Un concepto es una idea,
una noción, un tema: algo
sobre lo cual se puede decir
algo
Es fácil detectar un sustantivo porque se puede aplicar un artículo: “el”, “la”,
“lo”, “los”, “las”. A menudo es una sola palabra pero como podemos aplicar
conceptos a conceptos, más que sustantivos lo que corresponde a los
conceptos son las frases sustantivales como “adolescentes mexicanos” o “la
felicidad que me proporciona pensar en mis padres en las tardes de lluvia”.
También podemos utilizar nombres propios para formar conceptos individuales
como “Napoleón Bonaparte”, “Miguel Hidalgo y Costilla”, “Mi primer amor”.
El concepto lluvia no se compromete con que está lloviendo o con que no. El
concepto Dios no nos compromete a que existe o no existe. Lo único que se
requiere para un concepto es que sea algo de lo cual podamos hablar, decir algo,
afirmar algo.
Formación de
conceptos
Existe una manera de generar conceptos a través de su
extensión. Dado cualquier conjunto de individuos
podemos general el concepto de ser miembro de ese
conjunto de individuos. Es decir, a todo conjunto le
corresponde al menos un concepto que designa a los
miembros de ese conjunto.
Si tenemos los números 1, 2, y 3 podemos formar el
concepto “elemento del conjunto {1, 2, 3}”. Puede haber
otros conceptos que sean co-extensionales con éste. Por
ejemplo, el concepto “número natural positivo menor a 4”
o el concepto “3 primeros números primos”. Además
podemos usar funciones para generar nuevos conceptos a
partir de otros
Por ejemplo, algunos conceptos están formados a partir de
otros conceptos. Por ejemplo, el concepto “tío” esta
formado a partir de los conceptos “padre o madre” y
“hermano”. El concepto “abuelo paterno” está formado de
combinar el concepto “padre” consigo mismo.
Propiedades de los conceptos: extensión
y comprehensión o contenido.
Un concepto tiene intensión (con
“s”) y extensión.
Para que dos conceptos sean el mismo deben tener la
misma intensión, es decir las mismas notas y si tiene la
misma intensión debe tener la misma extensión.
Esto es así al grado que a veces en lugar de hablar de los conceptos
hablamos de sus extensiones y decimos, por ejemplo, que el
concepto “adolescentes” es el conjunto de todos los adolescentes,
el concepto “mexicano” es el conjunto de todos los mexicanos y el
concepto “adolescente mexicano” es el conjunto que es la
intersección de los otros dos conjuntos.
Relaciones entre extensión y
comprehensión (variación
inversa).
La intensión de un concepto (también llamada su
comprehensión) son las notas que tiene, las
características que cumplen todos los objetos a los que
se puede aplicar ese concepto o noción. Son, por así
decirlo, los requisitos para pertenecer al club
Por lo tanto, cuando queramos que nuestros conceptos se apliquen
a muchas cosas conviene poner pocos requisitos (es decir, poca
intensión, pocas notas para caracterizar el concepto).
Por cierto, hay casos en los que aunque aumentemos la
intensión no decrece la extensión. Por ejemplo, los seres
humanos con pulmones son los mismos que los seres humanos
con pulmones y riñones. Aunque el segundo concepto tiene
más notas, más comprehensión, no se aplica a más objetos
Distinciones entre imagen, palabra; objeto y
expresión del concepto.
Podemos comunicarnos con imágenes pero si
somos ciegos o estamos en la oscuridad también
tenemos palabras.
Las palabras pueden ser ellas mismas imágenes como en la escritura
jeroglífica, o pueden ser sonidos como en el lenguaje hablado, o
pueden ser secuencias de pulsos electromagnéticos como en
nuestras computadoras
pueden ser muy difíciles de comprender y en ocasiones bastante confusos
pero son capaces de expresar cosas difíciles, sentimientos, impresiones,
ideas desusadas, y por ello es que el estudio de la lógica puede beneficiarse
de un conocimiento de la poesía. Saber poesía no está reñido con saber
lógica. Al contrario, puede ser un valioso auxiliar para ello.
Clasificación de los conceptos
a) Por su extensión: singular, común, particular, colectivo y universal.
Nuestras palabras son ambiguas, pueden querer decir diferentes cosas, representar diferentes
conceptos.
b) Por su comprehensión: simple, complejo, abstracto y concreto
Algunos conceptos son simples (como “ser”) mientras que otros son complejos, combinación de
conceptos más simples (como “tío abuelo”).
Podemos hablar de que un concepto surgió en 1905, pero
también podríamos decir que el concepto ya existía como una
posibilidad y fue simplemente descubierto en 1905
c) Por su perfección: claro, confuso y distinto.
Un concepto puede ser más o menos claro más, o menos confuso. A veces nuestros
interlocutores no entienden de qué queremos hablar.
Al entender qué es lo que quiere decir otra persona, al hacer
más clara su expresión del concepto, podremos ver más
fácilmente si el concepto en sí mismo era claro o no. Hay
algunos conceptos que son ellos mismos confusos. Una
manera de aclarar un concepto es especificarlo más,
responder a la pregunta “¿en qué sentido?”. Cuando decimos
“La muerte es el fin de la vida” la expresión es confusa. ¿Es el
fin porque esta al final o es el fin porque es la meta? Algunos
cristianos creen que la muerte es algo benéfico (como
cuando Santa Teresa exclama “que muero porque no
muero”). El concepto de muerte mismo puede ser confuso.
Los predicables.
Existen cosas que se pueden decir sobre los
temas. El ejemplo clásico de tema es el ser
humano y sobre este tema podemos hacer varias
preguntas
Las categorías aristotélicas.
Hace 24 siglos, Aristóteles se preguntó qué tipos de cosas había. Las
dividió en varias categorías. Por ejemplo, podemos hablar de un
baile (substancia), de cuánto bailaste (cantidad), de cómo bailaste
(cualidad), de que fuiste pareja de baile de alguien (relación), de
dónde fue el baile (lugar), de cuándo fue (tiempo), de que algunos
pasos eran de lado (situación), de que estabas estrenando zapatos
(estado), de que sacaste a bailar (acción) y te pasó que te sacaron a
bailar (pasión).
Operaciones conceptuadoras, sus reglas y técnicas:
a) Definición.
Una manera entender algo es preguntarnos qué tipo de cosa es, a que género de cosas
pertenece, qué clase de individuo cae bajo ese concepto. Una buena manera de empezar
a clarificar un concepto es diciendo el género al que pertenece, es decir, qué tipo de cosas
son las que caen bajo ese concepto.
b) División.
Borges narra cómo en el jardín del emperador de China se intentó clasificar a los
animales pero las divisiones entre las diferentes especies dejaban mucho que desear.
Para una buena división se requiere que sea exhaustiva y que los grupos en los que se
dividen sean mutuamente excluyentes.
En lógica hablamos de particiones. Al particionar un conjunto se le divide en
subconjuntos que sean mutuamente excluyentes y conjuntamente exhaustivos.
c) Clasificación
Borges habla de una enciclopedia en la que “los animales se dividen en (a)
pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones,
(e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i)
que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo
de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de
lejos parecen moscas”.