Para la inclusión de muestras que han de observarse con el
microscopio óptico se utiliza sobre todo la parafina, y en menor
medida la celoidina, como medio de inclusión. Vamos a describir
los pasos para la inclusión en parafina de muestras de tejido
previamente fijadas
La parafina es una sustancia de aspecto ceroso que está formada por mezclas de hidrocarburos
saturados. A temperatura ambiente es sólida y su punto de fusión puede variar entre 40 °C y 70 °C
según la composición de la mezcla de hidrocarburos. Así, parafinas más duras a temperatura
ambiente tienen un punto de fusión mayor, mientras que las más blandas uno menor. Es
recomendable una dureza mayor para incluir muestras más duras. Las parafinas más usadas tienen
un punto de fusión en torno a los 60 °C. Podemos también modificar las características de las
parafinas añadiendo sustancias para variar su dureza, viscosidad, fragilidad, etcétera.
Se dan tres pasos por parafina líquida para favorecer una completa
sustitución del líquido intermediario por la parafina. El tiempo que
dura dichos pasos depende de lo volátil que sea el líquido
intermediario y lo grande que sea nuestra pieza. Será mayor cuanto
menos volátil es el líquido intermediario o mayor sea la muestra de
tejido. Hay que tener en cuenta que un tiempo excesivo en parafina
puede endurecer el tejido. Sin embargo, los efectos de una pobre
infiltración pueden ser más perjudiciales que mantener mucho
tiempo las muestras en parafina líquida. Tras el embebimiento
completo de la muestra se vierte parafina líquida en un molde, se
introduce la muestra y se coloca según la orientación deseada de
corte y se deja solidificar a temperatura ambiente.