Goleman, al igual que Ekman, propuso que existían seis
emociones básicas: aversión, sorpresa, felicidad, tristeza,
ira y miedo.
Emociones de segundo orden (Estados
emocionales)
En el caso de las secundarias, mencionó que no son
compartidas por todas las personas, puesto que son
aprendidas y que suelen estar compuestas por la unión de
dos o más emociones básicas. Por ejemplo, los celos son
considerados como una emoción secundaria, ya que se
producen ante la mezcla de miedo y amor. Si no hubiera
amor, no se tendría el miedo a perderlo, lo que no generaría
celos.