Según las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (AEI, por sus siglas en inglés), podría seguir en descenso empujado por una sobreoferta de la producción mundial. El precio del petróleo arrancó con tropiezos el 2016 y empieza a complicar la economía de países altamente dependientes de este recurso, como Ecuador.
Según las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía, podría
seguir en descenso empujado por una sobre oferta de la producción mundial. El precio del petróleo
arrancó con tropiezos el 2016 y empieza a complicar la economía de países altamente dependientes
de este recurso, como Ecuador.
El barril del West Texas Intermediate, que sirve de referencia para el crudo ecuatoriano, alcanzó
$ 26,55 el pasado 20 de enero y dejó al del país en $ 19,95, según estimaciones de la estatal Petro
Ecuador.
Una cifra muy por debajo de los $ 35 que el gobierno de Rafael Correa fijó en el Presupuesto General
del Estado de este año
AIE dijo en un reporte
Aunque no pronosticamos formalmente la producción petrolera de la OPEP, en un escenario en que
Irán añade 600 mil bpd (barriles de petróleo por día) al mercado hasta mediados de año,
y otros miembros mantienen la producción actual, la oferta global podría exceder a la demanda en
1,5 millones de bpd en la primera mitad de 2016
Ecuador ha visto mermar desde el año pasado los recursos provenientes del petróleo:
Las exportaciones petroleras de 2015 ($ 5.980 millones) tuvieron una reducción del 49% en relación
con las de 2014 ($ 11.716 millones), según un reporte del Observatorio de la Política Fiscal (OPF)
Es uno de los escenarios económicos más complicados que le ha tocado enfrentar a este Gobierno
que, a diferencia de los anteriores, gozó del segundo boom petrolero que ha tenido el país desde que
exporta petróleo debido a los altos precios.
Lo que incidió también en una baja del 29% en las exportaciones totales y en un deterioro de la
balanza comercial. Su saldo pasó de ser positivo en $ 150 millones a negativo en $ 1.886 millones
Históricamente, el precio del crudo ha sido bajo, ligado siempre a la coyuntura política externa.
En 1972 cuando se produce la primera exportación de crudo, el barril se ubicaba en $ 2,34
En 1972 cuando se produce la primera exportación de crudo, el barril se ubicaba en $ 2,34
En 1973 llega a $ 4,20 y en 1974 sube a $ 13,70
En esos años, aupado por las regalías que dejaba el recurso, Ecuador tiene un crecimiento acelerado
de su economía.
El país era gobernado entonces por un gobierno militar dirigido por el Gral. Guillermo Rodríguez
Lara, que aplica una política nacionalista en el campo de los hidrocarburos.
Para 1979 con el retorno a la democracia, Jaime Roldós asume el Gobierno con un precio del crudo de
$ 23,50 y lo ve incrementarse a $ 35,20 dado el conflicto bélico entre Irán e Irak en 1980.
En 1981, el precio se dispara a un máximo de $ 34,50, justo en plena guerra de Paquisha entre
Ecuador y Perú.
Las importaciones de 1972 a 1980 pasaron de $ 284 a $ 2.242 millones.
En 1983 varios países de América Latina, incluido Ecuador, se declaran en moratoria para cumplir con
los organismos financieros internacionales justo cuando el precio del petróleo cae a $ 28,10, lo que
implicó ajustes a la economía, alza de precios y protestas sociales.
La situación se agudizó en el gobierno de León Febres-Cordero con la crisis internacional de precios
del petróleo que provocó un desplome a $ 12,70. A esto se sumó el terremoto de 1987, que destruyó
el oleoducto ecuatoriano y provocó una caída de la producción: el barril baja a $ 12,50.
La situación se agudizó en el gobierno de León Febres-Cordero con la crisis internacional de precios
del petróleo que provocó un desplome a $ 12,70. A esto se sumó el terremoto de 1987, que destruyó
el oleoducto ecuatoriano y provocó una caída de la producción: el barril baja a $ 12,50.
En los años 90, durante el gobierno de Rodrigo Borja el precio sube a $ 20,30 y durante los años
siguiente fluctúa entre $ 13 (con el que gobernó Sixto Durán-Ballén) y ese valor. En 1998, Jamil
Mahuad enfrenta el peor panorama petrolero: asume el poder y el precio se desploma a $ 9,20 y
luego a $ 6. Eso, sumado a la quiebra de los bancos, desató una de las peores crisis económica y
política del país.
En el 2003, Lucio Gutiérrez arranca su periodo con un barril de $ 25,07. En el 2005, el crudo alcanza
un récord histórico de $ 43,81 y, en el 2006, ya con su sucesor, Alfredo Palacio, el barril de petróleo
tiene una nueva subida a $ 65.
Desde 1979 hasta antes del 2007 el país recibió en términos reales $ 129.757 millones; en los ocho
años de este Gobierno la cifra fue de $ 127.544 millones. Este influjo de recursos, dijo, cambió el
balance de la economía entre los sectores privado y público. El público tomó un papel preponderante
y desplazó al privado (una relación 53% a 47%; en el 2000 era 72,50% a 27,50%, según datos del BCE).
El presidente Rafael Correa aseguró en una entrevista con agencias de prensa que el país vende a
precios bajos que “ya no cubren ni siquiera los costos de producción”, de unos $ 24 por barril. “Creo
que es una situación insostenible y que bajó tanto (el precio) por cuestiones geopolíticas y que se les
fue la mano”, indicó. De hecho, los precios dependen del mercado internacional y al país, que en 40
años no ha dejado su dependencia petrolera, solo le queda ajustarse a este vaivén.