Johannes Itten (1888-1967) fue un pintor suizo. Estudió matemáticas, ciencias
naturales, dibujo y pintura. En 1919 Walter Gropius le llama para formar parte del
claustro de la mítica escuela alemana Bauhaus. Itten plantea que existen siete
tipos diferentes de contrastes de color con sus características particulares. Son
considerados un buen medio de trabajo para la estructuración de gamas
cromáticas en el trabajo de diseño.
Contraste de simultaneidad: Del modo en que funciona
nuestro ojo, cada color implica a su complementario.
Podemos ver esta propiedad del color cuando ponemos
un tono gris rodeado de un color puro. El gris tenderá al
complementario del color que le rodea. Por poner un
ejemplo, al poner un tono gris sobre amarillo, el gris
tenderá a violáceo.
Contraste de tamaño: Los colores
tienen valores dimensionales. El amarillo tiende a
parecer mayor (dilata) y el azul menor (contrae).
Combinando colores en proporciones que se
ajusten a sus capacidades dimensionales podemos
armonizarlas.
Contraste de saturación: El mayor contraste se da
al combinar un color puro saturado con uno
neutro (gris). Los tonos saturados los
percibimos más vivos y los desaturados más
apagados. Podremos utilizar este contraste
cuando necesitemos destacar más un logotipo
de tonos vivos al ponerlo sobre un fondo gris.
Contraste de colores puros: Es la combinación de
colores saturados. El grado máximo de tensión lo
protagonizan los colores primarios (amarillo,
magenta y cian). Estos colores son los más puros y
por ello son los que mayor contraste producen al
combinarlos.
Contraste cálido y frío: Los colores refuerzan su valor de
cálido o frío al estar rodeados de colores contrarios. Del
mismo modo, los tonos se hacen más cálidos al añadirles
amarillos o rojos o más fríos al añadirle azules o blancos
a la mezcla.
Contraste de luminosidad: La tensión
máxima de este contraste se da entre el
blanco y el negro. Entre ellos están toda la
gama de grises y los diferentes grados de los
colores. La gama de grises ayuda a suavizar
tonos de contraste intenso. Por tanto,
mediante el uso de grises podemos suavizar
combinaciones de tonos muy estridentes.
Contraste de complementarios: Este es el efecto de
contraste más utilizado. Dos colores
complementarios son los que están enfrentados en
el círculo cromático. Su combinación nos permite
percibir el color de la forma más precisa, pero
puede resultar algo violenta al ojo.