La epilepsia es una enfermedad neurológica crónica con predisposición continua para generar crisis
epilépticas, que conlleva consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales
Mujer y epilepsia
Las mujeres con epilepsia lidian con: crisis epilépticas a través de un control eficaz, efectos secundarios
a corto y largo plazo de los FAEs, efecto de las hormonas sexuales sobre las crisis convulsivas, impacto
de la enfermedad y su tratamiento sobre su función endocrina y reproductiva, su fertilidad y calidad de
vida
¿Cómo afecta la epilepsia al embarazo?
Las convulsiones durante el embarazo pueden provocar lo siguiente: Disminución de la frecuencia
cardíaca fetal Menor oxigenación del feto Lesión fetal, separación prematura de la placenta del útero
(desprendimiento de la placenta) o aborto espontáneo por traumatismo, como una caída, durante una
convulsión
Efectos del embarazo sobre la epilepsia
Las crisis convulsivas durante la gestación son perjudiciales para el feto y la madre, implican grandes
riesgos si no son controladas y pueden empeorar por un aumento de frecuencia o intensidad durante
esta etapa y tras el parto
Los FAEs en el embarazo
Los fármacos antiepilépticos (FAEs) tienen un efecto teratógeno sobre el feto; y durante el embarazo
las concentraciones plasmáticas de FAEs se alteran y pueden desencadenar un mal control de las
crisis convulsivas
Alteración en los niveles de FAEs por cambios gestacionales
La concentración de FAEs en el plasma materno es fundamental, ya que están relacionados con los
efectos antiepilépticos en la paciente tratada y con los efectos derivados de la exposición fetal.
Muchos FAEs sufren un mayor aclaramiento, que genera una menor concentración sérica y un
incremento de la frecuencia convulsiva
Efectos de la epilepsia sobre el embarazo
En la vida reproductiva de una mujer con epilepsia existe una mayor prevalencia de enfermedades
psicógenas antes y después del embarazo por su estrecha asociación con el trastorno neurológico
Efectos en la lactancia materna
Los FAEs son excretados en la leche materna y la mayoría en poca cantidad, por lo que se prescribe
principalmente como menos perjudiciales para el recién nacido: primidona y levetiracetam.
Participación de enfermería
Disponer de una cánula de Guedell cerca del paciente (en la mesita o en el cabecero de la cama).
Mantener el material necesario de oxígeno terapia y aspiración en condiciones óptimas. Facilitar la
accesibilidad al timbre de llamada. Procurar un entorno adecuado y seguro libre de objetos que
puedan causar daño durante una