Es una propuesta educativa para que los docentes ayuden a los estudiantes a ser
capaces de soñar, a pensar, a ser felices y a comprometerse con su mundo y con las
generaciones posteriores. Este aprendizaje global tiene características como:
Los contenidos son,
como mucho, un
elemento de partida,
entre otros muchos,
pero no un punto de
llegada.
Significa que el contenido es sólo una
parte de un proceso educativo o de
instrucción más amplio, y que debe
usarse junto con otros elementos
como métodos de enseñanza,
motivación de los estudiantes y
evaluación para crear un programa
exitoso en la experiencia del
aprendizaje.
Se parte de afirmaciones y aún mejor,
de preguntas, que generen
pensamiento provocativo y
sugerente.
Más que respuestas, el
resultado de la sesión de
aula son buenas preguntas
ya que la generatividad de
las preguntas ayuda a
construir un aprendizaje
más integrado y
encarnado en la realidad.
Se abre el campo de percepción, se
investiga sobre conexiones y realidades
Diferentes sobre la pregunta tratada, a
nivel local y global.
El trabajo de aula sobre sus preguntas
hace convertir la realidad en algo
tridimensional, con muchos matices y
enfoques. El propio trabajo de
investigación sobre las mismas,
incluye la búsqueda de diferentes
maneras de enfocar un tema, ya sea
porque tenga diferentes modelos de
análisis, diferentes ideologías o
diferentes culturas.
Se identifican ideas preconcebidas
que tienen un falso soporte y que
afectan a nuestra manera de ver la
realidad propia y mundial.
La función de los docentes debe ser
de asesoría cada uno desde su
asignatura buscando una
herramienta que ayude a los
estudiantes a pensar, a dudar en
diferentes argumentos y de esta
forma puedan abrirse al mundo y
practicar diversas maneras de verlo
y respirarlo.
Se analiza la estructura de la
realidad en sus diferentes
niveles (social, económico,
medioambiental…), teniendo
en cuenta la psicología
evolutiva de cada persona y
grupo de aula. Con
frecuencia se trabaja con
contextos de aprendizaje de
diferentes partes del mundo,
otras realidades
normalmente ocultas.
A menudo se trabaja con
contenidos de
aprendizaje de diferentes
partes del mundo, como
en todo ello, hay una
estructura social que
parece que tuviera vida
propia. Es curioso ver
que este tema de las
estructuras también nace
de las ciencias naturales.
Se trabaja con pensamiento
crítico, especialmente con
enfoque de derechos
humanos. Visibiliza la
realidad oculta, destacando
los procesos hacia la justicia
social, la felicidad y el amor
que están en marcha, así
como denunciando lo
contrario.
En el área del
pensamiento crítico se
trabaja con preguntas,
que sean buenas, que
tengan conexiones y que
formen un conjunto de
habilidades, y a través de
sus lecciones se pueda
aprender a identificar los
criterios de credibilidad,
a evaluar e identificar
argumentos
Se trabaja con pensamiento
creativo, para imaginar cómo
hacer que se pongan en
marcha esos derechos y otros
procesos positivos.
Un aula trabajando sobre unas
estructuras sociales diferentes, El
amor entrelazado con la justicia
social ha construido los mejores
elementos de nuestras
sociedades y eso está presente en
las aulas globales.
Se trabaja en clave utópica, para tener
las capacidades y convencernos de que
somos capaces de transformaciones
sociales, así como para imaginar
nuevos derechos y modelos sociales
que están por descubrir.
Utilizan técnicas de
pensamiento visible
para que sus
estudiantes sean
conscientes de cómo
van avanzando en el
desarrollo de una
capacidad que van a ir
mejorando a lo largo
de su vida.
Tiene más sentido en entornos de
aprendizaje cooperativo así como
en contacto con diferentes redes de
personas y organizaciones. La
manera de realizar agrupamientos y
distribuir los espacios en el aula es
un dato significativo: el trabajo en
equipos y asambleario es una pista.
Lo no evidente tiene un papel
relevante en cualquier tipo de
aprendizaje, Se trata de un
ejercicio de coherencia de
globalidad y un enfoque ético
que le proporciona una
especificidad, Se trata de un
ejercicio de coherencia de
globalidad y un enfoque ético
que le proporciona una
especificidad.
No tiene sentido ni coherencia si no
se desarrolla en entornos inclusivos,
donde todas las personas pueden
acceder, participar y tener éxito en el
aprendizaje, especialmente aquellas
con más dificultades. Se nota que la
diversidad es un elemento que
ayuda, no algo que dificulta.
Entender que en las aulas y
espacios educativos generamos
procesos de aprendizaje que tienen
que ver, entre otras, con la
necesidad de luchar contra la
exclusión y apostar por la
inclusión.
Un aula donde el
aprendizaje global
sucede no realiza un
esfuerzo adicional, ni
suma más trabajo al
habitual. Lo que hace es
cambiar su manera de
enfocar el proceso de
enseñanza‐aprendizaje.
Aunque todos los
cambios requieren
esfuerzo e ilusión.
. Es es un reto
fundamental
para las y los
docentes a la
hora de incluir
la dimensión
global en su
tarea cotidiana.
Ese es el
esfuerzo real
que supone
incorporarla a
nuestra
planificación.
Más que respuestas, el resultado
de la sesión de aula son buenas
preguntas. Por eso las
metodologías que las producen
son las más apropiadas.
Desde esta óptica se supone
que es fundamental hacerse
buenas preguntas y que eso es
necesario entrenarlo con
algunas características como:
sus potencialidades, sus
posibilidades.