Las exposiciones escritas son textos que deben presentarse de manera clara y ordenada. En ellos,
por lo general, se presenta un tema que se argumenta lógicamente, con el que el lector descubrirá
todo lo que engloba dicha cuestión.
Pasos a seguir:
1. En primer lugar, debes tener claro el tema que vas a exponer. Haz un esquema previo a la
redacción con las ideas principales que vas a desarrollar.
2. Te proponemos que a la hora de redactar sigas el esquema más sencillo y general de los textos
expositivos: introducción, desarrollo y conclusión.
3. Por otro lado, cualquier texto expositivo debe contener las tres propiedades básicas que lo doten
de un sentido completo, para que el lector comprenda adecuadamente esta exposición.
4. Adecuación. El texto debe ser adecuado a la situación comunicativa. Es decir, el lenguaje utilizado,
debe ser afín al tipo de tema y al tipo de público al que va dirigido.
5. Coherencia. Esta propiedad se refiere a la claridad y orden del texto. Es decir, la exposición debe
comprenderse a la perfección por el lector.
6. Cohesión. Las diferentes partes e ideas que componen el texto -desde las oraciones entre sí, hasta
los párrafos- deben estar relacionadas correctamente.
7. Sigue estas pautas y conseguirás armar un texto expositivo perfecto. Recuerda escribir bien y
evitar cometer faltas de ortografía.