Las personas interactúan en la
negociación. La “interacción
humana” podría definirse en una
sola palabra: personalidad. De
modo que resulta difícil separar la
interacción de las personas. El
éxito en la negociación depende
de la comprensión y uso adecuado
del tipo de personalidad de los
involucrados y estilo de
interacción únicos, así como una
adecuada percepción y
comprensión de los tipos de
personalidad y estilos de
interacción de los demás.
Conocernos a nosotros mismos es
un prerrequisito para conocer a
otros; es también la antesala para
explotar nuestro poder personal y
maximizar nuestra efectividad en
cualquier interacción humana.
DEFINICIÓN DE PERSONALIDAD:
NO TODOS SOMOS IGUALES
La personalidad puede describirse
como el sistema dinámico en desarrollo
de los atributos emocionales, cognitivos
y espirituales distintivos de un
individuo. Esa definición,
intencionalmente, no limita la
personalidad a comportamientos y/o
pensamientos característicos porque
abundan las percepciones de lo que
debe ser considerado como tal.1 No
obstante, analizaremos este tema en
términos de lo característico.
FACETAS DE LA PERSONALIDAD QUE AFECTAN LA
PROPUESTA Y EL TEMPERAMENTO NEGOCIADOR
En esta sección investigaremos las facetas clave de la personalidad
que afectan la interacción en la negociación como la estabilidad
emocional, la concientización, el centro de control, o locus de
control, la autosupervisión, la competitividad, los tipos Ay B, la
necesidad de logro, el poder, la afiliación, el maquiavelismo, las
preferencias junguianas de la personalidad extrovertida e
introvertida, el estilo de procesamiento cognitivo y la orientación
hacia los demás, el estilo de aprendizaje, el control de ambos
hemisferios (izquierdo y derecho) del cerebro, la creatividad, el
carisma y la inteligencia emocional. Todos poseemos cada una de
las facetas y los rasgos de la personalidad en mayor o menor grado.
TEORÍA DEL APRENDIZAJE Y LA
AUTOEVALUACIÓN
La mayoría de estas pruebas son administradas sólo por profesionales
acreditados en su ciudad o localidad y dichos materiales de evaluación
pueden ser difíciles de encontrar de manera individual. Sin embargo, el
material del apéndice A es una guía para localizar la bibliografía y las
evaluaciones que apoyan el estudio de la personalidad. Se reconoce que
cuando un individuo se muestra en público, como, por ejemplo, en un
cuestionario que deba ser calificado por alguien más, es posible
tergiversar los resultados. Si una persona intenta presentarse como un
ser deseado o no real, los resultados no son precisos. Por tanto, la
autoevaluación honesta es la más confiable de todas las evaluaciones.
ESTABILIDAD EMOCIONAL Y
CONCIENTIZACIÓN
¿Describen su comportamiento?
● Me preocupo mucho.● Amenudo
experimento angustia y tensión. ●
Me molesto con facilidad y de
manera rápida. ● Tiendo a ser
malhumorado. ● En situaciones
tensas, no permanezco en calma.
● Soy nervioso en cualquier
circunstancia. ● Con frecuencia me
resulta difícil controlar mi
carácter.
Si normalmente permanece ecuánime,
calmado, sereno y confiado cuando se
enfrenta a factores estresantes
inesperados, entonces debe evaluarse
como alguien que tiene una estabilidad
emocional alta. Por el contrario, si los
factores estresantes inesperados con
frecuencia le hacen sentir muy ansioso,
nervioso, tenso e incluso hasta pierde la
confianza o cambia su comportamiento
de forma negativa, y encuentra que los
enunciados anteriores lo describen
bastante bien, entonces debe evaluarse
como una persona con una estabilidad
emocional relativamente baja.
¿Describen su comportamiento típico?
● Siempre soy cuidadoso y concienzudo. ●
Hago planes. ● Me organizo. ● Soy
eficiente. ● Soy confiable. ● Soy diligente.
● Persevero y llevo las cosas hasta su
culminación.
Si usted por lo general no es confiable,
se distrae o se desorganiza con
facilidad, no cumple con las fechas de
entrega, posterga, abandona o no
termina los proyectos, las tareas o
encomiendas, entonces debería
evaluarse como alguien con una
responsabilidad relativamente baja. Si
usted es muy confiable, organizado y
centrado, además siempre cumple con
los compromisos, completa los
proyectos y planes, busca altos niveles
de competencia y cree que los
enunciados describen su
comportamiento usual muy bien,
debería probablemente evaluarse
como alguien con un alto nivel de
responsabilidad.
CENTRO DE CONTROL O LOCUS DE CONTROL
El término centro o locus de control se utiliza para describir el grado en que
cada persona cree controlar lo que sucede en su entorno (Rotter 1966). Se
dice que las personas cuando creen tomar el control tienen un locus de
control interno, mientras que aquellas quienes creen que lo sucedido es el
resultado de la casualidad o de las acciones de otros, tienen un locus de
control externo. Un buen indicador de un locus de control interno sería que
uno se responsabiliza de una evaluación de desempeño mediocre. Un buen
indicador de un locus de control externo sería que la misma persona
atribuyera un desempeño mediocre a razones ajenas a él, como la
interferencia de otras personas o la injusticia de los demás.
AUTOSUPERVISIÓN
La autosupervisión es el término más utilizado para describir la habilidad de un individuo para adaptar o cambiar
su comportamiento con base en los factores de circunstancia o situación (Snyder 1987).5 También posiblemente
se relacione con la inteligencia emocional. Las personas con un nivel elevado de autosupervisión ajustan su
comportamiento para favorecer a la gente y las situaciones; las personas con un bajo nivel de autosupervisión
permanecen constantes en su conducta a pesar de los requerimientos de las circunstancias, así que expresan sus
mismas actitudes y comportamiento a pesar de cualquier situación que pudiera indicarles lo contrario.
en su caso se encuentra consciente de los indicadores externos y reacciona a ellos modificando las
expresiones y la conducta, probablemente debería considerarse como alguien con un nivel de autosupervisión
relativamente alto. Si por el contrario el comportamiento, expresiones y conducta permanecen constantes
ante circunstancias externas, entonces debe evaluarse como una persona con una autosupervisión muy baja.
COMPETITIVIDAD Y LOS TIPOS A Y B
La competitividad es una característica asociada con las personalidades Tipo A. Es común que los individuos de este tipo tengan un
alto nivel de competitividad. Sin embargo, los individuos exhiben comportamientos del Tipo A o B en diversos grados. Es más, algunos
individuos que poseen tendencias del Tipo A con rasgos de la urgencia del tiempo, la rapidez y la impaciencia, no necesariamente se
enfocan en competir con otros. Algunas veces compiten consigo mismos. Por lo tanto, además de evaluar si pertenece más a la
categoría Ao B, debería evaluar por separado el nivel personal de competitividad con los demás. Considere que el deseo de ganar y la
tendencia a enfocarse en logros materiales cuantificables son los indicadores más fuertes de una elevada competitividad.
NECESIDADES DE LOGRO, PODER Y AFILIACIÓN
David McClelland y sus asociados investigaron cierto
comportamiento relativo a las necesidades de logro, poder y
afiliación. Todos tenemos cierto nivel de cada una de estas
necesidades; sin embargo, es la fuerza de cada necesidad en
relación con los demás, lo cual afecta el comportamiento y el
desempeño negociador.
Los individuos con una elevada necesidad de logro
tienden a la excelencia. También buscan las
responsabilidades, anhelan el crédito por las
soluciones y la retroalimentación. Los triunfadores de
manera común toman riesgos moderados. En tanto
que la necesidad de poder es analizada siguiendo dos
líneas: la personal y la social; nuestro enfoque se
centra en la necesidad de poder personal. Aquellas
personas con una elevada necesidad de poder
personal buscan el poder sobre los demás. Las
personas con una necesidad de afiliación elevada
buscan interacciones y relaciones placenteras, así
como amigables. Se deleitan en la cooperación y el
entendimiento mutuo, además tienden a alejarse de
las interacciones competitivas.
Al evaluar la fuerza relativa de estas necesidades,
puede considerar aquello que espera que los demás
digan sobre usted después de partir de esta vida.
MAQUIAVELISMO
El maquiavelismo toma su nombre de Nicolás Maquiavelo y se relaciona de
manera cercana con los valores y la ética. A demás es el nombre utilizado
para medir el grado de la propia motivación por la ganancia personal.
También mide la disposición del interés propio sobre todos los demás
intereses. Una persona con un alto nivel de maquiavelismo cree que el fin
siempre justifica los medios. Esa persona enfoca las situaciones con un
alto nivel de competitividad y ardides. Un nivel alto de maquiavelismo está
relacionado con un comportamiento manipulador y engañoso al tiempo
que identifica la posesión de valores y ética de tipo situacional. Debido a la
naturaleza de este rasgo, ¡los cuestionarios para medirlo son aptos para
producir resultados imprecisos! Puede estudiarse a sí mismo para evaluar
su nivel acerca de este rasgo.
PREFERENCIAS JUNGUIANAS
DE LA PERSONALIDAD
Jung analizó cuatro dimensiones clave de la
personalidad que son particularmente relevantes para
entender la interacción humana en general y la
negociación, en particular:
1) la fuente personal de energía, 2) la manera de
asimilar la información, 3) el estilo de procesar la
información y/o tomar decisiones y 4) el estilo de
estructurar o interactuar con el mundo exterior.
Estas actividades afines alteran lo que percibimos,
llegamos a conocer, cómo aprendemos y
conocemos, y también cómo abordamos la
negociación. El opuesto de cada preferencia está
presente en el inconsciente, e influye en el
comportamiento de cada persona. A menudo, las
muestras de comportamientos distintos a los
gustos afines son vistas por los demás como
aberraciones.
La mayor parte de los individuos
poseen preferencias, aunque los
individuos difieren en la fuerza
relativa de sus gustos. Es
importante saber cuál es su
preferencia para mejorar la
comunicación en la negociación.
EXTROVERSIÓN E INTROVERSIÓN:
FUENTES PERSONALES DE ENERGÍA
Los extrovertidos comentan mucho sobre lo que observan y juzgan esos hechos. Se cargan de energía mediante el contacto con la gente y la
acción de ésta, pero se cansan cuando pasan mucho tiempo a solas. Ellos prefieren hablar que escuchar y con frecuencia hablan antes de
pensar. Los extrovertidos prefieren trabajar en grupos para probar sus ideas en los demás, y que éstas sean una afirmación en los demás. A
menudo hablan antes de que la respuesta o solución llegue a ellos. los extrovertidos tienen una opinión externa y objetiva; los introvertidos
poseen un punto de vista interno y subjetivo. Los introvertidos tienden a guardarse las observaciones y los juicios. Este tipo de personas
obtiene su energía de los pensamientos e ideas y pueden agotarse si interactúan de forma prolongada e intensa con diferentes personas.
LA ORIENTACIÓN HACIA LOS DEMÁS
Las preferencias para la toma de decisiones
o el procesamiento de la información, razón
y emoción. A la vez que se ha destacado las
fuentes de energía y las preferencias,
extroversión e introversión.
Perceptivo/Juzgador
Las personas perceptivas prefieren un entorno flexible, espontáneo, adaptativo y
receptivo. Para ellos mantenerse firmes en las decisiones son causa de ansiedad; así que
prefieren esperar y ver qué necesita hacerse. Se distraen fácilmente. Les encanta explorar.
A menudo se les acusa de ser desorganizados. Creen que la creatividad es más importante
que el orden y que si el trabajo no es divertido probablemente no valga la pena hacerlo.
Los juzgadores son seres que prefieren un entorno estructurado, programado, ordenado, planeado y controlado. Tienen un lugar
para todo y cada cosa está en su lugar. Ellos son decisivos y pausados; toman decisiones con un mínimo de estrés. Los juzgadores
planean su trabajo y se apegan a lo trazado. En su opinión hay una forma correcta y una incorrecta de hacer todo. Les gusta concluir
las cosas. Cuando aparece un obstáculo que interfiere con lo planeado, se molestan y angustian. Los juzgadores siempre esperan a
quienes no llegan a tiempo. Creen que si tan sólo todos hicieran lo que deben hacer la vida sería maravillosa.
EL ESTILO DE APRENDIZAJE: LO
QUE VE Y CÓMO CONOCE
El aprendizaje puede definirse como el proceso de adquirir un cambio permanente en la comprensión,
la actitud, el conocimiento, la información, la habilidad o la destreza (Wittrock 1977). En este apartado
tomaremos el modelo de estilo de aprendizaje de Kolb (Kolb 1984, 1985) como corriente dominante o
preferida que representa otra forma de evaluación de cómo se asimila y procesa la información. El
inventario de Kolb pretende medir ciertos aspectos de la percepción y el procesamiento cognitivo;
después clasifica a los individuos de acuerdo con cuatro estilos de aprendizaje principales: adaptativos,
divergentes, convergentes y asimilativos.
● Los adaptativos aprenden mejor haciendo las cosas
● Los divergentes también asimilan la información principalmente a través de sus sentidos, pero
reflexionan sobre ésta, buscan el significado en vez de la aplicación concreta.
● Los convergentes obtienen la información mediante la conceptualización abstracta y después la
aplican en experiencias concretas activas.
● Los asimiladores adquieren la información a través de la conceptualización abstracta y la procesan de
manera reflexiva, es decir, buscan el significado, las interrelaciones y la integración.
DOMINIO DE LOS HEMISFERIOS
DERECHO/IZQUIERDO DEL CEREBRO
El lado izquierdo del cerebro controla al lado derecho del cuerpo y el lado derecho del cerebro controla
al lado izquierdo del cuerpo. Por su parte el lado izquierdo del cerebro es el centro del habla, el
lenguaje, la memoria verbal, el oído, la lógica, los procesos matemáticos, el detalle y la planeación. El
lado derecho del cerebro es el centro para procesar la audición/los sonidos no lingüísticos, el
procesamiento visual/espacial, las sensaciones táctiles, las emociones, el pensamiento relacional, así
como el conceptual, el pensamiento análogo y la creatividad.
LA CREATIVIDAD
La creatividad es la habilidad de ver lo que otros no ven. Es una función del cerebro derecho; sin
embargo, al igual que con las otras características descritas, la creatividad varía entre los individuos.
Los rasgos y habilidades que se relacionan con la creatividad incluyen la apertura a nuevas
experiencias e ideas, el gusto por la complejidad, la habilidad de pensar de manera crítica e integral, la
habilidad de ver muchos puntos de vista y un alto nivel de confianza en uno mismo. Puede ver
similitudes con la preferencia intuitiva de la que hemos hablado, así como con el estilo cognitivo de los
asimilativos y divergentes que también hemos discutido. Los seres intuitivos, asimiladores y/o
divergentes presentan gran facilidad para desarrollar su creatividad. La habilidad de pensar con
creatividad es una habilidad valiosa en la negociación.
EL CARISMA
El carisma es algo como la “sensualidad” (o el atractivo sexual) —difícil de describir, ¡pero que la
persona sabe cuando lo siente!—. Así como el atractivo sexual, el carisma no es igual en todos los
individuos. El carisma es una fuerza personal que atrae a la gente de su entorno, permite ser grato,
admirado o que concuerde con los demás. Quizás obtenga información más útil sobre su nivel de
carisma si interpela a sus amigos con algunas de las siguientes preguntas:
● ¿Te pongo atención cuando estás hablando? ● ¿Confías en mí? ● ¿Entiendes lo que digo? ● ¿Parezco
temerle demasiado al fracaso? ● ¿Te ayudo a alcanzar tus metas? ● ¿Respetas mis puntos de vista? ●
¿Te respeto y respeto tus sentimientos? ● ¿Soy competente? ● ¿Soy persuasivo? ● ¿Te agrada estar
conmigo?
Es posible aprender a ser carismático. Los
atributos clave asociados con el carisma
incluyen la visión, la energía y la
expresión de la empatía (Nadler y
Tushman 1990; Waldman y Yammarino
1999). Se recomienda que desarrolle esos
atributos para volverse carismático.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
El término inteligencia emocionalse utiliza para describir la habilidad que tiene un individuo para
destacar en la interacción humana. Se han sugerido ciertas competencias que componen la inteligencia
emocional (vea Davies, Stankov y Roberts 1998). El desarrollo del autoconocimiento, la autodirección, la
automotivación y la empatía aumentarán su inteligencia emocional (IE).
EL ESTILO DE PROCESAMIENTO
COGNITIVO: CÓMO ASIMILAMOS Y
PROCESAMOS LA INFORMACIÓN
La sensación y la intuición indican estilos opuestos de asimilación de la
información. Así como la razón y la emoción también señalan estilos opuestos, pero
de procesamiento de la información. La función de asimilación de la información no
es racional, pero la función de procesar esa información es racional.
Sensación/Intuición
Las personas sensoriales son literales en las observaciones acerca del mundo, así como en las
percepciones y la recaudación de datos, estos sujetos son prácticos, realistas y disfrutan la parte táctil
de la vida. Les gusta la precisión y las presentaciones secuenciales. Se les conoce por la referencia a las
fuentes físicas, externas y objetivas. Se sienten seguros con aquello que proviene de los cinco sentidos:
gusto, tacto, vista, oído y olfato. Ellos prefieren los hechos y los detalles a la interpretación del
significado, así como gustan de las preguntas y las respuestas específicas.
Razón/Emoción
Los términos de Jung usados en esta sección no pretenden describir una preferencia por pensar y otra por sentir. Esta preferencia
describe dos tipos de proceso racional. Los nombres no implican que pensar se relaciona de modo exclusivo con el intelecto o la
lógica y el sentimiento se conecta con las emociones. Por el contrario, los dos distinguen la preferencia personal hacia los mismos y
los valores relativos usados en la toma de decisiones. Ambas son funciones intelectuales racionales. Las ideas crean sentimientos.
Los sentimientos crean ideas. Los términos denotan dos procesos para la misma función: el procesamiento de la información y la
toma de decisiones. Las personas racionales prefieren ser imparciales y analíticos al tomar decisiones. Tratan de usar criterios y
lineamientos objetivos; buscan con ahínco la claridad y lo que ellos creen que es justicia.