
A.- LA CRISIS DE 1808: LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA. 1. Situación interna del reino: Crisis
a. Crisis económica
Malas cosechas, hundimiento del comercio con América; problemas
relacionados con la propiedad de la tierra carestías y, fruto de ello, un riesgo de
bancarrota para las finanzas reales. Se intentó solucionar con una subida de
impuestos –lo que motivó que aumentara el descontento contra Godoy- y con la
venta, por primera vez, de tierras del clero (primer intento desamortizador),
aquellas de los jesuitas expulsados en 1767 y las que la Iglesia destinaba a la
beneficencia.
b. Crisis política debido a la política exterior:
La Revolución Francesa de 1789 obligó España a replantearse su política
tradicional de alianzas con Francia (Pactos de Familia).
Su postura pasó por tres fases: neutralidad (1789-1792); guerra contra Francia
(1793 -1795) y de alianza con Francia, contra Inglaterra (1796-1808).
1.- Neutralidad (1789-1792): temor a las ideas revolucionarias (en Francia entre
estos años se acaba con el poder absoluto del rey al que se guillotina más tarde).
El marqués de Floridablanca (primer ministro) llega a cerrar las fronteras con
Francia, a impedir que los estudiantes salieran a estudiar fuera y a establecer una
censura sobre los libros. Se prohibió incluso la enseñanza del francés para que no
se extendieran libros y escritos procedentes de ese país. Floridablanca fue
sustituido por Aranda y después por Manuel Godoy (dirige la política desde 1792
a 1808).
2.- Guerra contra Francia (1793-1795): Godoy se alió con Gran Bretaña cuando,
en 1793, los revolucionarios franceses guillotinaron a Luis XVI. Guerra de la
Convención, por ser la Convención el principal órgano de gobierno de la Francia
revolucionaria en esos momentos. Los franceses toman Gerona, Guipúzcoa,
Vizcaya, Álava y Navarra, volviéndose apurada la situación para los españoles y
obligándoles a firmar en julio de 1795 la Paz de Basilea, por ella España perdió la
parte Oriental de la isla de La Española (actual República Dominicana).
3.- Alianza con Francia y contra Inglaterra (1796-1808): En 1796, por el Pacto de
San Ildefonso, Godoy dio un giro a la política exterior española y optó por la
alianza con Francia. En 1799 Napoleón tiene el poder y en su política de
expansión continental está la guerra comercial (Bloqueo Continental) contra
Inglaterra. Sin embargo hubo duras derrotas navales: en 1797 las flotas española
y francesa fueron derrotadas en la batalla del Cabo de San Vicente, era sólo un
aperitivo de lo que iba a suceder ocho años después en Trafalgar (1805).
En 1801 se produce la Guerra de las Naranjas, una guerra entre España y
Portugal debido a la ambición de Godoy. Napoleón apoya a España frente a
Portugal, tradicional aliado de Inglaterra. Francia pretende que Portugal cierre sus
puertos al comercio inglés.
En 1805 se produce una derrota aplastante de las escuadras francesa y
española frente a los ingleses en Trafalgar. Allí se hundió una flota poderosa y
moderna que había sido armada con gran sacrificio a mediados de siglo.
Consecuencias: España se quedaría sin flota, y las colonias españolas de América se
quedarían incomunicadas.
En 1807 Godoy firma con Napoleón el Tratado de Fontainebleau para
repartirse Portugal: una parte sería para Francia, otra para España y una tercera
sería un principado personal para Godoy; lógicamente para llegar las tropas
francesas a Portugal tenían que pasar por España. Con esta excusa atravesarían la
Península y tomarían las principales ciudades del país.
c.- Crisis política debido a la política interior (actuación de Godoy)
Las dificultades exteriores e interiores llevaron a un enfrentamiento con
Godoy, valido del monarca. El descontento se reflejaba en todas las capas sociales:
Los sectores privilegiados (nobleza e Iglesia) que se oponen a su política de
fortalecimiento del poder real, y las medidas fiscales que les hacían pagar
impuestos. Los intelectuales, porque estaban difundiendo el ideario de la Francia
Revolucionaria. El pueblo por la crisis de subsistencias que se padecía, lo que
provocó motines populares a la vez que se producían conflictos agrarios contra los
derechos señoriales.
Esto llevó a una serie de intrigas cortesanas en muchos casos a instancia del
príncipe de Asturias (Fernando VII y su camarilla)
En 1807 (sept-octubre) se produce La Conjura de El Escorial. Intento de
En 1808 (marzo) el Motín de Aranjuez. Un grupo de nobles, a cuya cabeza
Abdicaciones de Bayona (5 y 6 de mayo de 1808) Fernando VII, después de
tomar el poder por parte de Fernando VII.
está el príncipe de Asturias, instiga al pueblo para la revuelta.
Consecuencias: Godoy cae y Carlos IV abdica en su hijo.
los intentos frustrados de entrevistarse con Napoleón en Burgos y Vitoria
llega a Bayona donde también estará su padre que se retracta de la
renuncia y busca la protección de Napoleón ante lo que quiere hacer su
hijo. Allí, Napoleón obliga a Carlos IV a renunciar a la corona en su favor y a
Fernando VII a renunciar a sus derechos. El 2 de Mayo se produjo un
levantamiento sangriento en Madrid que sería violentamente reprimido al
día siguiente.
Esto le permite a Napoleón entregar la corona de España a su hermano José I
(10 de mayo de 1808). Este era rey de Nápoles.
2. La Guerra de la Independencia
Se produce un vacío de poder en el país mientras están las tropas francesas.
Dilema para el pueblo (acatar la legalidad que representa la Junta de Gobierno
dejada por Fernando VII o enfrentarse al invasor). El pueblo abrazó la causa de
Fernando VII, a quien llamó el Deseado, y el vacío de poder fue cubierto por
instancias inferiores. El alcalde de Móstoles, Andrés Torrejón, ante la pasividad o
colaboración con el invasor que se observaba en la Junta de Gobierno y en las elites
de la nación, declaró la guerra a Francia.
El 2 de mayo de 1808 se produjo en Madrid el primer levantamiento contra
Napoleón. La insurrección tuvo un carácter eminentemente popular, con el apoyo
de algunos sectores del ejército, los capitanes Daoiz y Velarde entre ellos. Las
fuerzas de Murat sofocaron rápidamente el alzamiento y fusilaron a todos los
combatientes que pudieron ser capturados.
La noticia de las abdicaciones de Bayona contribuyó a la extensión del
movimiento por toda España, aunque la generalización del alzamiento no alterase
la posición de las autoridades legales que, o bien siguieron colaborando con las
fuerzas francesas o, en el mejor de los casos, permanecieron impasibles ante la
actuación de las tropas contra el pueblo sublevado. La Junta de Gobierno y el
Consejo de Castilla acataron las órdenes que provenían de Francia y recibieron al
nuevo rey José I Bonaparte. Las juntas ciudadanas, las juntas provinciales y la
creación de la Junta Central tras la batalla de Bailén, representaban en sí mismas la
ruptura con la situación existente antes del 2 de mayo, al mismo tiempo que
expresaban de hecho la realidad de la soberanía popular.
Fases de la Guerra y hechos más relevantes:
a) La primera fase (junio-noviembre de 1808).
Es una etapa de éxitos iniciales españoles que tiene lugar entre los meses de
junio y noviembre del año 1808, tras el fracaso del levantamiento de Madrid. En
este período los soldados franceses se emplearon en sofocar los alzamientos
urbanos, que se habían extendido por las ciudades más importantes del país. En el
mes de junio tuvo lugar el primer sitio de Zaragoza, cuya posesión era fundamental
para controlar la importante vía de comunicación del valle del Ebro. El hecho más
destacado de esta primera fase de la guerra fue, no obstante, la batalla de Bailén,
donde un ejército francés dirigido por el general Dupont fue derrotado el 19 de julio
por un ejército español improvisado por algunas Juntas provinciales de Andalucía, y
de manera destacada por la de Sevilla, comandado por el general Castaños. La
derrota de Bailén tuvo una doble repercusión: estratégica y propagandística. Por
primera vez era derrotado un ejército napoleónico en campo abierto, haciéndole
19.000 prisioneros, gran parte de los cuales -en torno a 14.000- fueron confinados
en la isla de Cabrera, donde perecieron de hambre y de sed.
b) La segunda fase: el apogeo francés (Noviembre de 1808-primavera de 1812).
La segunda fase, de excepcional importancia dentro de la estrategia global de
Napoleón, viene determinada por la reacción francesa ante la derrota de Bailén y
por las consecuencias que de ella se derivaron.
A tal efecto, el Emperador organizó la Grande Armée, un poderoso ejército de
250.000 soldados bien entrenados y dirigidos por el propio Napoleón. El día 10 de
noviembre cayó la ciudad Burgos, que fue sometida a un terrible saqueo, seguido de
la derrota del ejército de Blake en Espinosa de los Monteros, y del vencedor de
Bailén, Castaños, en Tudela. El hecho de armas más importante fue, no obstante, la
toma de Madrid, tras arrollar la caballería polaca la tenaz resistencia ofrecida por
los españoles en el puerto de Somosierra. Sólo Cádiz quedó libre de la ocupación,
de lo que se derivaron unas consecuencias trascendentales para la historia de
España: la elaboración de la primera constitución española.
Lo más decisivo en esta fase de la guerra fueron las innovaciones estratégicas
introducidas por los españoles, la guerra de desgaste, cuya práctica operativa se
traducía en la guerra de guerrillas, expresión máxima de la guerra popular -el pueblo
en armas- y auténtica pesadilla del ejército francés.
El papel de las guerrillas. Las guerrillas representan un elemento nuevo en
las guerras contemporáneas, porque nueva era también la manera de hacer la
guerra, a partir del siglo XIX, frente a las naciones más poderosas. A partir de la
Revolución Francesa, los protagonistas de los enfrentamientos eran los grandes
ejércitos nacionales y no los pequeños ejércitos mercenarios del Antiguo Régimen.
La guerra total, que alcanzará su máxima expresión en la Segunda Guerra Mundial,
ya manifestaba a principios del siglo XIX muchas de las características que la harían
particularmente inhumana y devastadora. Ante la potencia de los grandes ejércitos
nacionales, la guerra de guerrillas era la mejor manera de oponerles alguna acción
con garantías de éxito. Era, sin ninguna duda, un procedimiento penoso, pero barato
y eficaz a la hora de enfrentarse a un gran ejército, invencible si se utilizaban contra
él las tácticas convencionales. De la crueldad de la Guerra de la Independencia
hablan sobradamente la serie de grabados de Goya denominada los Desastres de la
guerra.
El principio acción-represión-acción induce aquí un proceso realimentado que
contribuye a la expansión de las simpatías hacia el movimiento guerrillero y al
incremento de sus efectivos. La guerra de guerrillas representa, no obstante, un
inconveniente para ambas partes, y es que ninguna puede derrotar a la otra,
excepto en un caso: que la guerrilla, tras debilitar o inmovilizar a un ejército muy
superior, cuente con la ayuda de otro ejército convencional que rompa a su favor el
impasse estratégico. Y éste fue exactamente el papel desempeñado por el ejército
expedicionario británico del general Wellington.
c) La tercera y la última fase de la guerra (primavera de 1812-agosto de 1813).
La tercera y última fase de la guerra se inició en la primavera de 1812, cuando
Napoleón se vio obligado a retirar de España una parte muy importante de sus
tropas para engrosar la Grande Armée que se preparaba para la invasión de Rusia.
Los ejércitos anglo-españoles aprovecharon esta circunstancia para intensificar su
ofensiva, que culminó con la victoria de los Arapiles (Salamanca) el 22 de julio de
1812. Este triunfo militar fue el que marcó el principio del fin del poderío francés en
la Península.
El desastre de la Grande Armée en Rusia, donde perecieron de frío la mayor
parte de los soldados franceses, decidió también la suerte de Napoleón en la
península Ibérica. Las tropas francesas, que temían quedar encerradas en España,
iniciaron el repliegue hacia el norte, que ya venía precedido por el del mariscal Soult
al levantar el cerco de Cádiz y retirarse de Andalucía. En su repliegue hacia Francia
las tropas francesas llegaron a las cercanías de Vitoria, donde sufrieron otra gran
derrota. Con las batallas de Irún y San Marcial (31 de agosto de 1813) se completó
el acoso y la derrota del ejército francés, iniciándose a partir de ahí su persecución a
través de tierras francesas, llegando las tropas españolas hasta la ciudad de Bayona.
La guerra peninsular había terminado.
El 11 de diciembre de 1813, asediado en su propio territorio, Napoleón
firmaba el Tratado de Valençay, por el que restituía la Corona de España a
Fernando VII.
B) LOS COMIENZOS DE LA REVOLUCIÓN LIBERAL. LAS CORTES DE CÁDIZ Y LA CONSTITUCIÓN DE 1812. Durante la guerra de la Independencia, en la España no ocupada por el
ejército francés no sólo se resistió y combatió al invasor en el terreno militar; al
mismo tiempo se pretendió, al menos por parte de un activo sector social, sentar las
bases jurídicas necesarias para la modernización del país. De esta forma, cuando el
rey, una vez acabada la guerra, volviera a España, sólo tenía que aplicar las nuevas
leyes elaboradas por quienes habían luchado por su entorno. Este se puede
considerar el primer intento de revolución liberal burguesa.
El proceso de convocatoria de Cortes lo había iniciado ya la Junta Suprema
Central, que pretendía llevarla a cabo por el procedimiento tradicional del Antiguo
Régimen; es decir por brazos o estamentos (nobleza, clero y representantes de las
ciudades).
En 1810 la Junta Central traspasó sus poderes a un Consejo de Regencia
(formado por 5 miembros), que se estableció en Cádiz, la zona más segura de la
Península tras el avance del ejército napoleónico. Este Consejo de Regencia sería, en
sustitución del rey, el encargado de convocar las Cortes. Los liberales consiguieron
que la convocatoria no se realizar por estamentos, como el Antiguo Régimen, sino
como asamblea única, en la que a cada diputado le correspondía un voto, cuyo
valor era igual que el de cualquier otro diputado, sin distinción del estamento al que
perteneciera.
La composición de las Cortes. La elección de los diputados de cada
provincia se realizó mediante el voto de los varones mayores de 25 años; entre los
diputados elegidos predominaban, además de eclesiásticos (casi un tercio),
abogados, funcionarios, militares e intelectuales. Dos hechos, sin embargo, llaman
la atención en cuanto a la composición de estas Cortes: en primer lugar, que no
había ni un solo representante de las clases populares, aunque los campesinos
estaban desempeñando un papel importante en la lucha contra el francés; en
segundo lugar, que los representantes de los territorios americanos fueron
designados entre los originarios de dichos territorios que se encontraban en Cádiz
en ese momento, casi todos ellos miembros de una exaltada burguesía liberal.
En su Decreto de Constitución estas Cortes establecieron los principios
siguientes, que supusieron un planteamiento de inspiración liberal radicalmente
contrario a las concepciones del Antiguo Régimen, sin dejar por ello de proclamar a
Fernando VII como rey legítimo.
a. Declararon que en la Cortes residía la soberanía nacional.
b. Plantearon la división de poderes del Estado.
c. Asignaron a las Cortes el poder legislativo.
d. Fijaron como uno de los objetivos fundamentales la elaboración de una
Así pues las Cortes de Cádiz, al estar dominadas por el sector liberal,
representaron el primer episodio de la revolución liberal burguesa. (Se denomina
así al proceso que comenzó con la Revolución francesa y se extendió por toda
Europa a lo largo del siglo XIX, mediante el cual se pretendía acabar con las viejas
estructuras del Antiguo Régimen y reemplazarlas por un nuevo modelo de
sociedad).
Su objetivo era crear un nuevo modelo de sociedad, levantado sobre tres
bases principalmente:
Libertad económica que exigía la abolición del régimen feudal y la
constitución.
liberalización de la propiedad y del trabajo.
Igualdad jurídica, que requería la abolición de los privilegios feudales de la
Sistema político parlamentario y constitucional, que reclamaba la
nobleza y el clero, y la consideración de toda la población como
ciudadanos iguales ante la ley.
abolición del poder absoluto del rey y la elaboración de una constitución
que definiera el nuevo modelo de Estado y el funcionamiento de las
instituciones.
El resultado de la labor legislativa de las Cortes de Cádiz fue la promulgación
de un conjunto de leyes y decretos, sobre todo de liberalización económica y social
frente a las trabas del sistema feudal; también se adoptaron otras como la libertad
de imprenta o la supresión de la Inquisición. Aunque su protagonismo mayor lo tuvo
en promulgar una Constitución que era genuinamente española, ya que no se
puede considerar como tal a la Constitución de Bayona de 1808 otorgada por José I.
Esta es más una Carta Otorgada, ya que no fue elaborada ni aprobada.
La Constitución de 1812.
En la historia del Derecho está considerada como uno de los mejores modelos
del primer constitucionalismo occidental, a la altura de la francesa de 1791 o la de
Estados Unidos de 1787.
a. Los debates más importantes en la redacción de la Constitución.
En necesario partir de la base de que tener una constitución significa que la
forma de gobierno ha cambiado, el rey ya no es un rey absoluto sino que gobierna
con un Parlamento más o menos elegido por el pueblo, por eso la monarquía se
conocerá como parlamentaria, hay separación de poderes... Y, un detalle
importante, el rey está preso en Francia y lógicamente no se le pide opinión, cuando
llegue no va a consentir que sus poderes sean recortados por una constitución.
Las ideas básicas de una constitución liberal han nacido con la Declaración de
Independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa. En ambos casos se
recogen las ideas de los ilustrados del XVIII (división de poderes, poder del
parlamento...). Supone una constitución del ascenso al poder de la burguesía.
La primera medida aprobada por las Cortes, el 24 de septiembre de 1810 es la
proclamación de la Soberanía Nacional, lo cual significa de hecho el final del Antiguo
Régimen, puesto que ello acaba con el poder real de origen divino. Con esta primera
sesión ya se perfilan los dos grupos que van a presidir todos los debates:
por un lado, los partidarios de la soberanía nacional: los liberales
por otro los que consideran que esta solo la puede ostentar el Rey
(soberanía real, el rey como soberano absoluto): los absolutistas o
serviles
En los debates existen dos posturas contrarias, la de los absolutistas que
consideran que las Cortes no tienen autoridad para variar las tradicionales leyes
del reino, y se niegan a reformar el Antiguo Régimen, y los Liberales que quieren
aprovechar las Cortes, para reformar el país acabando con el Antiguo Régimen.
Los debates son apasionados pero hay que decir que, en gran medida, la
victoria en las votaciones es de los liberales. Causas:
a) Forman la mayoría de la asamblea.
b) Los absolutistas en su mayor parte eclesiásticos, se encontraban dispuestos
a ciertas concesiones, sobre todo si al mismo tiempo permitían alguna
contrapartida de parte de los Liberales; respecto a la conservación de sus
privilegios Administrativos o Eclesiásticos.
c) La actitud incongruente de muchos diputados absolutistas, que no son
consecuentes con sus ideas, ello es debido en gran parte a su falta de
preparación.
d) La situación de Cádiz, que se encuentra cercada por los franceses, pero no
sufre penurias económicas por el apoyo de la flota británica, por lo tanto no
sufre los horrores de la guerra como el resto de la península; la población de
la ciudad se he duplicado con la llegada de refugiados, alcanzando los 100.000
habitantes; el ambiente es claramente liberal y a ello se suma que gran parte
de los debates son públicos, lo cual origina cierta influencia de los ciudadanos
en la marcha de los debates.
Otros asuntos importantes son:
- La Libertad de Prensa, que es aprobada por la Cortes, y fundamental para
garantizar el carácter liberal del nuevo orden.
- La abolición de los Señoríos Jurisdiccionales que suprimía las jurisdicciones
particulares y acababa con la servidumbre, es decir, con los restos de propiedad
feudal.
Pero uno de los debates fundamentales es el de la abolición del Tribunal de la
Inquisición. Este debate fue de los más acalorados por la defensa que de su
mantenimiento hacen los absolutistas, en el intento de mantener vivo uno de los
más firmes puntales del Antiguo Régimen. Los debates se centran en los métodos
llevados a cabo por los tribunales de la Inquisición, pero esto es solo la punta del
problema, puesto que los liberales pretenden con la desaparición de la Inquisición,
acabar con la policía del Antiguo Régimen; por fin el 22 de Febrero de 1812 quedó
abolida la Inquisición, puesto que en el articulo V del Capítulo I del texto
constitucional se recoge. "El tribunal de la Inquisición es incompatible con la
Constitución".
Como una clara idea de los absolutistas aparece el reconocimiento en la
Constitución de la Religión católica Apostólica Romana como la única verdadera,
que es y será perpetuamente la de la Nación Española y a la cual deben proteger las
leyes. En este punto se ve claramente un compromiso con los absolutistas, y un
rasgo que no se da en otras constituciones europeas.
Las Cortes de Cádiz abordaron en realidad cuestiones fundamentales de
reforma, necesarias para el desarrollo del país; pero la reacción o moderantismo del
texto (por presiones absolutistas) frustraron en buena parte aquella oportunidad.
b. Los principios políticos de la Constitución de 1812.
- Soberanía Nacional (artículo 3) este punto es uno de los más importantes,
puesto que significa el fin del poder Real de origen divino. Dicho de otra forma, se
deroga la monarquía absoluta tradicional y, por tanto, se acaba con el Antiguo
Régimen. El rey pierde muchos de sus poderes. En su lugar se instaura la monarquía
parlamentaria.
- División de Poderes.
El poder Legislativo recae en las Cortes (con cierta intervención del rey), las
cuales son la representación de la voluntad de la nación. Sus poderes son muy
amplios: elaboración de las leyes, decisiones respecto a la sucesión de la Corona,
aprobación de los tratados internacionales, fijación anual de las contribuciones y las
fuerzas del ejército, etc. (art. l3l.). Las Cortes se reúnen anualmente durante un
período fijado expresamente por la Constitución. Ante el temor de que el rey no las
convocara o las suspendiera se crea la Diputación permanente, integrada por siete
diputados elegidos; su fin es velar por la observancia de la Constitución mientras la
Cortes no están reunidas. Los votos de los diputados son individuales (en las cortes
tradicionales el voto era por estamento). El sistema electoral está fijado en la misma
Constitución. La residencia constituye la única condición para ser elector y candidato
unido al nivel de renta (voto censitario). Las Cortes son unicamerales.
Poder Ejecutivo: reside en el Rey, aunque se puede notar la desconfianza
ante el posible retorno del absolutismo. El rey posee la dirección del gobierno y la
administración (art. 170 y 171) e interviene en la elaboración de las leyes a través de
la iniciativa y la sanción, poseyendo veto suspensivo durante dos años. El rey
nombra a los ministros, pero estos son responsables ante las Cortes. El artículo 172
limita expresamente algunas decisiones del monarca ante la posibilidad que
intentara extender sus poderes. Queda totalmente regulada la sucesión al trono
para evitar lo ocurrido en Bayona. La Constitución regula la función de los ministros
denominados todavía Secretarios de Despacho (hoy se les llamaría ministros),
estableciendo la necesidad de refrendo para todas las decisiones del rey (art. 225).
Se establece también su responsabilidad penal. El Consejo de Estado es el principal
órgano consultivo del rey. Sus miembros son nombrados por el rey, a propuesta de
las Cortes.
Poder Judicial, es competencia exclusiva de los tribunales.
- Otros títulos de la Constitución contemplan la organización de la
administración provincial, la hacienda, el ejército (servicio militar obligatorio) y la
instrucción pública.
Con respecto a la Instrucción Pública respondía a la concepción ilustrada de
que sólo el desarrollo cultural podía garantizar la economía y la felicidad
pública, así como la fortaleza del Estado mismo. La Constitución recogía
taxativamente la responsabilidad de promover escuelas de primeras letras en
todos lo pueblos de la monarquía.
Desde el punto de vista fiscal, los tributos se pagarían por todos los
españoles sin distinción (igual que el servicio militar). Se había pretendido
esto mismo en tiempos de los monarcas ilustrados, pero no se había
conseguido por la obstinada oposición de la nobleza y el clero.
Existe también un artículo que considera iguales a los españoles de ambos
hemisferios (España y América), pero luego se deja casi sin valor por no
aceptarse como tales los descendientes de mezclas étnicas que hay en
América.
Tras muchas discusiones fue aprobada el 19 de Marzo de 1812.
La Constitución de 1812 está inspirada en el racionalismo francés y además
influyó en otros países como Portugal, Italia y los países hispanoamericanos que
obtendrán pronto su independencia. Nace, pues, como un símbolo, como un arma
en la lucha contra el invasor, y, sobre todo, como solución a los problemas de
España.
El hecho de que los que han aprobado la Constitución son una minoría ha
producido un divorcio entre el pueblo y los políticos y eso tendrá graves
consecuencias.
C) EL REINADO DE FERNANDO VII: ABSOLUTISMO Y LIBERALISMO (1814-1833). 1. La primera etapa: de 1814 a 1820.
Una vez acabada la guerra, las Cortes se trasladan a Madrid y exponen que,
para aceptar a Fernando VII como rey, éste debe jurar la Constitución. Fernando,
mitificado hasta la saciedad y denominado “el Deseado”, recuperó su trono entre
muestras de calor popular y de prestigio. Era el símbolo de los seis años de
resistencia y encarnaba grandes expectativas de cambio y mejoras tras una década
especialmente penosa. Pero Fernando VII buscó en primer lugar el acercamiento a
los círculos más reaccionarios del país y los viejos absolutistas, que sólo habían
tolerado la obra de Cádiz y se apresuraron a volver a la situación anterior a 1808.
Fernando VII llega a España y va a Zamora, a Zaragoza y de allí a Valencia. En esta
ciudad recibe el Manifiesto de los Persas, un escrito de sesenta y nueve diputados
instándole a que implante el Antiguo Régimen y, por tanto, la monarquía absoluta.
Fernando VII deroga la Constitución y da órdenes para restaurar el absolutismo.
Entrará en Madrid como rey absoluto.
En Europa los países que han vencido a Napoleón forman la Santa Alianza
(alianza militar para apoyar al absolutismo allí donde peligrase). Fernando VII cuenta
con ese apoyo e iniciará una cruenta persecución de liberales que serán reprimidos
y acabarán exiliándose en Inglaterra. De la misma forma, se reimplanta el Antiguo
Régimen, la Inquisición y se anula la libertad de prensa.
En esta etapa el país pasa por dificultades extremas. Se cede Florida a los
Estados Unidos, España ya no tenía fuerzas para oponerse a ese país y decide
vender ese territorio; jamás logró cobrar.
Desde el punto de vista financiero la Hacienda se encuentra prácticamente
en bancarrota, el retorno al Antiguo Régimen significa que la nobleza y el clero
dejan de pagar. Para empeorar la situación las colonias americanas inician su
proceso de emancipación. En una situación tan caótica aumenta el número de
descontentos. La única solución que encuentra el rey es pedir dinero prestado al
exterior, lo que aumentará todavía más el problema.
Frente al absolutismo comienza a desarrollarse una alianza formada por la
burguesía, las clases medias y populares con tradición liberal de las ciudades, y una
parte del campesinado despojado por los señores. A ello se suma una parte del
ejército, debido a que la oficialidad, que antes de la guerra estaba formada
exclusivamente por aristócratas, cambió su composición por exigencias de la lucha.
Dirigentes guerrilleros, hombres de origen campesino o de la burguesía urbana, en
muchos casos próximos a los liberales, alcanzaron altos cargos militares por
nombramiento de la Regencia o de la Cortes. Por ello se producen los llamados
pronunciamientos militares.
Los pronunciamientos para la reposición de la Constitución eran
sublevaciones militares con participación de destacamentos ciudadanos. En estos
pronunciamientos desempeñaban un importante papel los núcleos liberales
agrupados en sociedades secretas. Constituyen un importante número: Espoz y
Mina en Navarra, Porlier en la Coruña, Vidal en Valencia. Fueron sublevaciones que
fracasaron y generaron una represión mayor pero, en todo caso, era la expresión del
malestar político y social en los ámbitos de tradición liberal.
Por fin, el comandante Riego se subleva en Cabezas de San Juan (Sevilla) en
1820 con las tropas que se concentraban para sofocar la rebelión en América, él y
otros militares sublevados exigen al rey que jure la Constitución de 1812, el rey,
asustado, jura la Constitución: “Marchemos todos juntos y yo el primero por la
senda de la Constitución”.
2. El trienio liberal (1820-1823).
El pronunciamiento de Riego en Cádiz fue secundado por otros
pronunciamientos liberales en La Coruña, Zaragoza, Barcelona, etc. Ello, unido a la
pasividad del ejército, hace que el rey Fernando VII se quede solo y no tenga más
remedio que jurar la Constitución de 1812. Se inicia así en el llamado trienio liberal.
El Rey nombra un nuevo gobierno presidido por Argüelles, que proclama una
amnistía y convoca elecciones. Las Cortes elegidas conforme a la Constitución, son
mayoritariamente liberales y dan a la luz una importante obra legislativa. Los
liberales están divididos en dos grupos: moderados y exaltados.
Los liberales moderados que tuvieron el gobierno los dos primeros años
Los liberales exaltados, proclamaban la necesidad de acelerar las
son partidarios de realizar la obra de reforma con cierta prudencia. No
quieren agravar las condiciones críticas de la economía, desean mantener
el apoyo de la burguesía y no enajenarse al sector constitucional de la
nobleza. Además no desean enfrentarse con los monarcas europeos de la
Santa Alianza.
reformas, acentuar la represión sobre los elementos absolutistas y dejarse
de contemplaciones con el monarca, desechando las presiones europeas.
A partir de 1822 gobiernan los exaltados cuyo objetivo es abolir los privilegios
de clase:
Supresión de los señoríos
Imposición de cargas tributarias a la Iglesia
Medidas contra las manos muertas: abolición de los mayorazgos,
obligación de vender las tierras de los conventos de menos de 24 frailes y
de las Ordenes Militares.
La Inquisición es de nuevo abolida y ya no volverá a ser restaurada.
Se empieza a elaborar un nuevo Código Penal.
Se crea la Milicia Nacional, que debe estar formada por milicias comunales
de voluntarios, pero en la realidad tuvieron bastante dependencia del
ejército y pocos voluntarios.
El régimen constitucional tuvo que enfrentarse con grandes dificultades:
Oposición de los Estados absolutistas de Europa,
Resistencia del propio Rey que conspiraba secretamente con sectores de la
Incomprensión por parte del pueblo, en especial del campesinado (que no
nobleza y de la Iglesia, (el rey utilizaba continuamente el derecho de Veto)
reconoció en la Constitución sus tradicionales aspiraciones al reparto de la
tierra y la rebaja de los impuestos, y tampoco comprendió las medidas del
régimen contra la Iglesia y la reforma fiscal, que le perjudicaban).
La oposición al régimen liberal provoca la formación de partidas realistas que
plantean una situación de guerra civil en Cataluña, Navarra, Galicia y el Maestrazgo
a partir de 1822, especialmente tras el fracaso de golpe de Estado de la Guardia Real
en Madrid. Los insurrectos llegan a dominar amplias zonas del territorio y a instalar
una regencia absolutista en la Seo de Urgel, en agosto de 1822. La situación se
radicaliza a partir de estas fechas. Al gobierno de los exaltados responde el Rey con
una actitud provocadora dentro de su competencia constitucional y una actividad
conspiradora cada vez más intensa.
La toma de posición de la nobleza a favor del absolutismo y el retraimiento de
la burguesía preparan la intervención de la Santa Alianza. Las potencias aliadas
deciden en el Congreso de Verona (octubre de 1822) intervenir en España, para
volver a poner al Rey en la plenitud de sus derechos. Esta intervención se le encarga
a Francia y 130.000 soldados franceses, llamados los Cien Mil Hijos de San Luis. Al
mando del Duque de Angulema, las tropas de la Santa Alianza atraviesan toda la
península y en septiembre logran devolver el poder absoluto a Fernando (se
encontraba con el gobierno en Cádiz). Por decreto de 1 de octubre el Rey declara la
nulidad de todo lo decidido por la Cortes y el gobierno durante los tres años
constitucionales.
La marcha de las tropas francesas por el territorio ha sido un simple paseo
militar casi sin obstáculos, lo cual nos hace pensar que el pueblo campesino es
absolutista, puesto que no lucha contra unos extranjeros que viene a reponer al rey
en sus derechos absolutos. Fernando VII, con una actitud cruel y vengativa, ejecuta
gran cantidad de liberales, lo cual hace que se radicalicen las posturas de los
liberales del país y de los que logran huir a Inglaterra.
3. La década absolutista (1823-1833), llamada también década ominosa.
El nombre de ominosa procede de la literatura liberal, debido a la brutal
represión del Rey, a instancias del cual se crearon juntas de purificación y estas
extendieron el terror por toda la Península. Los ejemplos más destacados son las
ejecuciones del propio Riego en 1823, el Empecinado –famoso guerrillero de la
guerra de la Independencia- Torrijos... o la de Mariana Pineda en 1831,
inmortalizada por Federico García Lorca. Se produce una oleada de persecuciones
contra los liberales, especialmente contra los exaltados. El rey da con algunos
ministros inteligentes que sanean la Hacienda e inician la reconversión de la
economía, tras la pérdida de las colonias. Esta transformación se basará en la
explotación de las colonias restantes: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Es en esta época
cuando aparece por primera vez en España la idea de elaborar unos presupuestos
generales del Estado.
El gobierno del rey no satisface a nadie, ni a liberales ni a absolutistas que lo
consideran muy débil con los liberales. Los absolutistas, que no están de acuerdo
con la postura blanda del rey, se agrupan en torno a Carlos María Isidro, hermano
del rey y su sucesor al no tener el rey descendencia. Este grupo radical se conocerá
con el nombre de Apostólicos.
En 1829 Fernando VII se casa con doña María Cristina y en 1830 nace una
niña, la futura Isabel II. Para que ella gobierne Fernando tiene que derogar la Ley
Sálica que impedía el acceso de las mujeres al trono. Los apostólicos, dirigidos por el
hermano del rey, Carlos María Isidro, no reconocerán la derogación de esta ley, y a
la muerte de Fernando VII estallará una guerra entre los partidarios de Isabel
(isabelinos) y los partidarios de Carlos María Isidro (a partir de ahora se les conocerá
como carlistas, nombre que también se utiliza para designar a esas guerras)
D) LA EMANCIPACIÓN DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA 1. Causas
Los criollos serán los artífices de la independencia de las colonias y serán la
elite gobernante de los nuevos países independientes. Entre sus aspiraciones
estaban las de conseguir libertad de comercio con todos los países y no sólo con
España. Los desastres navales de San Vicente y Trafalgar romperán las
comunicaciones con América y el libre comercio será la consecuencia más
importante de este hecho. Las reformas del XVIII habían aumentado el control de las
colonias por los funcionarios españoles, desplazando a los criollos que ahora, en las
nuevas circunstancias, esperan su revancha. La Iglesia será otra cantera de
revolucionarios, sobre todo cuando se conocen en América las medidas
desamortizadoras de Carlos IV o algunos decretos de las Cortes de Cádiz. Estos
hechos les harán decantarse por el independentismo defendido por los criollos.
Por otra parte, la independencia de los Estados Unidos es para ellos un
ejemplo a seguir. La culta minoría criolla, cabe llamarla burguesía local, hará suyos
los ideales de la Ilustración que justificarán plenamente el levantamiento
revolucionario y proporcionará la justificación ideológica del movimiento de
emancipación.
2. Precedentes.
Durante la guerra de la Independencia contra los franceses se forman en
América Juntas, similares a las españolas, para luchar contra Napoleón que, en un
principio, reconocen su fidelidad a Fernando VII. Acto seguido, los criollos sustituirán
a los españoles en la dirección de esas juntas y éstas evolucionarán hasta
convertirse en foros para la independencia. Contarán con la oposición de
funcionarios, indios y españoles. El enfrentamiento posterior es, por tanto, una
guerra civil entre americanos.
3. Desarrollo.
a.- La primera fase y su fracaso.
En 1810, en México, Hidalgo y Morelos se levantan por la independencia.
Sofocado el levantamiento, son fusilados por las autoridades españolas. En 1811
Bolívar y Miranda convocan el Congreso de Caracas para la independencia de
Venezuela.
Tras la Guerra de la Independencia se envía a América al general Morillo para
que aplaque los levantamientos. Pacifica casi todo el continente. El esfuerzo español
ha sido enorme y dejan de llegar refuerzos.
b.- La segunda fase y el triunfo.
Se inicia a mediados de la segunda década del XIX. En 1816 el Congreso de
Tucumán declara nuevamente la independencia de Argentina. El general San Martín
atraviesa los Andes y derrota a los españoles en Chacabuco, este hecho marca la
independencia de Chile. Mientras tanto, Perú sigue fiel a España. Está en manos del
virrey Abascal, pero no podrá aguantar mucho tiempo.
En 1820 Riego, con las tropas destinadas a pacificar América, se levanta en
Cabezas de San Juan. A América no llegan refuerzos y Morillo, solo, no tiene más
remedio que pactar con los rebeldes. En España los liberales no le dan importancia
al asunto y los españolistas en América quedan aislados. Estados Unidos reconocerá
rápidamente a las nuevas repúblicas.
En 1821 Bolívar vence a los españoles en la batalla de Carabobo. También en
ese año Iturbide declara la independencia de México.
Cuando en 1823 interviene la Santa Alianza en España para restaurar a
Fernando VII como rey absoluto, el presidente Monroe de los Estados Unidos, ante
el temor de que tropas europeas vayan a América, está dispuesto a intervenir si es
necesario para ayudar a los rebeldes. Se inicia con este hecho algo que será una
constante en la política de los Estados Unidos: considerar a los países
hispanoamericanos como zona exclusiva de su intervención imperialista (América
para los americanos).
La última derrota española en Ayacucho, 1824, en manos de Bolívar y Sucre,
sellan la independencia definitiva de estos territorios. El antiguo Imperio Español
en América se fragmenta en un mosaico de repúblicas, pese a los intentos iniciales
de mantener unido gran parte del territorio.
4. Consecuencias
La independencia de las colonias no solo cerró tres siglos de unión política
entre la metrópoli y América, sino que originó profundas transformaciones a ambas
orillas del Atlántico. España se quedó convertida en una potencia de segundo orden
y económicamente maltrecha por perder los recursos que venían de las Indias, así
como sus ricos mercados. Las nuevas repúblicas fueron presa fácil del
neocolonialismo de potencias como Estados Unidos y Gran Bretaña. Además las
disputas territoriales entre ellas contribuirían a consolidar su identidad nacional.
TEMA 10 – LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN
VOCABULARIO
ABDICACIONES DE BAYONA (1808)
Renuncia al trono de España de Fernando VII y de Carlos IV a favor de Napoleón en la ciudad de
Bayona el 30 de abril de 1808. Este último a su vez proclama rey de España a su hermano José, que
reúne a algunos españoles en unas "Cortes" que votarán al nuevo monarca y luego se redactará la
constitución de Bayona.
ABSOLUTISTAS
Partidarios de mantener el sistema de monarquía absoluta propia del Antiguo Régimen. En las Cortes
de Cádiz y durante el Trienio, los diputados absolutistas se configuraron como una tendencia política
definida enfrentada a los liberales, quienes les denominaron también serviles.
AFRANCESADOS
Españoles partidarios de José I Bonaparte y de la Constitución de Bayona. Eran aristócratas e
intelectuales ilustrados que sufrieron, al terminar la Guerra de la Independencia, la persecución de
los liberales y absolutistas por haber cooperado con los invasores franceses.
ANTIGUO RÉGIMEN
Estructura social que predominaba en Europa durante la Edad Moderna, caracterizada por los
privilegios y la división rígida de la sociedad en tres estamentos: clero, nobleza y estado llano. Durante
su permanencia se produjo el tránsito del feudalismo al capitalismo que culmina con las revoluciones
burguesas. El Estado absolutista monárquico concentra el poder legislativo el poder judicial y militar.
APOSTÓLICOS
Grupo político que quería imponer en 1820 una monarquía absoluta católica frente a Fernando VII,
al que consideraban simpatizante de los liberales.
BATALLA DE BAILÉN (1808)
Es la que se produjo en julio de este año entre las tropas españolas del general Castaños y las
francesas del mariscal Dupont. Las tropas enviadas por las Juntas de Defensa de Sevilla y Granada
atacaron a las francesas que estaban en Andújar, y maniobraron tan deprisa que se interpusieron
entre las tropas que mandaba el propio mariscal y las de refuerzo. El resultado fue la capitulación del
ejército francés en Andalucía y la prueba, de que el ejército napoleónico no era invencible.
CONSTITUCIÓN
Conjunto de leyes o principios fundamentales que regulan las grandes líneas del comportamiento y
del procedimiento de los poderes públicos y de las relaciones entre éstos y los ciudadanos. Los
principios que establece la constitución son superiores a todas las normas legales existentes. Son un
fenómeno político moderno que surge a partir de las revoluciones burguesas. Las constituciones
actuales emanan de la soberanía popular ejercida a través de sus representantes en las Cortes o
Parlamentos. Generalmente están expresadas en un documento escrito, aunque hay casos de
constituciones no escritas, consuetudinarias, como la de Inglaterra.
CORTES DE CÁDIZ (1810-1814)
Asamblea política que se reunió en Cádiz durante la Guerra de Independencia española. Fue
convocada por el Consejo de Regencia sin tener en cuenta los estamentos. Se reunieron en una
cámara única para restablecer la constitución de la monarquía, jurando la soberanía nacional y
declarando la abolición de la monarquía absolutista.
CRIOLLOS
Descendientes de españoles que vivían en las colonias americanas. Controlaban el comercio y la
agricultura, pero no ejercían el poder político, ya que éste lo desempeñaban autoridades impuestas
por la metrópoli. Constituyeron una clase burguesa influida por las ideas de la Ilustración y por el
liberalismo, por las modelos de la Revolución francesa y de la Independencia de los Estados Unidos,
y fueron los protagonistas del proceso de emancipación en la América española.
GUERRA DE INDEPENDENCIA ESPAÑOLA (1808-1814)
Es la que sostuvo el pueblo español para expulsar de su territorio a las tropas invasoras de Napoleón.
Comenzó con un alzamiento popular el día 2 de mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se lanzó
a la calle para evitar el traslado de los infantes de la realeza a Francia. Aunque la rebelión fue
sofocada, su ejemplo fue seguido por todos los pueblos y ciudades, que se levantaron en armas
contra el invasor. Después de varios asedios a ciudades y operaciones militares, en las que llevaron
la iniciativa los franceses, se generalizó el conflicto por todo el territorio, siendo hostigados los
franceses por las guerrillas y la población civil, hasta que intervinieron tropas inglesas al mando de
Wellington que terminarían expulsando a los franceses del país.
GUERRA DE LAS NARANJAS (1801)
Conflicto entre España y Portugal, provocado por la imposición de Napoleón a Portugal a que rompa
su alianza tradicional con Inglaterra y cierre sus puertos a los barcos ingleses. En esta pretensión
arrastró a España (gobernada entonces por el ministro Manuel Godoy), mediante la firma del tratado
de Madrid de 1801. Según este tratado, España se comprometía a declarar la guerra a Portugal si ésta
mantenía su apoyo a los ingleses. Ante la negativa portuguesa a someterse a las pretensiones franco-
españolas, se desencadena la Guerra de las Naranjas. La campaña militar apenas dura dieciocho días
entre mayo y junio de 1801, con victoria española. La paz se firma en Badajoz el 6 de junio (Tratado
de Badajoz), devolviéndose todas las conquistas a Portugal, con la excepción de Olivenza y su
territorio.
JUNTAS
Órganos de poder revolucionario surgidos por iniciativa popular a partir de las abdicaciones de
Bayona y del levantamiento de mayo de 1808. Tuvieron como objetivos organizar la defensa armada
frente al ejército invasor y asumir el poder al no reconocer la legitimidad del nuevo monarca francés.
Hicieron valer su autoridad frente al aparato administrativo de la Monarquía: el Consejo de Castilla,
las audiencias provinciales, etc., instituciones todas ellas desprestigiadas por su colaboracionismo.
Estuvieron integradas principalmente por miembros de las clases dominantes, que actuaron como
representantes de la nación. El movimiento juntista será característico del siglo XIX en España y sus
colonias en América, y está ligado al proceso revolucionario de la burguesía.
GUERRILLEROS
Civiles armados que se agrupaban en pequeñas partidas para luchar contra un ejército. La táctica
militar que usaron fue decisiva durante la guerra de Independencia. Supone un concepto de guerra
total, pues se basaba en la aceptación de la población civil.
ESTATUTO DE BAYONA
Fue promulgado por José I Bonaparte en 1808 en la ciudad de Bayona. Es una carta otorgada que
hacía las veces de una constitución y regulaba la vida política. En ella se declaraba a España como
una monarquía hereditaria en la familia de Napoleón, cuya religión obligatoria era la católica. El
monarca era el centro del poder político, pero tiene que respetar los derechos de los ciudadanos. Las
cortes elaboran las leyes y aprueban los presupuestos. Tiene una sola cámara, elegida por
estamentos; debe reunirse cada tres años y son convocadas y disueltas por el rey.
CIEN MIL HIJOS DE SAN LUIS
Ejército francés que invadió España en 1823 por decisión del Congreso de Verona para defender el
absolutismo de Fernando VII. La expedición entró por el Bidasoa y los generales españoles pactaron
o capitularon sin presentar resistencia. En Cádiz terminaron con el gobierno liberal y se restableció
el régimen absolutista.
CONGRESO DE VERONA
Es el que convocó la Santa Alianza en esta ciudad en 1822, cuyo objetivo fundamental era intervenir
en España, mediante el envío de un cuerpo de ejército francés (los "Cien Mil Hijos de San Luis"), para
que Fernando VII recuperase su poder absoluto y poner fin al Trienio Liberal.
LEY SÁLICA
Disposición francesa que excluye de la sucesión del trono a las mujeres. Esta ley fue introducida en
España por Felipe V para evitar que se pudiera restaurar la dinastía de los Habsburgo en España.
Fernando VII promulgó el 29 de marzo de 1830 la Pragmática Sanción que derogaba esta ley y
permitía la sucesión de su hija Isabel.
MANIFIESTO DE LOS PERSAS
Documento que fue presentado a Fernando VII en 1814 pidiéndole la supresión de la Constitución y
la vuelta del absolutismo. Su núcleo central era un ataque a la soberanía nacional y la afirmación del
poder absoluto del Rey. Se afirmaba que la soberanía nacional implicaba la democracia y ésta llevaba
a la anarquía, porque el pueblo, por inmaduro, no tenía capacidad para elegir. En definitiva se negaba
al pueblo toda participación en el poder y se defendía el mantenimiento de los privilegios de la
Corona y de la nobleza. Este Manifiesto animó al Rey a dar su golpe de estado y abolir la Constitución
de 1812, recuperando su poder absoluto.
MOTÍN DE ARANJUEZ (1808)
Asalto del palacio de Manuel Godoy instigado por el príncipe de Asturias, Fernando. La consecuencia
del motín fue la renuncia de Carlos IV a la corona a favor de su hijo Fernando y fin del favorito Godoy.
PRAGMÁTICA SANCIÓN
Disposición legal aprobada por las Cortes españolas en 1789 que aprobaba la anulación de la ley
sucesoria de Felipe V y restablecía el derecho de sucesión de las mujeres. Fernando VII la aprobó en
1830 y reconoció como heredera a su hija Isabel, en detrimento de su hermano Carlos, lo que originó
las guerras carlistas.
PRONUNCIAMIENTOS LIBERALES
Frente al régimen absolutista de Fernando VII tras su vuelta a España en 1814, los liberales realizaron
conspiraciones y pronunciamientos apoyados en militares de prestigio. La mayoría fracasaron, faltos
de apoyo popular, como los dirigidos por Espoz y Mina en Pamplona, Porlier en La Coruña y Lacy en
Barcelona, pero triunfó en 1820 el del comandante Riego en Cabezas de San Juan (Sevilla), al sublevar
a las tropas concentradas para combatir el movimiento emancipador en América. Se originó el Trienio
Liberal (1820-23) que restableció la Constitución de 1812.
PRONUNCIAMIENTO DE RIEGO
La restauración del absolutismo en 1814 por Fernando VII dio lugar a una serie de pronunciamientos,
provocados por los golpes de Estado militares que a lo largo del siglo XIX buscaban el apoyo de la
población con el objeto de implantar el sistema liberal. Estos acabaron indefectiblemente en fracaso
y sus líderes prisioneros, ejecutados o en el exilio. Por fin, en 1820 el coronel Riego se pronunció con
las tropas que llevaba a Cádiz para que embarcasen hacia América. Al principio el levantamiento
parecía destinado al fracaso, pues no fue secundado, y las tropas constitucionales deambularon por
Andalucía. Finalmente comenzó un lento encadenamiento de adhesiones que supusieron el triunfo
de Riego y sus aliados. El pronunciamiento dio lugar al Trienio Liberal (1820-1823), período en el que
estuvo en vigor la Constitución de 1812, que juró Fernando VIII. El Trienio terminó con la invasión de
los Cien Mil Hijos de San Luis y la restauración del absolutismo.
RADICALES O EXALTADOS
Eran los liberales de tendencia más radical durante el Trienio. Sus objetivos iban más allá de conseguir
implantar la Constitución de 1812. Querían desarrollarla hasta sus máximas consecuencias y
conseguir cambios sociales rápidamente. Tuvieron gran influencia en las clases populares urbanas y
entre ellos destacaban varios miembros de la masonería, como Romero Al puente, Calatrava y
Evaristo San Miguel.
REALISTAS
Grupo político formado, en su mayor parte, por sectores de la nobleza y del clero seguidores del
absolutismo. Defendían la concentración del poder en manos del rey, la sociedad estamental y el
exclusivismo católico. Lucharon por la continuación del Antiguo Régimen frente a las propuestas
liberales que habían surgido de las Cortes de Cádiz. Unidos a Fernando VII en el Sexenio absolutista,
estuvieron en la oposición durante el Trienio liberal. En la Década Ominosa se escindieron: los más
moderados apoyaron a Fernando VII, mientras que los más exaltados o apostólicos
(autodenominados realistas puros) se opusieron al rey y apoyaron la candidatura al trono de su
hermano Carlos María Isidro, cuya actitud política era mucho más intransigente que la del soberano.
Por esa razón los realistas acabaron confundiéndose con el carlismo.
REGENCIA
Es el periodo en el cual, en una monarquía, la jefatura del Estado es ejercida por una institución o
persona que sustituye al titular, por estar temporalmente incapacitado o por ser menor de edad.
Mientras que en el Antiguo Régimen la regencia por minoría de edad quedaba fijada en el testamento
del rey anterior, en la historia contemporánea de España ha estado regulada legalmente, casi siempre
en la Constitución vigente.
SOBERANÍA NACIONAL
Principio liberal según el cual el poder reside en la nación, considerada como el conjunto de los
ciudadanos, y se expresa en su voluntad colectiva. Este principio se opone a la monarquía absoluta y
fue planteado por Rousseau en el Contrato social. En España se introduce en la Constitución de 1812.
TRAFALGAR
Batalla naval (21 de octubre de 1805), en el marco de la tercera coalición iniciada por Reino Unido,
Austria, Rusia, Nápoles y Suecia para intentar derrocar a Napoleón Bonaparte del trono imperial y
disolver la influencia militar francesa existente en Europa. La Batalla de Trafalgar está considerada
como una de las más importantes del siglo XIX, donde se enfrentaron los aliados Francia y España
contra la armada británica al mando del vicealmirante Nelson, quien obtuvo la victoria. Fue una
victoria británica decisiva que produjo importantes pérdidas de la flota franco-española
TRATADO DE FONTAINEBLEAU
27 de octubre de 1807. Tratado firmado entre los respectivos representantes de Manuel Godoy,
valido del rey de España Carlos IV de Borbón, y Napoleón I Bonaparte, emperador de los franceses.
En él se estipulaba la invasión militar conjunta franco-española de Portugal (que se había unido a
Inglaterra) y se permitía para ello el paso de las tropas francesas por territorio español, siendo así el
antecedente de la posterior invasión francesa de la península ibérica y de la Guerra de la
Independencia Española.
TRIENIO LIBERAL (1820-1823)
Período de tres años en los que Fernando VII fue monarca constitucional. El pronunciamiento del
teniente coronel Riego en Cabezas de San Juan en 1820 obligó al rey a jurar la Constitución de 1812
y a formar un nuevo gobierno, que proclamó una amnistía y convocó elecciones.
Información
- Descripción
- Historia Historia de España Apunte sobre LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN (1808-1833), creado por iXhadow el 03/02/2016.
- Creado por
- iXhadow · feb 2016
- Actualizado
- 29 nov 2016
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