A pesar de ser el líder del equipo y tomar las decisiones, se debe pedir a la gente cuál es su opinión.
Trata de incorporarlos siempre que sea factible. No eres un dictador.
Acepta las sugerencias de los demás
Cuando alguien te de una idea, trabájala. Piensa en cómo puedes mejorarla. Un buen líder es aquel
que escucha. Muéstrale al equipo que eres flexible para tener en cuenta sus pensamientos.
Incluye a todos
Si algunas personas se han quedado atrás, ayúdales. Siempre trata de incluirlos. Encuentra una
tarea para todos, sin importar sus habilidades o nivel.
Anima a tu equipo
A veces la gente tiene miedo de intentar algo y aquí es donde entra en juego el líder de equipo.
Tienes que animar a tus compañeros de equipo y mostrarles que la tarea es posible, aún siendo
difícil. Trata de hacerlo divertido para ellos. Muéstrales los resultados positivos de su trabajo.
Conoce acerca de lo que estás hablando
Si tus compañeros de equipo están tan confundidos como tú, ¿cómo van a saber qué hacer? Como
líder, debes hacer primero la investigación, o tener la mayoría de la información.
Disfruta de ser un líder.
A pesar de que los líderes tienen que tomar las cosas en serio, no hay ninguna razón para que no
puedas divertirte. Eso sí, no vayas demasiado lejos. Equilibra la seriedad de los negocios, de la mano
con el respeto por la moral y el ánimo del equipo.
Presta atención a la moral
Un equipo desmoralizado no funcionará. Debes establecer el espíritu positivo, marcar los objetivos
claros, muéstrales cómo el trabajo es factible.